Cristiano quiere venganza para enterrar para siempre el 'reggaeton' de Kevin Roldán

En las inmediaciones de La Finca, lujosa urbanización de Madrid, se sabía que aquella noche iba a haber jaleo. La fiesta de cumpleaños de Cristiano Ronaldo ...

En las inmediaciones de La Finca, lujosa urbanización de Madrid, se sabía que aquella noche iba a haber jaleo. La fiesta de cumpleaños de Cristiano Ronaldo no era una más. El portugués había tirado la casa por la ventana y todos los que participaron de una u otra manera para que todo estuviera a punto mantenían el lógico sigilo. No faltó de nada. Ni un detalle se dejó al azar, pero los que crearon la atmósfera deseada por el jugador trabajaron en silencio, cerrando la boca en todo momento para no destapar el ‘pastel’. Fue el invitado estelar el que lo hizo a través de la red, provocando un terremoto de grandes proporciones. Llega un nuevo derbi liguero en el Vicente Calderón y el portugués espera que aquel episodio quede enterrado de una vez por todas.

El dispendio fue absoluto, de principio a fin, como explicaban en privado todos aquellos que trabajaron para convertir el lugar elegido para la fiesta en un espacio colosal para disfrutar. Todo el plan se comenzó a torcer unas horas antes en el Vicente Calderón, donde el Atlético de Madrid aplastó (4-0) a un Real Madrid menor y desconocido. Al día siguiente, cuando Kevin Roldán empezó a mostrar al mundo todos los detalles de la fiesta, el suelo tembló en el Santiago Bernabéu y alrededores. Aquel episodio no acabó de cicatrizar y al final el equipo entonces entrenado por Carlo Ancelotti se derrumbó en la fase definitiva de la temporada.

En el interior de Valdebebas se sabía que Cristiano había preparado una fiesta especial de cumpleaños. En la pizarra del vestuario del primer equipo no apareció una convocatoria general para el acto, como sucede en otras ocasions en situaciones similares, cuando el que celebra algo hace una invitación a todo el colectivo; el jugador invitó a sus más cercanos y a otros por su peso específico en el equipo. El resto se enteró por el boca a boca. Los que aquella noche tenían otros planes -o no fueron invitados- y no aparecieron en la fatídica fiesta se alegraron de inmediato…

Cristiano Ronaldo lanza una falta durante un derbi de la pasada temporada (EFE)Cristiano Ronaldo lanza una falta durante un derbi de la pasada temporada (EFE)

La sentencia de Toni Kroos

Los que fueron invitados y optaron por no asistir respiraron tranquilos. Comenzaron las filtraciones de unos y otros, cargándose el ambiente en el interior del vestuario. Algunos que no aparecieron consideraban que tras firmar un ridículo tan monumental, habría sido aconsejable cancelar la fiesta. Días después, Toni Kroos dejaba claro lo que pensaba, cuestionando la celebración del guateque marcado por el ‘reggaeton’ de Kevin Roldán. “Fui invitado, pero decidí no acudir porque podía imaginar lo que iba a suceder después”, dijo el mediocampista alemán en una entrevista concedida al canal alemán ‘ZDF’. “No reprocho nada a nadie, cada uno toma sus decisiones”, apuntó, pero subrayando que “obviamente hay mejores momento para celebrar un cumpleaños que después de perder 4-0 ante el Atlético de Madrid”.

No fue un día más en la historia reciente del Real Madrid. Aquel fin de semana comenzó la cuenta atrás para Carlo Ancelotti. Florentino Pérez le marcó para siempre. Siempre pensó que el entrenador italiano no imponía en el vestuario la disciplina adecuada; cuando Kevin Roldán puso en marcha el ventilador, el presidente giró su dedo pulgar hacia abajo. Nunca confió plenamente en el veterano técnico, al que ya empezó a criticar cuando apenas llevaba unas semanas al frente del equipo. La final de Lisboa y el milagroso gol de Sergio Ramos cambiaron la hoja de ruta fijada y el dirigente optó por no prescindir de Ancelotti, lo que hubiera sucedido en caso de perder aquella final de la Champions League.

Cristiano Ronaldo posa delante todos los trofeos que ha ganado con el Real Madrid (Reuters)Cristiano Ronaldo posa delante todos los trofeos que ha ganado con el Real Madrid (Reuters)

La guinda la puso Piqué

Aquel lejano capítulo dio para mucho y todavía no se han apagado todos los rescoldos del incendio provocado por el cumpleaños. La red fue una mofa universal durante aquellos días, Cristiano Ronaldo dejó de hablar poco después con los medios, la temporada del Real Madrid se torció al mismo tiempo que el Barcelona crecía sin parar hasta firmar un histórico triplete… Hasta que Piqué puso la guinda en la gran fiesta del mundo culé. Aquella escandalosa fiesta no ha sido olvidada por el atacante portugués, que espera tomarse cumplida venganza en el Vicente Calderón para enterrar de una vez aquella noche en la que el ‘reggaeton’ del indiscreto Roldán manchó como nunca su imagen.

Feliz tras el doblete firmado en Malmö con el que igualaba a Raúl como máximo goleador de la historia del Real Madrid, torció el gesto en cuanto le recordaron la fatídica fiesta. No le gustó que después de tanto tiempo se le reclamara su opinión sobre aquello y las posteriores palabras de Gerard Piqué. Cristiano Ronaldo mostró en tierras suecas que las heridas de aquella noche no han cicatrizado del todo. “¿Qué tiene que ver aquello con el partido? No importa lo que dijera Piqué”, dijo el portugués con mala cara. En el Vicente Calderón espera que quede bajo tierra un capítulo que no ha olvidado.

Fuente: ElConfidencial – Deportes