Decapitadas por “brujas”

Días después de la difusión en vídeo de sus nuevas formas de ejecución, el ISIS ha decapitado a dos mujeres acusadas de “brujería” en una ...

Días después de la difusión en vídeo de sus nuevas formas de ejecución, el ISIS ha decapitado a dos mujeres acusadas de “brujería” en una provincia oriental de Siria, la primera ejecución en público de esta naturaleza desde que el autodenominado Estado islámico proclamó un Califato hace poco más de un año. Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (un grupo opositor a Bachar al Asad con sede en Londres), los yihadistas ajusticiaron a las dos mujeres y a sus maridos esta semana en las ciudades de Al Mayadeen y Deir al-Zor, donde la organización extremista lucha contra las fuerzas del régimen sirio por el control de la provincia.

El ISIS había asesinado anteriormente a mujeres por delitos como el adulterio, mediante lapidación o pelotones de fusilamiento, pero nunca las había pasado a cuchillo. Estas ejecuciones, aunque inéditas, se suman a las más de 3.020 que ha realizado el Daesh desde que conquistó enormes zonas de Irak y Siria y proclamó un Califato en un territorio que ya es mayor que el del Reino Unido. Casi 1.800 de los ejecutados eran civiles, incluidos 74 niños, según el Observatorio. Además, 216 eran rebeldes sirios o milicianos kurdos que habían luchado contra el ISIS y 143 eran miembros del grupo extremista que intentaban escapar a Turquía o fueron acusados de espionaje.

En la estrategia del Estado Islámico para mantener el control de los territorios bajo su dominio, la violencia juega un papel clave. De ahí su afán por inspirar temor con ejecuciones públicas, decapitaciones, crucifixiones o la venta de mujeres en mercados para que sirvan como esclavas sexuales. La difusión de estas muertes es una pieza fundamental de su aparato de propaganda, por eso cada nueva ejecución intenta superar en sadismo a la anterior.

Su impacto global nació con el vídeo de la decapitación, el 19 de agosto de 2014, del periodista estadounidense James Foley, secuestrado mientras trabajaba en el noroeste de Siria en noviembre de 2012. Corrieron su misma suerte los también norteamericanos Steve Stollof y David Haines y el cooperante británico Alan Henning. Sirvieron como vehículos de un mensaje: la crueldad del Califato no tiene límites y, “por ello, triunfará”.

Hace ocho días, el ISIS difundió nuevas técnicas de ajusticiamiento en un vídeo de siete minutos; las imágenes mostraban como 16 hombres de la ciudad iraquí de Nínive, acusados de espionaje, eran ahogados en una piscina dentro de una jaula o decapitados con explosivos.

Tal y como informó este diario, la violencia cumple funciones claras. Según Jessica Stern y J. M. Berger, autores del libro ISIS, The State of Terror, su origen está en el libro Idarat Al Tawahhush (“La gestión del salvajismo”), del yihadista Abu Bakr Naji. Este texto era uno de los libros de cabecera de Abu Musab Al Zarqawi, el líder de Al Qaeda en Irak muerto en un bombardeo estadounidense en 2006, quien descubrió el impacto que tenía la filmación y difusión de las decapitaciones de los rehenes.

Los asesinatos en la plaza pública evidencian que el ISIS intenta mantener a la población subyugada, pero la propaganda en las redes pretende atemorizar a los combatientes tribals suníes (las Milicias del Despertar, que se aliaron con EEUU a mediados de la década pasada para combatir a Al Qaeda en Irak). La ejecución del piloto jordano o el ahogamiento de prisioneros en una piscina buscan que las tribus suníes no se pongan en su contra.

Esta ha sido una semana sangrienta para la población en manos del Estado Islámico. Según el Observatorio Sirio, el ISIS crucificó entre ayer y el lunes a 17 personas en la ciudad de Al Mayadeen por comer durante las horas de luz en pleno Ramadán. La organización afirma que uno de sus activistas “documentó la crucifixión de varias personas vivas”. Los hombres “fueron colgados de sus extremidades en un muro de la ciudad mientras se animaba a los niños a burlarse de su sufrimiento”.     

Fuente: ElConfidencial.com