Cristiano abre el debate: ¿es el mejor jugador de la historia del Real Madrid?

Cristiano Ronaldo ha entrado a formar parte de las ilustres leyendas del Real Madrid. Sus dos goles al Malmoe suman 323 en su cuenta personal, con lo que ...

Cristiano Ronaldo ha entrado a formar parte de las ilustres leyendas del Real Madrid. Sus dos goles al Malmoe suman 323 en su cuenta personal, con lo que ha igualado el récord que tenía Raúl González, otro insigne jugador del club madridista. Sabe el portugués que ha superado el zumbido de la fama y mantiene línea directa con el Olimpo de los goleadores. Tratándose de Cristiano, hablamos de la mirada de un ejecutor, aunque la pregunta es si también se le puede considerar el mejor jugador de la historia del Real Madrid.

El portugués se ha ganado el crédito de mejor cazador del área, aunque hay otros futbolistas que defendieron la zamarra del Madrid que también fueron ídolos de la afición madridista por su talento, olfato goleador, rapidez, coraje, entusiasmo… En este ‘top ten’ que ha elaborado en El Confidencial Cristiano ya ocupa un lugar de honor junto a Raúl, Casillas, Ronaldo, Zidane, Butragueño, Amancio, Gento, Puskas y Di Stéfano, quien sigue ocupando el primer lugar. El añorado y recordado Alfredo, el jugador más completo de todos los tiempos, del que incluso Pelé dijo que “era el mejor futbolista del mundo”. 

Di Stéfano sentó cátedra en todos los campos

Tenía unas virtudes futbolísticas inconmensurables: talento, entrega, carácter de triunfador, genio, casta… Excelencias que demostró en el River Plate, Millonarios y ya no digamos en el Real Madrid. No sólo fue un todorreno, sino que resultó ser un extraordinario goleador. En las 11 temporadas que jugó en el equipo blanco marcó 307 goles, sin olvidar que en las cinco finales en las que actuó de la Copa de Europa en todas marcó. Consiguió goles tan memorables, tanto dentro como alejado de Chamartín, que se grabaron en los anales de la historia del fútbol mundial. En cinco ocasiones se adjudicó el Trofeo Pichichi. Di Stéfano sentó cátedra en todos los terrenos de juego.

Gento, el único que tiene seis Copas de Europa

Apodado La galerna del Cantábrico, está considerado como el mejor extremo izquierdo de todas las épocas. Llegó al Madrid en 1953, procedente del Racing de Santander. En su primer año con la zamarra blanca sólo mostró su endiablada velocidad. Santiago Bernabéu le quiso ceder a Osasuna o devolver al Racing, pero Alfredo Di Stéfano convenció al presidente para que le diera otra oportunidad. Una nueva temporada que Paco Gento la aprovechó al máximo. Héctor Rial y él formaron un dúo prodigioso por la banda izquierda. A su innata velocidad se sumaba un gran disparo y una destacada capacidad para trabajar. Jugó en el Madrid 18 temporadas, en las que marcó 181 goles. Gento es el único jugador madridista que tiene en su palmarés seis Copas de Europa.

Puskas, con la obligación de ponerle a punto

El 4 de noviembre de 1956 cambió la vida de Ferenc Puskas. En Viena, camino de Bilbao, donde el Honved jugaría el día 7 contra el Athletic de Copa de Europa, se enteró que Budapest (su tierra natal) había sido invadido por las tropas rusas. Puskas, como otros jugadores, desertaron y la FIFA le sancionó dos años, tiempo en el que jugó partidos amistosos por América y Europa. En ese par de años, residió en La Riviera italiana y empezó a descuidar su forma física. Santiago Bernabéu, aconsejado por Emil Osterreicher, ordenó que se fichara al interior húngaro. El 11 de agosto de 1958, firmaba por el Madrid. Tenía 31 años y se presentaba con un excesivo peso. Luis Cagniglia, entrenador del equipo blanco por aquellas fechas, no lo quería. “¡Qué voy a hacer yo con este hombre!”, le dijo a Bernabéu, quien respondió: “Ponerle a punto; esa es su obligación”. Puskas, al que apodaron ´Pancho´, dejó la imborrable huella de ser el más zurdo y el más goleador. La precisión, potencia, inteligencia y sentido del gol avalaron su fichaje. En los nueve años que jugó en el Madrid logró 238 goles y se llevó el Trofeo Pichichi en cuatro ocasiones. La Federación Internacional de Historia y Estadística le reconoce como máximo goleador del siglo XX.

Amancio, un ‘brujo’ con una finua imprevista 

Amancio Amaro Varela, el gallego ‘brujo’ que lideró al Real Madrid ye-yé, el equipo que reverdeció los laureles de la entidad al conquistar la Copa de Europa, dejó la impronta de ser un fabuloso regateador, con una finura imprevista. Era capaz de quitarse a dos adversarios de encima en un ladrillo y de demostrar que también era un gran rematador. Como prueba de ellos, los 155 goles que marcó con el equipo blanco.

Butragueño conjugaba ilusión con fantasía 

Tuvo que pasar tres pruebas para enrolarse en el Real Madrid. Tras debutar con el Madrid en Cádiz el 5 de febrero de 1984, Emilio Butragueño se convirtió en un genio que provocaba fascinación en el terreno de juego y en las gradas. Era letal en el área por su frialdad y temple, en la que parecía parar el tiempo para sorprender a los defensas. Conjugaba la ilusión con la fantasía y fue el líder de la popular Quinta del Buitre. Tras doce temporadas en el Madrid, en las que se apuntó 172 goles, se marchó al Atlético Celaya mexicano, donde también hizo gala de su olfato goleador.

Raúl tenía el gol entre ceja y ceja

Raúl González Blanco solía decir que se miraba en el espejo de Di Stéfano. Debutó con el Real Madrid (29-10-94) en partido de Liga contra el Zaragoza en La Romareda. Tenía 17 años. A partir de aquel momento, Raúl no escatimó en su ambición y una tremenda voluntad en defender los colores del club. Tenía el gol entre ceja y ceja. Era un depredador del área, pero también brillaba cuando los técnicos le necesitaban para realizar otras funciones. Aunque Cristiano Ronaldo le haya igualado en el número de goles (323), Raúl es otra relevante leyenda del Madrid por méritos propios. 

Zidane, una auténtica realidad del fútbol

En el verano de 2001, el fichaje de Zinedine Zidane por el Real Madrid causó un gran impacto en toda la prensa internacional. El club blanco pagó 11.500 millones de pesetas, cifra que otros clubes interesados por el crack francés no estaban dispuestos a pagar. Zizou era un jugador que sobresalía en el ataque por las fáciles soluciones que encontraba en el conjunto blanco. Hacía con su juego una auténtica realidad del fútbol. Llegó al Madrid procedente de la Juventus. En las cinco temporadas que jugó en el Madrid dio exquisitas lecciones de fútbol. Fue el autor del gol, con un remate impresionante, que supuso para el equipo blanco ganar la novena Copa de Europa.

Ronaldo, desequilibrante y goleador 

Ronaldo Luís Nazário de Lima, más conocido por Ronaldo, se ganó a pulso estar entre los mejores del fútbol universal. En 2002 llegó al Madrid procedente del Inter de Milán, con el Balón de Oro entre sus manos. Un delantero desequilibrante, además de goleador, que triunfó de lleno en el equipo madridista, con el que marcó 104 tantos. En 2006 dejó de lucir la camiseta blanca y firmó por el Milan. Un ariete que sobre todo amplificó su fama en la selección brasileña.

Iker, el mejor en la primera década del siglo XXI

No fue artillero, pero sí tan celoso guardián de su puerta que llegó a ser considerado como el mejor guardameta del mundo de la primera década del siglo XXI. Iker Casillas militó 16 campañas en el Real Madrid en las que ganó todo lo que podía ganar. En ellas puso de manifiesto una excelente agilidad, que enlazó con una notable sobriedad. Ahí sigue, en la brecha. Defendiendo los colores del Oporto, pero que siempre será recordado en Chamartín como aquel ídolo que tantas tardes y noches dio gloria con sus paradas a la incontestable historia del club.

Fuente: ElConfidencial – Deportes