Después de 176 millones, el Real Madrid reabre un problema olvidado: los centrales

El Real Madrid tiene un problema en defensa. El conjunto blanco, después de cuatro años de estabilidad defensiva, podría volver a las andadas con su pareja ...

El Real Madrid tiene un problema en defensa. El conjunto blanco, después de cuatro años de estabilidad defensiva, podría volver a las andadas con su pareja de centrales, esa que después de más de quince años después, los aficionados al club madridista podían recitar de memoria. La tensa situación que el Madrid vive con Sergio Ramos, a quien no está dispuesto a ofrecer los 10 millones de euros netos por año que pide el jugador, ha provocado que el club madridista empiece a tantear el mercado en busca de otros centrales. Una de las posiciones mejor cubiertas en los últimos años empieza a resquebrajarse.

Desde que Fernando Hierro y Manolo Sanchís dejaran el equipo, el Real Madrid atravesó un verdadero calvario para encontrar centrales de garantías. Numerosos fichajes y jugadores de cantera pasaron por el equipo sin conseguir hacerse con la titularidad de una manera definitiva, lo que provocó severos problemas en el equipo, que veía la defensa como uno de los puntos débiles. De hecho, durante el comienzo del presente siglo, muchas de las críticas que le llegaban al equipo eran por la falta de contundencia en la zaga, provocada por no encontrar una pareja de centrales que inspirara confianza.

A lo largo de los años, el Real Madrid fichó a jugadores como Ivan Helguera (2,5 millones), Walter Samuel (25), Jonathan Woodgate (20), Cristoph Metzelder (libre), Fabio Cannavaro (14), Ezequiel Garay (10), Gabi Heinze (12), Ricardo Carvalho (8) o Raúl Albiol (15), complementados con jóvenes como Paco Pavón, Álvaro Mejía o Rubén González. Pese a que muchos de ellos sumaron muchos minutos, la defensa realmente no se apuntaló hasta el fichaje de Pepe (30 millones), el de Sergio Ramos (37) -más su recolocación como central-, y el de Raphäel Varane (10), más el canterano Nacho.

O, lo que es lo mismo, el Real Madrid necesitó desembolsar 176 millones de euros para encontrar una pareja de centrales que devolviera la estabilidad a su defensa. El dúo Pepe-Ramos se convirtió en un eje básico del Madrid, con la entrada de Varane como recambio de lujo, un jugador que ha sabido dar el do de pecho para mantener el alto nivel de ambos zagueros. Pero ahora, cuatro años después de que se hayan convertido en una de las mejores parejas de centrales del mundo, las complicaciones que mantiene el club con el zaguero sevillano podría acabar con uno de los pilares del equipo.

Otamendi, el elegido en caso de que se vaya

Sergio Ramos termina contrato el 30 de junio de 2017, pero el sevillano quiere una mejora sustancial de contrato. Actualmente percibe 5 millones de euros netos al mes y, mientras el central quiere subir a los 10, el conjunto blanco sólo le ofrece 7. Esta situación no sólo ha provocado que se detengan las negociaciones, sino que ha dado lugar al malestar del central, que habría pedido al Real Madrid que escuche ofertas por él. Aunque a día de hoy parece que la situación está algo más calmada, lo cierto es que todo apunta a que no se reanudará el diálogo hasta la vuelta al trabajo en la segunda semana de julio.

Mientras tanto, empiezan a barajarse los posibles sustitutos a Ramos, un jugador al que pretende el Manchester United, club que está a la espera de ver cómo se desarrolla la situación. En caso de que el internacional español dejara el Real Madrid, la principal idea del conjunto de Concha Espina no es otra más que lanzarse a por el argentino Nicolás Otamendi, un jugador que gusta -y mucho- en la casa blanca. Pero si hubiera complicaciones con el central del Valencia, el ‘Plan B’ de los blancos es Laurent Koscielny, central del Arsenal, de perfil similar a lo que busca el equipo.

Y, por supuesto, no hay que olvidar que el Madrid tiene a todo un Varane en el banquillo. El galo es uno de los jugadores que más ha sorprendido desde que llegara al conjunto blanco y no sólo tiene un futuro prometedor, sino que ya es un jugador de presente en toda regla. Y, para enredar aún más el asunto, Pepe termina contrato el 30 de junio de 2016. Rafa Benítez tiene mucho trabajo por delante y, en sus primeras semanas, deberá tomar decisiones importantes que podrían afectar directamente a la columna vertebral de su defensa. 176 millones después, la defensa vuelve a estar en el punto de mira.

Fuente: ElConfidencial – Deportes