De Gea nunca había necesitado tanto ser titular en la Selección como ahora

11.06.2016 – 05:00 H. Se hizo esperar y mucho, pero finalmente, a eso de las 18:30 de la tarde, David de Gea se asomó a la sala de prensa improvisada por ...

11.06.201605:00 H.

Se hizo esperar y mucho, pero finalmente, a eso de las 18:30 de la tarde, David de Gea se asomó a la sala de prensa improvisada por la Selección en un pabellón de baloncesto de Saint-Martin-de-Ré. Lo que se le había venido encima ese mismo mediodía no se lo vio venir, como Materazzi no vio venir el cabezazo de Zidane, aunque se lo buscase. De Gea tomó asiento en el centro de la larga mesa y se dispuso a someterse a lo que creyó que sería un juicio público hacia su persona. “Es algo falso todo lo que está saliendo en la prensa”, dijo, quizá aún no del todo consciente de lo que suponían las acusaciones vertidas sobre él.

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Pero de lo que se habla no es de un bulo corrido por los periódicos o radios nacionales, sino de una acusación que ha recibido la Policía en la que aparece su nombre como implicado en un caso de prostitución y abuso de menores, es decir, un tema puramente judicial que la prensa lo único que ha hecho es darlo a conocer, como es su deber. “Es todo falso”, dijo en varias ocasiones sin que ni siquiera le vibrase la voz. Estaba tranquilo como él mismo aseguraba, “con ganas de salir a entrenar”. Con ganas de desfogarse, básicamente, de todo lo que había oído y leído.

De Gea nunca había necesitado tanto ser titular en la Selección como ahora

De Gea sabe, o debería saber, que a partir de hoy ya nunca será el mismo para la opinión pública. Su nombre está manchado, incluso si, como hemos venido contando en este periódico, no hay ninguna prueba concluyente (salvo los ‘whatsapp’ con una de las chicas de Torbe que publicamos en este periódico) que le relacione directamente con las acusaciones de la testigo protegida. Forma parte, para su desgracia, del grupo de asesinados primero por los medios de comunicación y, después, por la gente de a pie, prejuzgadora por naturaleza, que olvida fácilmente aquello de la presunción de inocencia. 

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Vista su reacción, tan natural y segura, podría parecer que la situación no era tan grave. Pero en el primer momento, cuando se conoció la noticia, la sensación en Francia era de que podría llegar a verse obligado a abandonar la concentración de la Selección, es decir, quedar proscrito del grupo que debe empezar a jugar por revalidar una Eurocopa el próximo lunes. Nada más lejos de la realidad. De Gea sigue con la Selección. Al menos hasta que la justicia diga lo contrario. 

El portero entrenó con normalidad (Sergio Pérez/Reuters).El portero entrenó con normalidad (Sergio Pérez/Reuters).

Pero no sigue como uno cualquiera, como uno más. Es el que ‘salió en el escándalo con menores’, y lo será hasta que se olvide el tema. Teniendo que cargar con esa cruz, que todavía no sabemos si es merecidamente o no, De Gea está con una preocupación más importante aún por la inmediatez que exige: ser titular o no contra la República Checa, lo cual supone ahora una decisión de muchísima mayor trascendencia (de la mucha que ya tenía) para Vicente del Bosque, que lleva dos años sin decidirse definitivamente entre Casillas y De Gea y tiene todavía hasta el lunes para elegir.

Anoche, en ‘Teledeporte’, Del Bosque se mostró comprensivo con el jugador. En ningún momento se atrevió a entrar en juicios de valor sobre la situación, manteniéndose siempre en su línea comedida. “Nosotros no somos nadie para juzgar a De Gea. Ha negado las acusaciones a todos sus compañeros”, dijo Vicente. “No nos hemos planteado que se fuera De Gea”, dijo el seleccionador, que aseguró que se encuentran ahora mismo “en un periodo de reflexión”. “Nos pilló por sorpresa, pero el chaval dio explicaciones y yo tengo que creerle”, reconoció el técnico que quiso mandar un mensaje de apoyo a su guardameta: “Estamos todos para apoyarle y sabe que tiene todo nuestro cariño”. Sobre su posible titularidad, ha dicho que le darán “todas las vueltas que haya que darle, pero las mismas sin que hubiera pasado esto”.

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Para Casillas, jugar ese partido sería lo normal. Ser titular para él en una gran cita es lo que ha venido haciendo desde que empezase a jugar en el Real Madrid. Para De Gea, ser suplente ese día supondría un golpe durísimo, porque siempre tendríamos la gran duda de si Del Bosque, por muchas explicaciones que dé ‘a posteriori’, lo hizo por motivos puramente deportivos o si, por el contrario, se vio influido por todo el escándalo en el que se ha visto envuelto el jugador. Hasta que no saltó la liebre, De Gea era el elegido para jugar en el debut. Ahora, la cosa puede ser diferente. La patata caliente en las manos de Vicente quema y mucho. Queda poco para que explote, y su onda expansiva puede ser de grandes dimensiones.

Fuente: ElConfidencial – Deportes