De Del Bosque a Ancelotti: “A Florentino le duran los ‘Ferguson’ dos o tres años”

Las promesas de Florentino Pérez son como esa hojarasca que vuela cuando sopla el viento. Suelen ser frases que expresa con su consabida arrogancia, pero ...

Las promesas de Florentino Pérez son como esa hojarasca que vuela cuando sopla el viento. Suelen ser frases que expresa con su consabida arrogancia, pero sabiendo que no las va a cumplir. Por ello, con Ancelotti haciendo las maletas, hay que recordar lo que el señor Pérez comentó del italiano cuando el equipo blanco ganó el mundialito de clubes: “Quiero que Carlo sea el Alex Ferguson del Madrid”. Florentino se refería a Alexander Chapman Ferguson, técnico del Manchester United durante ¡27 años! Algo más de la mitad (14 temporadas) fueron las que dirigió Miguel Muñoz al Real Madrid. Cierto es que era otra época, pero en aquellos tiempos y en sucesivos, en el club pensaban más en los aficionados y en la entidad que en ser el gigante de los negocios como le sucede ahora al club más laureado de los cinco continentes.

No es cierto que el Madrid diera el finiquito a entrenadores que no consiguieron ningún título en una temporada. Hay varios casos que lo demuestran. Aunque lo más extraño es que se echara a un técnico que en tres años, bajo el mandato de Florentino Pérez, había logrado seis relevantes trofeos: dos Ligas, una Supercopa de España, una Copa de Europa, una Supercopa europea y una Copa Intercontinental. 

Me refiero a Vicente del Bosque (Salamanca, 23-12-1950). Un hombre que, tras once años con un más que notable balance como jugador, inició su carrera de entrenador en las categorías inferiores del club. En 1994 debutó como máximo responsable del primer equipo, tras ser destituido Benito Floro. Dos años después volvía a coger las riendas del Madrid, al ser cesado Jorge Valdano, y el 18 de noviembre de 1999 reemplazaba a John Toshack. El galés le dejó a su sustituto un plantel mustio y desconcertado, al que logró levantar tanto los ánimos que culminaron con la conquista de la octava Copa de Europa en 2000. En el verano de ese año Florentino Pérez ganó las elecciones a la presidencia del club y mantuvo a Del Bosque. Los éxitos del salmantino al frente del Madrid no fueron argumentos suficientes para que, tres años después, Florentino le diera una patada en el trasero.

Florentino y Ancelotti, el día que el italiano fue presentado como entrenador del Real Madrid (EFE)Florentino y Ancelotti, el día que el italiano fue presentado como entrenador del Real Madrid (EFE)

Otra mentira más en su trayectoria presidencial

La destitución de Del Bosque se fraguó en varios episodios. A los pocos días de ganar los comicios, Florentino Pérez recibió en su casa al salmantino. Aquel día, también se encontraba en el hogar del presidente su hijo Florentino Pérez Sandoval, al que familiarmente llaman Chivo. El principal motivo del encuentro era el contrato que le iba a ofrecer el señor Pérez a Del Bosque y a sus tres ayudantes (Toni Grande, Paco Jiménez y Javier Miñano). Cuando presidente y entrenador sellaron el acuerdo, Chivo se acercó y le preguntó: “Papá, ¿habéis llegado a un acuerdo?” “En cinco minutos, hijo. Con Del Bosque nunca habrá problemas. Vicente llegará a ser el Ferguson del Real Madrid. Mientras yo sea presidente del club, será el entrenador del primer equipo”. Otra mentira más en su trayectoria presidencial.

El 15 de junio de 2003, en la penúltima jornada del campeonato, el Madrid ganó 0-4 al Atlético en el Calderón. El inapelable resultado suponía que el equipo blanco fuera virtual campeón de Liga. Sólo restaba poner el broche de oro al campeonato frente al Athletic de Bilbao en el Bernabéu en la última jornada. La euforia que reinaba en el vestuario casi se apagó cuando entró Jorge Valdano. La circunspecta cara del entonces Director General Deportivo supuso que un jugador exclamase: “¡Me da la impresión de que a alguien no le ha gustado que ganásemos al Atlético!”. 

Siete días más tarde, a pesar de la victoria ante el Athletic por 3-1, el ambiente continuaba enrarecido. El Director General, como hizo en el Calderón, entró en el vestuario. Se dirigió a Paco Jiménez y le preguntó: “¿Dónde está Vicente?”. “No lo sé. Estará duchándose o entre los jugadores”, respondió su interlocutor. Levantando la voz, Valdano exclamó: “¡Dígale a Vicente que el presidente ha ordenado que los jugadores tienen que salir al campo a dar otra vuelta de honor!”. Jiménez se lo comentó al entrenador, que comunicó a los jugadores la orden del máximo rector del club. Tras una fugaz reunión, uno de los capitanes, en representación de todos sus compañeros, habló con el técnico y le dijo: Hemos decidido por unanimidad no volver al terreno de juego”. Aunque las llamadas de Florentino a Valdano eran constantes, la postura de la plantilla resultó inflexible.

Florentino junto a Figo y Di Stéfano durante la presentación del luso como jugador del Real Madrid (Reuters)Florentino junto a Figo y Di Stéfano durante la presentación del luso como jugador del Real Madrid (Reuters)

“Me ha vuelto a engañar y nunca se lo perdonaré”

Cuando el fiel escudero del presidente salió de la caseta, Del Bosque habló con sus tres ayudantes y les dijo: “Nos van a echar del Madrid”.  Horas después, tras proclamarse campeones de Liga, hubo una cena en el restaurante Txistu. Al ágape asistieron Junta Directiva, técnicos, jugadores, médicos, utileros… Durante la misma hubo un incidente entre Florentino Pérez y Raúl y Fernando Hierro, que salieron en defensa de Vicente del Bosque. Uno de los directivos asistentes la calificó como la cena de los cuchillos largos. 

Días más tarde, en un reservado del restaurante El Señorío de Alcocer, Florentino Pérez reunió a un grupo de directivos y a Jorge Valdano. La sorpresa fue mayúscula cuando Valdano dijo: “La situación de Del Bosque es difícil de explicar. Yo creo que está anticuado y hay que pensar en buscarle un sustituto”. Como el señor Pérez no dijo ni pío, uno de los dirigentes se dirigió a Valdano: “Perdona, Jorge, pero pienso que echar a Vicente no es de recibo. Ha demostrado ser un gran profesional. Lleva en el Madrid más de treinta años, al que se ha dedicado en cuerpo y alma desde el primer día que ingresó en los juveniles del club, y pienso que será muy complicado encontrar a un entrenador con la humanidad y profesionalidad que siempre ha demostrado. Creo que se está pecando de ingratitud y de olvido hacia una persona tan madridista”. Valdano le contestó: “Ya tenemos apalabrado a Carlos Queiroz, recomendado por Luis Figo, que ahora vendrá a comentárnoslo”. 

Al directivo rebelde le extrañaba que Queiroz fuera el técnico idóneo para el Real Madrid. Y tampoco le encajaba que Luis Figo hubiera recomendado a su paisano. Habló con el jugador portugués sobre ello y éste le aseguró: “Nunca he sugerido que Del Bosque sea sustituido por Queiroz, al que solo conozco de cuando yo jugaba en los juveniles del Sporting de Lisboa. Florentino me ha vuelto a engañar una vez más y nunca se lo perdonaré. Quizás no sepa que todos los jugadores queremos y respetamos a Vicente, un gran entrenador y una excelente persona”.

El 23 de junio de 2003, Jorge Valdano ejerció de brazo ejecutor del presidente. El Director General recibió a Del Bosque y a sus tres colaboradores. A Vicente se limitó a decirle en el pasillo de gerencia que no se le renovaba el contrato. Ni siquiera tuvo la delicadeza de comunicárselo en su despacho. Lo mismo les dijo a Toni Grande y a Javier Miñano, a los que, a estos sí, invitó a pasar a su despacho, lo mismo que a Paco Jiménez, a quien le ofreció continuar. Jiménez rechazó la oferta: “Te agradezco, Jorge, que me ofrezcas seguir en el Madrid, pero aún tengo que hablar con mi amigo Vicente. Si él quiere seguiré trabajando a su lado toda la vida”.

Si de entre Benítez, Klopp, Lopetegui, Míchel…, salvo que el presidente cambie de opinión, sale el elegido para reemplazar a Ancelotti, ¿le dirá lo mismo que le dijo a Del Bosque y Ancelotti?: “Usted será el Ferguson del Madrid”. Pero una promesa de Florentino Pérez, ya saben, es como echar agua en un cesto: no queda nada.

Fuente: ElConfidencial – Deportes