Cristiano ya está en semifinales de la Euro sin ganar un partido a 90 minutos

30.06.2016 – 23:45 H. – Actualizado: 1 M. Ha pasado: Portugal está en semifinales de la Eurocopa sin haber ganado ni un sólo partido al término de ...

30.06.201623:45 H. – Actualizado: 1 M.

Ha pasado: Portugal está en semifinales de la Eurocopa sin haber ganado ni un sólo partido al término de los noventa minutos reglamentarios. Con el nuevo formato del torneo, eran posibles carambolas como ésta, y Cristiano y su país lo han aprovechado para estar a sólo dos partidos de ser campeones de Europa por primera vez en su historia. No fue mejor Portugal que Polonia, fueron igual de simples las dos, pero esta vez le tocó sonreír a los portugueses, que tenían el mal recuerdo de perder en penaltis contra España en 2012 y esta vez se resarcieron. Ricardo Quaresma, quien anotó el gol del triunfo contra Croacia, volvió a ser el héroe nacional al anotar el quinto lanzamiento.

Kike Marín

Junto a los nombres de Alaba, Pogba, Kanté y Hazard, Florentino sigue teniendo presente el del delantero polaco del Bayern, el único fichaje que le llevaría a traspasar a Karim

Ver artículo Esta Eurocopa está siendo muy extraña, una de las más raras que se recuerdan. Ya era raro que se enfrentaran Portugal y Polonia por un puesto en semifinales, y aun así, se produjo. Y aunque sea por evitar jugar otra prórroga de manera consecutiva, era de esperar que uno de los dos, o los dos conjuntos dieran un paso al frente, buscasen el gol con mayor intención, pero no pasó. Los dos siguieron el ejemplo de sus respectivos octavos de final y en cuanto percibieron que se acercaba el final del tiempo reglamentario, firmaron el armisticio tan habitual a esas alturas de encuentro y aceptaron de buen grado jugarse la vida en los penaltis, algo de lo que seguro los polacos se arrepienten.

[“Enfrentarnos a Cristiano no es especial”]

 

Cuando decimos que en esta Euro pasan cosas inesperadas, nos referimos también a que esta Portugal esté en la semifinal. Es, sin lugar a dudas, la generación portuguesa más floja en décadas. Ha visto pasar por ese equipo a grandísimos jugadores de los cuales ya sólo quedan dos, como son Pepe y Cristiano, mientras que entre medias deambulan estrellitas que nunca llegaron a brillar como Nani y Quaresma. El resto, son futbolistas por probar, por demostrar su valía fuera de la Selección y, en muchos casos, fuera de la liga portuguesa.

Ahí la puso un chaval de 18 años (Kai Pfaffenbach/Reuters).Ahí la puso un chaval de 18 años (Kai Pfaffenbach/Reuters).

Y de entre todos esos inexpertos, surge el más joven de todos, un niño llamado Renato Sanches, para salvar a Portugal. Tiene 18 años, pero su calidad, personalidad e inteligencia futbolística hacen creer que tiene diez más, al menos. El Bayern pagó 35 millones al Benfica por él, y los bávaros no fichan sin un sentido estricto. En la Portugal de Cristiano, el que se echa el equipo a la espalda es este chaval de rastas y cara de no haber roto un plato en su vida. 

Marcó el gol del empate, pero eso fue casi lo de menos. Todo el juego de Portugal pasaba por él y era complicado afirmar con rotundidad en qué posición del campo estaba jugando. Empezó en el medio, como creador de juego y fue el único que hizo fluir a Portugal, pero pasó a la izquierda cuando entró Moutinho y desde ahí creó diagonales con peligro. Aparecía para robar, se ofrecía para tocar… Y con 18 años, cogió el segundo penalti de la tanda y lo clavó en la escuadra. Después, con la calma fue a por el balón para dárselo en mano a Kamil Glik para desestabilizarlo. No le funcionó, pero lo hizo.

Cristiano, mientras, perdía su duelo particular con Lewandowski. Bien es cierto que en el cómputo global de la Euro, el madridista ha hecho más por su selección que el jugador del Bayern, ya que el tanto de Lewandowski a Portugal fue el primero que hacía en la competición, mientras que Ronaldo clasificó a su selección a octavos con un doblete contra Hungría. Pero más allá de eso, la sensación de ineficencia de Cristiano sobre el campo es desoladora. En un equipo escaso de talento, no destaca en absoluto. Hace algún gesto técnico diferenciador, pero no definitorio. Una de las cualidades del gran Cristiano es su habilidad innata para gestionarse jugadas de gol con independencia de sus compañeros. No lo hace con Portugal.

Pero al final, lo que cuenta es el resultado y no hay nada que le guste más a Cristiano que ganar. Esta vez, al menos, sí acertó con su penalti. Se aseguró que lanzaba y empezó la tanda, no fuera a suceder lo que pasó con España en la Euro’12, que escogió el quinto y se quedó sin tirar. Eso le pasó a Krychowiak. A Kuba Blaszczykowski le tocó esta vez el dolor eterno. Y a Quaresma, el que saltó a la fama por fichar por el Barça hace doce años, marcó el último. Portugal espera a Gales o Bélgica por un puesto en la final del día 10 de julio.

Fuente: ElConfidencial – Deportes