El amor y la muerte, más caros con la subida del IVA en Grecia

Preservativos y funerales serán más caros desde esta semana en Grecia. La nuevas medidas exigidas por las instituciones alcanzan todos los aspectos de la ...

Preservativos y funerales serán más caros desde esta semana en Grecia. La nuevas medidas exigidas por las instituciones alcanzan todos los aspectos de la vida cotidiana de los griegos. Una larga lista de productos y servicios se verán afectados por la subida del 13 al 23% del impuesto sobre el valor añadido que entró en vigor el lunes.

La broma del amor y la muerte es recurrente en Grecia estos días… cuando hay espacio para el chiste, claro, porque muchos no tienen ánimos ni dinero para pensar en cómo apretarse más el cinturón: la cesta de la compra básica va aumentar de precio sensiblemente con la subida de productos tan habituales, por ejemplo, como algunas carnes, el aceite de cocina, el café, el té, el vinagre y hasta la sal… también de los insecticidas y fertilizante para las plantas. Tampoco se salvan aspectos más íntimos: los condones, las compresas y los tampones tendrán un 23% de IVA.

El IELKA, el instituto que estudia el mercado minorista, ha hecho un cálculo y asegura que el incremento será de 157 euros por hogar al año, ya que el 43% de los productos que compran habitualmente los griegos están dentro de esta lista. El 57% restante se mantiene en el 13%. Lo más lógico, aseguran desde el instituto, es que los griegos empiecen a cambiar sus hábitos de consumo. Si algunos hogares helenos ya compran mirando el céntimo para llegar a fin de mes, la subida de aproximadamente diez céntimos por euro en muchos productos va a obligar a descartar muchos. Y no será fácil, porque aparejado al incremento ha llegado una gran confusión.

Productos ‘similares’ van a tener impuestos distintos y, si muchos negocios no tienen muy claro qué productos suben y cuáles no, el consumidor aún sabrá menos. Los negocios calculan que tardarán cinco días en actualizar los precios. El apresuramiento con el que se elaboró la la lista provocó casos como el de un tipo de queso que, rallado, era gravado al 23%, pero como pieza entera se quedaba en el 13%. Las correcciones han acabado con los más obvios, pero la línea es muy fina. A algunos tipos de leche se les aplica el 13 y a otros el 23.

Griegos forman colas ante una sucursal del Banco Nacional, en Atenas (Reuters).Griegos forman colas ante una sucursal del Banco Nacional, en Atenas (Reuters).

Los grandes ‘ganan’ a los pequeños con la subida

Por supuesto, no todos los negocios van a hacer pagar el IVA a sus clientes, y estos pueden ser los claros ganadores de estos cambios en el consumo. Son las grandes empresas y cadenas las que absorben mejor el golpe en detrimento de los pequeños negocios, que tendrán obligatoriamente que subir los precios si quieren asumir los costes. Mientras supermercados como Lidl anuncian a bombo y platillo en su publicidad que no aplicarán la subida, un ejercicio de funambulismo que pueden hacer con red por su tamaño, otras como Sklavenitis, la red más extensa de supermercados griegos, cree que “finalmente el precio acabará repercutiendo en los consumidores”, según una portavoz de la empresa, “aunque trabajamos con los márgenes de beneficios”, aseguran.

Un uso de la contabilidad inaplicable a pequeños supermercados de barrio que viven del consumidor cercano. “La gente ya va mirando hasta la última cifra del precio”, cuenta a El Confidencial Tassos, cajero en uno de ellos cerca del centro de Atenas. “Si les termina compensando ir a uno grande y más barato, estaremos perdidos”, confiesa.

La subida se aplica también a los restaurantes. Para los turistas una subida de 30 céntimos en un souvlaki –la comida rápida estrella en Grecia– es una bagatela, pero, para los griegos, salir a comer fuera merece pensárselo dos veces. “Si no había dinero, ahora lo habrá menos”, asegura Panos, camarero de un restaurante cerca de la Acrópolis. “Nosotros tenemos suerte –confiesa– porque los clientes son mayoritariamente extranjeros. Pero no nos confiamos, porque en una gran comida sí que se nota la diferencia”.

La temporada turística acaba de comenzar y la hostelería está en pie de guerra contra el Gobierno de Tsipras. Dependen de estos meses para conseguir los beneficios con los que sobrevivir el resto del año. Los dueños de estos negocios formaron parte de la primera gran huelga contra el Ejecutivo heleno desde su elección en enero para pedir que no se aplicara o, al menos, se retrasara un poco. Pero el documento de las instituciones lo dejaba claro. En esta oleada de subidas los hoteles son los únicos que van a poder seguir tranquilos unos meses: el aumento del IVA en las reservas de habitaciones se aplicará a finales de verano.

Una mujer pasa ante una sucursal de Alpha Bank junto a una tienda que anuncia ventas en Atenas (Reuters).Una mujer pasa ante una sucursal de Alpha Bank junto a una tienda que anuncia ventas en Atenas (Reuters).

¿Volverá la economía sumergida?

Que te pregunten en un comercio “¿con IVA o sin IVA?” es una experiencia que no escapa a nadie que viva en un país mediterráneo. Grecia no es menos. Aquí el IVA no ha dejado de subir desde 2009 y, a pesar de las medidas puestas en marcha, como la obligatoriedad de dar el recibo de la compra, Hacienda recauda mucho menos de lo que debería. Andreas Andreadis, director del SETE –la asociación de negocios del turismo– calcula que el 40% de los recibos emitidos no pasan a la contabilidad de los comercios. Las inspecciones son escasas y la mayor esperanza de los recaudadores es que el cliente revise el ticket para asegurarse de que el restaurador no se queda una parte sin declarar. Es decir, delación para que el vecino no se lleve más.

En otros negocios, como los taxis, el control es todavía más complicado. Antes de la reciente extensión de los taxímetros en Grecia se pactaba el precio en negro con el conductor, una práctica que en algunos casos se mantiene y que amenaza con volver. Basta con no bajar bandera.

En cualquier caso, el corralito ya obliga a hacer malabares con las cuentas y a retrasar el pago de facturas. Los estrangulados bolsillos de los griegos buscarán cualquier modo de seguir haciendo su vida. Porque habrá cosas inevitables, como los entierros, que se tendrán que seguir haciendo. Al 23% o sin IVA.

Fuente: ElConfidencial.com