EFE se enamora del régimen de Kazajistán… tras firmar un contrato 'confidencial'

Nursultán Nazarbáyev, presidente desde 1991, ha llenado Kazajistán con bustos y estatuas de su persona, ha establecido penas de prisión para cualquier ...

Nursultán Nazarbáyev, presidente desde 1991, ha llenado Kazajistán con bustos y estatuas de su persona, ha establecido penas de prisión para cualquier súbdito que mancille su “honor” o su “dignidad” y ha amordazado a la prensa y ha censurado internet para evitar críticas. En resumen, ha convertido el sexto país con más recursos naturales del mundo en un represivo parque temático en honor a sí mismo.

Su Gobierno es retratado en todos los informes internacionales como uno de los menos democráticos del planeta. Hay que bucear hasta el fondo del Índice de Calidad Democrática de The Economist para localizarlo. El año pasado aparecía en el puesto 137 de 167, por debajo de Cuba o Vietnam y a sólo dos puntos del país más totalitario de todos, de Corea del Norte.

Pero las noticias que ofrece la Agencia EFE sobre este lejano país centroasiático ignoran a menudo estos “detalles”. El pasado 26 de abril, por ejemplo, se informaba de la farsa electoral como si se tratase de un proceso legítimo, citando a misteriosos “analistas internacionales” anónimos para quienes “Narzarbáyev es garantía de estabilidad y prosperidad”.

La crónica estaba firmada -desde la capital, Astaná- por la periodista Carmen Clara Rodríguez y no arrojaba ni una sombra de escepticismo sobre unos comicios en los que el presidente obtuvo el 97,5 por ciento de los votos y donde 17 de los 22 candidatos fueron invalidados de antemano por la Comisión Electoral.

Vista del centro de Astaná, capital de Kazajistán.Vista del centro de Astaná, capital de Kazajistán.

La hemeroteca está llena de ejemplos. En los últimos meses, EFE ha informado de cosas como que Kazajistán es “un país de contrastes en el que conviven pacíficamente distintas etnias y religiones”, o que su Gobierno pretende convertirse en “una de las treinta economías más avanzadas del mundo”. También nos presenta a sus políticos y artistas en cariñosas entrevistas y vídeos donde no hay lugar para preguntas comprometidas. Y cubre con profusión de detalles anodinas visitas y ferias promocionales. Hasta tal punto complacen al régimen los trabajos de EFE que los reproduce en sus portales de propaganda, como sucede aquí. 

¿Por qué la “la primera agencia de noticias en español y la cuarta del mundo” no ofrece una cobertura crítica, similar a la que suele hacer con otras dictaduras asiáticas como Corea del Norte, China o Myanmar? ¿Cómo es posible que una agencia pública (la titularidad de EFE depende del SEPI) que dispone de cientos de profesionales de la información internacional se trague la propaganda de Nazarbáyev?

Contrato confidencial

Según fuentes sindicales y una decena de periodistas de EFE consultados en diferentes áreas por El Confidencial, la respuesta se encuentra en un contrato firmado entre la agencia española y el Gobierno de Kazajistán. Con un aura de misterio. A pesar de las reiteradas solicitudes de varios trabajadores, la dirección no ha explicado nunca los detalles del acuerdo, alegando que existen “cláusulas de confidencialidad”.

El director general de EFE para Asia y Oceanía, Ignacio Sanz Cerezuela, ha confirmado a este diario la existencia de dicho contrato, explicando que “el 30 de septiembre de 2013, en Astaná, en presencia del Presidente del Gobierno de España (Mariano Rajoy) y del Primer Ministro de Kazajistan, S.E Serik Ajmétov, la Agencia EFE firmó un Acuerdo de Colaboracion con la agencia kazaja Kazainform“. “En el mismo acto, una docena de empresas españolas firmaron la realización de diversos e importantes proyectos en el país kazajo”, dijo.

El contrato, abunda Sanz, consiste en un “intercambio y elaboración de información de manera continuada, que pretende dar a conocer la realidad social, cultural y económica de ambos países con el fin de fomentar el conocimiento mutuo y favorecer las relaciones comerciales y la presencia de España en Asia Central”. 

Redacción de la Agencia EFE.Redacción de la Agencia EFE.

El Confidencial también se puso en contacto con el “brazo ejecutor” de la estrategia, Carmen Clara Rodríguez, expresidenta por UGT del Comité Intercentros y recientemente ascendida a redactora jefe.

Por teléfono desde Kazajistán, Rodríguez dijo “desconocer” la existencia de un contrato entre EFE y el régimen de Astaná pero aseguró que sí existe un “acuerdo de intercambio entre dos agencias” en virtud del cual la agencia española está “montando” una corresponsalía en la capital kazaja cuyas encargadas son dos periodistas locales del país centroasiático.

Kazainform dispondría también de un espacio habilitado en las instalaciones de EFE, en Madrid. Todo ello, según Rodríguez, se debe a la importancia del país centroasiático, a su “interés informativo” y a la “expansión por Asia, un foco de lo más importante”.

Jugosos ingresos

Desde los sindicatos ofrecen una versión distinta sobre la naturaleza del contrato. De acuerdo a una circular de Comisiones Obreras enviada a los trabajadores el 15 de enero, los problemas del país centroasiático “se olvidan interesadamente (en las informaciones) porque parece que el contrato suscrito por EFE con Kazajistán aporta jugosos ingresos, según manifestó la dirección”.

En el mismo documento, CCOO se queja de que la dirección “se ofrezca simultáneamente a propalar por un plato de lentejas las bondades de un régimen nada democrático y condicione internamente el ejercicio de los derechos de la plantilla”.

Según los trabajadores, EFE comenzó a desarrollar “líneas de negocio alternativas” durante la gestión del anterior presidente, Álex Grijelmo

Los trabajadores de EFE consultados por El Confidencial aseguran que la agencia pública empezó a desarrollar “líneas de negocio alternativas” (como se describe en sus propias auditorías de cuentas) durante la gestión del anterior presidente, Álex Grijelmo. “Pero la tendencia se ha intensificado y ahora mismo hay acuerdos con todo tipo de empresas e instituciones para elaborar informaciones a la carta”, explican.

Algunos creen que este acuerdo con Kazajistán alcanza una dimensión diferente a los firmados con empresas, instituciones o países democráticos, al tratarse en este caso de un régimen represivo que busca legitimarse y alcanzar mayores cuotas de influencia global, especialmente en Hispanoamérica, uno de los mercados estrella de la agencia española. “No es sólo una cuestión de deontología, es que puede arruinar también nuestra reputación y nuestra credibilidad“, se quejan.

La estrategia económica de EFE es una respuesta a la crisis económica que sufre la agencia. A pesar de los recortes, cerró el ejercicio de 2014 con un resultado neto de 4,3 millones de pérdidas (3 millones menos que en 2013). La empresa lleva años buscando una vía de salvación para mantener a flote una mastodóntica estructura de 1.148 trabajadores (333 contratados en el Exterior), donde existen infinidad de privilegios y vicios adquiridos y donde los ingresos tradicionales (subscriptores) han disminuido drásticamente en los últimos tiempos.

Ante la imposibilidad de crear canales publicitarios al uso para recaudar fondos, se han desarrollado servicios a la carta o acuerdos que bailan sobre la delgada línea roja entre publicidad y periodismo, una estrategia que también siguen competidoras como Europa Press. Y, con distintos matices, también lo hacen agencias internacionales con Reuters. Se trata de estrategias que, sin embargo, no deberían afectar la línea editorial de los medios en asuntos como la cobertura de un régimen.

Fuente: ElConfidencial.com