Cristiano Ronaldo arriesga el físico con un Real Madrid partido por la mitad

04.05.2016 – 05:00 H. “Siempre he creído que soy un jugador especial”, reconocía en una entrevista a ‘uefa.com’. Se ha encontrado en un ...

04.05.201605:00 H.

“Siempre he creído que soy un jugador especial”, reconocía en una entrevista a ‘uefa.com’. Se ha encontrado en un complejo cruce de caminos cuando la final de la Champions League está a un solo paso y ha decidido arriesgar su físico sin contemplaciones. “Está al ciento por ciento”, dijo Zidane cuando se le preguntó por Cristiano Ronaldo. Tras varios días de consultas médicas y un trabajo de rehabilitación exhaustivo, el delantero portugués ha decidido dar un paso adelante y estará en el once del Real Madrid para hacer frente al Manchester City. Justo en un momento en el que el equipo pierde el equilibrio y se rompe por la mitad con la ausencia de Casemiro. Un mediocampista que empezó la temporada como claro secundario y que en los últimos tiempos se ha ganado el papel de intocable.

El escenario es similar al de hace dos temporadas, cuando el Real Madrid ganó la Champions League en Lisboa en una frenética final contra el Atlético. En aquellos tiempos el físico de Cristiano Ronaldo no era el mejor, pero cuando llegó la hora de la verdad no dudó en dar un paso al frente y disputar un partido en el que no brilló. A continuación llegó el Mundial de Brasil, en el que quedó patente que la maquinaria del portugués no estaba a punto. Arriesgó al límite para no perderse ninguna cita importante, y ahora repite cuando el equipo blanco está muy cerca de colarse en la gran final de Milán. Su carrocería corre peligro y lo sabe de sobra. Le han avisado de ello.

“Está al ciento por ciento”, dijo Zidane la semana pasada un día antes de que se disputara el partido de ida. Y Cristiano Ronaldo inclinó hacia abajo uno de sus pulgares cuando ingresó en el terreno de juego del Etihad Stadium. Se quedó en la grada. El entrenador blanco repite discurso días después ante el encuentro de vuelta, cita para la que el futbolista se ha machacado entre fisios y médicos. Sin parte médico oficial, el crack ha decidido jugar y su técnico ha dado el beneplácito. La palabra del protagonista iba a ser definitiva y Cristiano ha dicho que juega. Sabiendo que se puede romper de manera abrupta y poner en juego su participación en la final de Milán -si gana el Real Madrid al City- e incluso arriesgando tener su maquinaria a punto para la Eurocopa de Francia.

De secundario a vital

Cuando Rafa Benítez se hizo cargo del equipo en julio de 2015, la contratación de un mediocampista que aportara trabajo en cantidades industriales se convirtió en un asunto de vital importancia. Arturo Vidal sepultó sus opciones de vestirse de blanco cuando fue cazado en un control de alcoholemia mientras disputaba la Copa América. Petición expresa del técnico madrileño, la metedura de pata del chileno fue aprovechada por Florentino Pérez para enterrar la operación. Pero el ahora entrenador del Newcastle seguía pensando que el plantel necesitaba de un centrocampista de esas características. Nunca se la jugó de verdad con un elemento que había sido repescado por el club.

Estudió Benítez con su equipo de colaboradores los jugadores que ofrecía el mercado. Tenía a sus órdenes a Casemiro, que venía de completar una buena temporada en el Oporto, pero no le convencía. Encontró el estratega algún que otro futbolista que le cuadraba para reforzar el centro del campo. Finalmente apuntó en dirección a Mateo Kovacic, el presidente blanco fue por una vez condescendiente -única vez que lo fue con el Rafa- y aceptó contratar al jugador que había pedido el técnico. El poderoso jugador brasileño quedaba en un complicado escenario, sabedor de que lo iba a tener muy complicado para ganarse un sitio de preferencia en el equipo.

Manuel Pellegrini, durante la rueda de prensa que dio este martes (EFE)Manuel Pellegrini, durante la rueda de prensa que dio este martes (EFE)

El plan de Pellegrini

Fue llegar Zidane, comprobar personalmente y a diario que Isco y James no estaban para muchas fiestas, y apostar con firmeza por Casemiro. El joven jugador dio al equipo el equilibrio que necesitaba, aunque en el palco más de uno torció el gesto cuando vio al colombiano, sobre todo, en fuera de juego. Los resultados, sin embargo, dieron la razón al entrenador. Frente al equipo de Manuel Pellegrini no juega un elemento que ha pasado a ser indispensable; queda por ver quién ocupará su lugar, con Isco y Kovacic -James cuenta con menos opciones- luchando por ese lugar que ha quedado vacío en el centro del campo. Lucas Vázquez, siempre con un rendimiento notable, se postula para jugar por el lesionado Benzema.

Torció el gesto Manuel Pellegrini cuando se enteró de que Cristiano Ronaldo jugará. “Le diría que parara”, dijo en plan jocoso el entrenador del Manchester City, añadiendo sobre el portugués que “es un gran profesional, conoce muy bien su cuerpo. Es un futbolista distinto, que marca muchos goles, pero el Real Madrid no es solo Cristiano, tiene muchas más opciones. Vamos a luchar contra un equipo, no solo contra Cristiano”. Por contra, reconoció que la baja de Benzema es buena para su equipo: “Juega siempre, marca muchos goles y es el enlace con Cristiano. Que no juegue es positivo para nosotros”. “Vamos a intentar tener el balón, la posesión y atacar al Real Madrid”, subrayó al hablar del plan para estar en la final de la Champions.

Fuente: ElConfidencial – Deportes