¿De verdad hay un problema de xenofobia contra los españoles en Reino Unido?

La brutal paliza propinada a una pareja de españoles residentes en la ciudad inglesa de York ha saltado estos días tanto a las páginas de la prensa ...

La brutal paliza propinada a una pareja de españoles residentes en la ciudad inglesa de York ha saltado estos días tanto a las páginas de la prensa británica como de la española. El suceso se produjo el pasado fin de semana, cuando un grupo de cinco “cabezas rapadas” se ensañó especialmente con el chico de 24 años, al que golpearon durante 10 minutos, dejándole la mandíbula fracturada, cortes en la cara y varios dientes rotos.

Su novia, de 29 años, fue arrojada en repetidas ocasiones contra el suelo en las inmediaciones de The Shambles, la calle más popular de la histórica metrópoli. De acuerdo con la Policía, la agresión tenía una clara motivación “racista”. O dicho de otro modo, les atacaron por ser españoles. El terrible suceso tiene lugar tan solo dos meses después de que otros dos españoles sufrieran un ataque xenófobo en un autobús en Manchester. En el video (reproducido por varios rotativos) se aprecia cómo una británica, en evidente estado de embriaguez, empieza a gritar: “Jodeos y volved a España”.

¿Qué está pasando realmente en las islas británicas con la comunidad española? ¿Nos encontramos ante casos aislados o estos ataques son la punta de un iceberg que engloba un problema mayor? Fuentes cercanas a ambas investigaciones a las que ha tenido acceso El Confidencial aseguran que “no se puede hablar de racismo porque no lo hay”. “La comunidad española se integra perfectamente en el Reino Unido y los casos de los que hablamos, desafortunadamente, podrían haberle pasado a cualquiera”, aseguran.

Miembros de un grupo xenófobo se manifiestan en Londres (Reuters).Miembros de un grupo xenófobo se manifiestan en Londres (Reuters).

En el caso de York, la misma fuente señala que “es una de la ciudades más tranquilas del país. Nunca pasa nada y por eso la noticia ha tenido tanta repercusión. La cuestión es que la banda tenía ganas de buscar gresca y si en vez unos españoles se hubieran cruzado otros, desgraciadamente habría pasado lo mismo”, recalca.

Por otra parte, con respecto al suceso de Manchester (donde la Policía sí ha logrado encontrar a los agresores) la misma fuente matiza que “los agentes insistieron en que nunca antes habían tenido contratiempos con la comunidad española porque ni causan problemas ni los padecen. Insisten en que son muy tranquilos”. En los registros de Scotland Yard, las agresiones por motivos racistas no detallan la nacionalidad de las víctimas. Aunque un portavoz asegura que “no le consta” que se haya registrado un mayor número de incidentes con españoles en los últimos meses.

Según el Instituto Nacional de Estadística, desde 2009 el número de españoles que han dejado el país se ha incrementado más de un 55%. Si hace seis años eran 1,4 millones los que hacían la maleta, en enero de 2015 se acercaban a los 2,2 millones. Las cifras aluden sólo a los que están inscritos en el extranjero, por lo que la realidad es aún mayor.

Reino Unido se convirtió el año pasado en el país europeo donde más aumentó el número de residentes españoles (9.797), seguido de Francia (8.453) y Alemania (8.061). La relación entre ambos países (salvo por los titulares por Gibraltar) siempre ha sido cordial. Y en este sentido, las puertas siempre han sido giratorias. Si Londres es una de las ciudades preferidas para aprender inglés y sacarse un dinero como camarero o niñera, España siempre ha sido el destino turístico favorito del mercado británico.

El problema es que la marea roja que ha llegado en el último año hasta las orillas del Támesis y alrededores se ha encontrado con un escenario un tanto particular. La inmigración se ha convertido en la gran protagonista de las elecciones generales del próximo 7 de mayo. Y en este sentido, el debate sobre el libre movimiento dentro de la Unión Europea lleva prácticamente dos años protagonizando las portadas.

Seguidores del Portsmouth con banderas españolas (Efe)Seguidores del Portsmouth con banderas españolas (Efe)

Con su mensaje anti-inmigración y su promesa de sacar al país de la Comunidad de los Veintiocho, el UKIP liderado por Nigel Farage ha conseguido posicionarse como tercera fuerza política. Y aunque bien es cierto que su apoyo ha bajado a los niveles de hace seis meses, la amenaza que ha supuesto al bipartidismo de Westminster ha hecho que el mismísimo premier David Cameron radicalice su discurso ante Bruselas.

Si no tienes trabajo, te marchas

De ganar una segunda legislatura, los europeos que no encuentren trabajo en seis meses deberán abandonar el país y lo que tengan empleo no podrán acceder durante cuatro años a beneficios públicos como hasta ahora.

Importantes think tanks como Open Europe aseguran que un español cobrando el salario mínimo en Reino Unido acabaría ingresando un 35% más que si tuviera un trabajo al mismo nivel en su país (290 libras por semana, frente a 214 libras en España), gracias a que el sueldo básico es algo superior y a la posibilidad de recibir 94 libras semanales adicionales en ayudas que reparte el Gobierno.

Según su informe, retirando los subsidios a los españoles, estos acabarían ganando un 8% menos que en España.

La idea generalizada que existe en determinadas circunscripciones es que los inmigrantes acuden al Reino Unido para chupar del bote sin aportar nada a cambio. Investigaciones publicadas por la misma prensa británica han demostrado, sin embargo, que los británicos sin empleo que viven repartidos por el Viejo Continente se aprovechan más de los subsidios de estos países vecinos que los inmigrantes que viven en las islas.

Con todo, es cierto que el número de españoles inscritos en la Seguridad Social británica creció un 42% en 2013 con respecto al año anterior. En el mismo periodo, las altas italianas subieron un 52%, las portuguesas un 45% y las griegas un 31%.

El partido de Nigel Farage podría situarse como tercera fuerza en Reino Unido. (Reuters)El partido de Nigel Farage podría situarse como tercera fuerza en Reino Unido. (Reuters)

Las cifras publicadas día sí y día no en los medios, y el hecho de que ahora se escuche hablar español en cada rincón del país, ¿ha hecho cambiar la percepción que los británicos tenían de la comunidad española? ¿El momento político y el auge del UKIP ha crispado los nervios contra los europeos que van a las islas a buscarse la vida?

Según explica a este diario Jimmy Burns Marañon, presidente de la histórica British Spanish Society -que desde 1916 promueve la relación entre ambos países-, “la inmigración es obviamente un tema muy importante en esta campaña y el protagonismo adquirido por el UKIP es innegable, pero se trata de una cuestión mucho más compleja y generalizada y el discurso de formación de Farage siempre ha estado enfocado más a los inmigrantes de los países que ha ingresado recientemente en la UE”.

“No creo que haya una campaña en este sentido contra los españoles. No hay evidencias. Desafortunadamente en las grandes metrópolis siempre hay conflictos derivados por el consumo de alcohol, pero no hay ningún problema de racismo contra los españoles. Sinceramente, veo más tensión contra los españoles en un partido entre el Barça y el Chelsea que en la calle”, matiza.

Según Burns, en los años 50, “cuando vino la primera generación de inmigrantes españoles”, la situación era otra. “Se encontraban más problemas porque venían de una dictadura, era un país que estaba aislado. Pero ahora los jóvenes buscan trabajo donde pueden y si tienen que venir aquí porque en España no hay pues no pasa nada”, añade.

Ni en la Embajada ni en la British Spanish Society creen que exista un problema de racismo. Se trata, más bien, de conflictos originados por el alcohol

En la Embajada y en distintas organizaciones oficiales que trabajan en el Reino Unido directamente con la población española tampoco creen que exista un problema. Pero, ¿cómo se ve el debate en la calle? El Confidencial ha preguntado a varios españoles que viven en las islas.

Adrián, 26 años, cocinero. 3 años en Londres

“Nunca he tenido ningún problema. Sí que es cierto que ahora la gente que viene a trabajar al restaurante tiene más dificultades para abrir una cuenta bancaria o que le den el National Insurance Number que necesitas para trabajar. Pero no considero que haya racismo contra los españoles. He visto españoles metidos en peleas, pero por otros motivos totalmente distintos. Por la noche hay personas que buscan pelea y les da igual si eres español, italiano o cojo. Aunque sí es cierto que los españoles a veces somos muy escandalosos en nuestra manera de ser y llamamos más la atención. Pero nunca he tenido ningún conflicto ni en la vida personal ni en la laboral por ser español”. 

Carmen, 22 años, estudiante y camarera. 7 meses en Londres

“Siempre pensé que el racismo era entre blancos y negros hasta que llegué a Londres. Tanto en la universidad como en mi trabajo de camarera me he sentido super discriminada por ser española. Estudio teatro y me dicen que nunca podré encontrar trabajo como actriz aquí por mi acento y los únicos papeles que me dan son de prostituta. Mis compañeros son muy crueles conmigo a veces. Por ser la nueva y por ser española”.

“Somos 39 en la compañía. Todos son británicos menos 5 extranjeros. Los ingleses se sienten superiores a nosotros. Mi profesor me ha dicho que voy a encontrar antes trabajo en Nueva York, donde hay más latinos, que aquí. Como camarera también he tenido muchos problemas, incluso de acoso por parte de algunos clientes. Situaciones muy incómodas. Creo que los británicos son racistas con todos porque se sienten superiores a todos. Y sí creo que en los últimos años la visión con respecto al inmigrante europeo ha cambiado porque yo estuve en un pueblo cerca de Bristol y las cosas no eran así. Sí que hay racismo en general, pero con los españoles creo que está más acrecentado porque nos ven como inferiores, fiesteros y vagos”.

Lola, 35 años, publicista. 9 meses en Londres

“En los últimos años sí se han aplicado recortes y lo fácil para algunos es culpar a los de fuera por quitarles trabajo. Pero yo personalmente no considero que haya campaña contra los españoles. Yo personalmente no encuentro barreras laborales por ser española. Sí me han llamado la atención las escenas que te puedes encontrar por la noche porque la gente bebe mucho alcohol. No creo que la sociedad británica sea racista. Es clasista, eso sí”.

Mar, 22 años, niñera. Lleva 8 meses en Londres

“No he sufrido ningún ataque racista pero sí noto que nos ven como un país tercermundista. Nos consideran unos vagos y creen que estamos de fiesta todo el rato. Eso sí, para mi trabajo, las españolas tenemos prioridad porque las familias nos consideran más alegres y dulces con los niños”.

María, 28 años, administrativa. 7 años entre Londres y Manchester

“En Chicago estuve viviendo 8 meses en 2012. Era plena crisis y a los españoles sí nos hacían sentir como que les estábamos quitando trabajo. Pero en Reino Unido nunca he tenido problemas. En la oficina somos muchos extranjeros y estamos al tanto de la política pero no hablamos de que nos vayan a echar. No hay ese miedo. Estoy casada con un colombiano y nunca hemos sentido rechazo ni en Manchester ni en Londres”. 

Fuente: ElConfidencial.com