Cuenta atrás para el referéndum: ¿puede el Gobierno británico evitar un Brexit?

20.05.2016 – 16:33 H. Empieza la cuenta atrás. Dentro de un mes, los británicos votarán su futuro dentro de la Unión Europea. Y es ahora cuando surgen las ...

20.05.201616:33 H.

Empieza la cuenta atrás. Dentro de un mes, los británicos votarán su futuro dentro de la Unión Europea. Y es ahora cuando surgen las dudas ante un referéndum cuyas consecuencias, tal y como ha advertido, entre otros, el Fondo Monetario Internacional, serán “globales”. La incertidumbre ya se ha apoderado en cualquier caso de los mercados. Una vez analizado el cómo hemos llegado hasta aquí, se ofrecen ahora las claves sobre una consulta histórica que puede desencadenar un proceso hasta ahora inexplorado. Ningún país ha salido nunca del bloque. ¿Cómo se gestionaría por tanto un eventual Brexit?

1. ¿Quién puede votar en el referéndum?

Los ciudadanos británicos, irlandeses y de la Commonwealth mayores de 18 años residentes en Reino Unido, junto con los británicos residentes en el extranjero que hayan estado en el registro electoral en los últimos 15 años. Los europeos residentes en Reino Unido no podrán votar, pero sí podrán hacerlo los gibraltareños mayores de edad.

2. ¿Podría reclamar España Gibraltar?

Aunque los gibraltareños no son especialmente amantes del proyecto comunitario, sí lo defienden al considerar que proporciona una solución a la difícil relación que mantienen con Madrid. Por esta razón, todos los partidos políticos del Peñón están haciendo campaña a favor de la permanencia en el bloque. Según el tratado de adhesión del Reino Unido a la CEE en 1973, el Peñón entró como un “territorio europeo de cuyas relaciones exteriores el gobierno del Reino Unido es responsable”.

El Gobierno español ha reiterado en varias ocasiones que no quiere que Londres abandone el bloque. Aunque, según los periódicos británicos, si ese escenario se produce, Madrid podría sacar ventaja de ello para volver a reclamar la soberanía de la Roca. El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación en funciones, José Manuel García-Margallo, sí ha dicho que, en caso de Brexit, “se hablaría de Gibraltar al día siguiente”. 

3. ¿Hay postura oficial en el Gobierno británico?

Ante la popularidad en los últimos años del euroescéptico UKIP, fueron las propias filas ‘tories’ las que presionaron a David Cameron para que convocara el referéndum. El ‘premier’ está haciendo campaña por la permanencia. Pero para evitar revuelta interna, se vio obligado a dar libertad a los suyos para defender la postura que más les convenciera. La mitad de los diputados conservadores, incluidos cinco ministros, están haciendo campaña por la salida. El caso más significativo es el de Boris Johnson. El que fuera alcalde de Londres siempre había defendido el proyecto europeo, pero ahora aboga por la salida del club. Según los analistas, más que por convicción, por pura estrategia para preparar su camino al liderazgo del partido.

Las otras formaciones que defienden el Brexit son UKIP y el Partido Unionista Democrático de Irlanda del Norte. Por su parte, la mayoría de los laboristas, incluido su líder, Jeremy Corbyn, apoyan la permanencia, al igual que los Liberal Demócratas, los nacionalistas escoceses del SNP y los galeses del Plaid Cymru.

David Cameron durante un evento del World Economic Forum centrado en el Brexit, en Londres (Reuters).David Cameron durante un evento del World Economic Forum centrado en el Brexit, en Londres (Reuters).

4. ¿El Brexit es una posibilidad cada vez más real?

Las encuestas están muy ajustadas y los partidarios de la permanencia tan sólo sacan una media de dos puntos de ventaja. Mientras que los mayores de 45 años son, por lo general, más euroescépticos, los jóvenes abogan por la permanencia. Pero el plebiscito coincide con la época de festivales y una baja participación podría beneficiar a los partidarios por la salida. 

5. ¿David Cameron dimitirá si hay Brexit?

El premier insiste en que no dimitirá sea cual sea el resultado, pero los analistas no creen que pueda aguantar en su cargo. La guerra civil en el Partido Conservador es ya más que evidente y ni él ni su mano derecha, el ministro del Tesoro George Osborne, serán capaces de unir luego a las filas. Además, Cameron ya adelantó que no se presentará como candidato a las generales de 2020 por lo que se adelantaría el proceso para buscar nuevo líder. 

6. Si los ciudadanos eligen salir, ¿pueden los diputados bloquear el Brexit?

Si los diputados que apoyan la permanencia se oponen a la legislación que habría de aprobar la Cámara de los Comunes, se podría bloquear la salida del clubEl resultado del referéndum no es legalmente vinculante. Y efectivamente, si los diputados que apoyan la permanencia se oponen a la legislación que habría de aprobar en la Cámara de los Comunes, se podría bloquear la salida del club. Sin embargo, ir en contra de la voluntad del pueblo sería visto como un suicidio político. Por lo tanto, aunque el referéndum no es vinculante, los parlamentarios tendrían que aprobar las leyes que permiten la salida del Reino Unido del bloque, empezando con la derogación de la Ley de 1972 Comunidades Europeas. 

No obstante, un escenario que podría ver el resultado del referéndum anulado es si dos terceras partes de los diputados fuerzan unas elecciones generales y es elegido el partido que prometa mantener al país dentro de la UE. 

7. ¿Reino Unido sería el primero en dejar el club?

Ningún país miembro ha abandonado hasta ahora la UE. Aunque Groenlandia, uno de los territorios de ultramar de Dinamarca, celebró un referéndum en 1982, después de obtener un mayor grado de autogobierno. Votó un 52% frente a un 48% por una salida que se materializó tres años más tarde. Claro que su caso no puede compararse a la segunda economía del bloque comunitario

Un empleado en la oficina del grupo de presión 'Leave.eu', que hace campaña a favor del Brexit, en Londres (Reuters). Un empleado en la oficina del grupo de presión ‘Leave.eu’, que hace campaña a favor del Brexit, en Londres (Reuters).

8. ¿Hay hoja de ruta para abandonar el club?

Hasta el año 2007, no existía ningún mecanismo formal que explicara cómo puede solicitar su salida un estado miembro. Pero ahora la hoja de ruta está recogida en el artículo 50 del Tratado de Lisboa. Todo se reduce a un par de pasos engañosamente simples: 

– El primer ministro tendría que escribir una carta al Presidente del Consejo Europeo donde notificaría su intención de dejar la UE. El Consejo nombraría entonces un equipo negociador para preparar la salida.

– Empezaría un proceso de negociaciones de dos años que podría ampliarse hasta tres si fuera necesario. Durante este tiempo, Reino Unido debería cumplir todas las normas, pero no tendría derecho a voto ni decisión sobre nada. El tratado de salida debería ser luego aprobado por mayoría en el Consejo Europeo y luego ratificado por el Parlamento Europeo y Westminster.

9. Escenarios tras un ‘divorcio amigable’

Modelo noruego: Reino Unido sale de la UE y se une al Espacio Económico Europeo. Tendría acceso al mercado único -con la excepción de algunos servicios, como los financieros, agricultura, pesca- pero quedaría liberada de la legislación europea. 

Modelo suizo: Reino Unido negociaría tratados comerciales sector por sector

Modelo turco: Reino Unido podría entrar en una unión aduanera con la UE, lo que le permitiría tener acceso al mercado libre de bienes manufacturados, pero no a los servicios financieros.

Modelo canadiense: Se eliminan las barreras comerciales en la mayoría de las áreas, pero no se aplica la libre circulación o contribuciones presupuestarias. Con el acuerdo firmado el año pasado entre Ottawa y Bruselas, se han suprimido el 98% de todas las líneas arancelarias. Sin embargo, los que apoyan la permanencia en el club advierten que se tardó en negociar más de siete años y que, a día de hoy, aún no ha sido ratificado.

10. ¿Escocia se independiza? ¿Y Cataluña?

En septiembre del año pasado, Escocia celebró un histórico plebiscito en el que finalmente el 55% del electorado decidió seguir formando parte del Reino Unido. Los nacionalistas del SNP –que gobiernan ahora en el Parlamento de Edimburgo- aceptaron el resultado. Sin embargo, en caso de Brexit, su dirigente Nicola Sturgeon ya ha avanzado que sería uno de los escenarios excepcionales que motivaría la “inmediata convocatoria de otra consulta”. Las encuestas apuntan a que la mayoría de los cinco millones de escoceses respaldan la permanencia en la UE.

Sin embargo, el valor de su voto queda marginado por el peso de los 53 millones de ingleses, el 84 por ciento de la población del conjunto del Reino Unido. Por su parte, la agencia de calificación Fitch ha asegurado que la salida británica del club podría a su vez “intensificar las demandas secesionista en otras partes de Europa, como Cataluña”, un impacto que amenazaría con elevar la prima de riesgo de España.

Fuente: ElConfidencial.com