El Atlético sepulta el 'efecto Zidane'

27.02.2016 – 18:20 H. – Actualizado: 4 H. El ‘efecto Zidane’ está muerto y enterrado, por si había alguna duda. Lo que más le dolerá al ...

27.02.201618:20 H. – Actualizado: 4 H.

El ‘efecto Zidane’ está muerto y enterrado, por si había alguna duda. Lo que más le dolerá al madridista de la calle es que el sepulturero es uno de los mayores enemigos históricos del Real Madrid, el Atlético de Madrid, único equipo que puede ahora molestar al Barça por la Liga. Decía un tifo hace años en el Bernabéu aquello de “se busca rival digno para derbi decente”, pues bien, hace tres años que no es que haya un rival digno, sino que el pequeño es el blanco y el grande el rojiblanco. Hace tres años que el Real no le gana un derbi liguero al Atleti, más concretamente desde la 33ª jornada de la Liga 2012-13, que ganaron los jugadores de Mourinho por 1-2 en el Calderón. Esta vez, la victoria visitante fue de los de Simeone, sobre Zidane, al que se le ha venido abajo el chiringuito en un par de meses, en su primer derbi, y desde ya sus números son peores que los que obtuvo Rafa Benítez.

Nadie podía esperar un partido de un nivel de fútbol excelso, porque ninguno de los dos equipos está acostumbrado a hacer algo del estilo y, si lo hacen, es de manera circunstancial y no emblemática. Los dos tienen jugadores de un grandísimo nivel, pero entre que unos tienen un entrenador que no sabe cómo hacerles jugar así, y otros que tienen un entrenador que no quiere que jueguen así, es difícil ver un espectáculo de gran belleza. Se ve otro tipo de espectáculo, uno menos preciosista y más físico, más táctico. Y en esas vicisitudes, Simeone es firmemente superior a Zidane. El Cholo sabe cómo jugar estos partidos, y el francés ha demostrado en dos salidas complicadas que no tiene ni idea de hacer jugar a sus jugadores si no se encuentran a un rival entregado en el Bernabéu. Y el Atleti es de todo menos un rival entregado.

¿En qué ha mejorado el Madrid con Zidane? En que sus jugadores le respetan, se llevan bien con él y no tienen ninguna intención de hacerle la cama. En el resto, no ha cambiado en nada más. También es muy complicado que haya una evolución real entre el Madrid de Benítez y el de Zidane si las piezas de las que dispone son las mismas. No se puede jugar a un gran nivel contra un gran equipo como el Atleti si sólo se juega con mediapuntas en el centro del campo, una zona donde normalmente hay pivotes, interiores, extremos y mediapuntas. Si sólo se tiene un tipo, hay que inventarse una forma de jugar que ni el madrileño ni el marsellés han descubierto.

Cristiano volvió a dejar una imagen muy pobre (Reuters).Cristiano volvió a dejar una imagen muy pobre (Reuters).

Cuatro pivotes contra cuatro mediapuntas

Y más si enfrente le colocan a cuatro jugadores con una dedicación posicional incomparable. Para partidos contra clubes de la parte baja de la tabla, que el Cholo salga con Augusto, Gabi, Koke y Saúl resulta incomprensible, porque de esta manera ve reducidas sus posibilidades de tener el partido controlado desde el juego. Pero ante rivales de gran enjundia, ese esquema es indiscutible. Porque si Simeone ha decidido que el Atlético nunca va a dominar a casi nadie desde el juego, contra jugadores que necesitan el balón para ser felices, colocarles el muro funciona. Ha hecho sufrir y mucho al Barça así, pero los culés simplemente están en otra galaxia. Y al Madrid le ha ganado en el Bernabéu, otra vez, y está haciendo de ello costumbre.

El partido se disputó siempre como le apeteció al preparador argentino. Y eso teniendo en cuenta que el Atleti no jugó el mejor partido de la temporada, en absoluto (ese sigue siendo el de Vigo de Liga). Porque esta vez el Atleti no fue a buscar al Madrid arriba como hiciera con el Barça en el Camp Nou, sino que esperó y se la jugó a que le saliera cara. Y le salió. Es un riesgo que Simeone está dispuesto a asumir: dejar jugar al Madrid, que mueva la pelota en zonas inocuas y que se estrelle una y otra vez, para que en algún instante aparezca una jugada a balón parado o la inspiración de los de arriba y resuelva el partido a su favor. ¿Se le puede exigir algo más? Puede ser, pero es difícil conseguir resultados más positivos contra el Madrid.

Zidane apostó por el mismo once de siempre sin Bale. Es decir, con Kroos, Modric, James e Isco en medio, ningún pivote natural. Es el error de siempre del Madrid, acumular jugadores de calidad sin ningún tipo de orden y concierto, sin una idea de juego preconcebida, sin una estrategia definida para crear superioridades y poder mover el balón. No hay un hilo conductor, simplemente la pelota circula entre los jugadores, que buscan desesperados un apoyo y, cuando no lo consiguen, prueban a lo loco conducciones que no van a ningún lado. Le pasa a Cristiano como le pasa a James, Isco, Modric o Carvajal. Y es normal que suceda si no juega Marcelo, que es por lo general el principal constructor de juego. Sí, el lateral izquierdo es el jugador más importante.

Mayoral jugó su primer derbi (Cordon Press).Mayoral jugó su primer derbi (Cordon Press).

El Cristiano menos determinante

Más determinante era Cristiano Ronaldo, pero desde hace tiempo ya no lo es. En cada posesión, la principal sensación es que no va a pasar nada, que va a perder el balón o que no va a salir nada positivo. No regatea, no crea jugadas de peligro, sus remates ya no son dañinos. Y esa lamentable producción se minimiza incluso contra los grandes, a los que no le ha marcado en lo que va de temporada. Hoy, sin embargo, tiró una falta entre los tres palos, y es triste comprobar que eso sea una sorpresa.

Sintió unas molestias Benzema antes del descanso y entró Borja Mayoral, ese chico que esta semana el poder mediático madridista se ha encargado de coronar casi como el mejor juvenil madridista, y se quedaron en el banquillo hasta más tarde Lucas y Jesé. Y lo peor es que el juvenil fue el que más peligro creó. Pero el Atlético no se resintió en ningún caso, sino que encontró a la contra lo que vino a buscar al Bernabéu, un gol. Con uno le basta. Ante un equipo que no sabe crear ocasiones, un gol es más que suficiente para el Atleti. Lo marcó Griezmann, partidazo el suyo, con una fantástica triangulación con Filipe Luís, ese lateral que también es fundamental. A partir de entonces, Saúl y Augusto mantuvieron al Atlético con un despliegue descomunal. Sólo hizo falta esperar al pitido final. No había daño posible. Ya sólo se oían los “Florentino dimisión”, y esta vez, la verdad sea dicha, no parece que fueran solo un pequeño grupo de ultras que intenta desestabilizar al presidente, sino toda una masa social harta de que el Madrid sea el equipo pequeño en el derbi.

Ficha técnica:

0 – Real Madrid: Keylor Navas; Danilo, Varane, Sergio Ramos, Carvajal; Kroos, Modric, Isco (Jesé, m.70); James (Lucas Vázquez, m.57), Cristiano Ronaldo y Benzema (Borja Mayoral, m.46).

1 – Atlético de Madrid: Oblak; Juanfran, Giménez, Godín, Filipe; Augusto Fernández (Kranevitter, m.77); Griezmann, Gabi, Saúl, Koke; y Fernando Torres (Correa, m.81).

Gol: 0-1, m.53: Griezmann.

Árbitro: Clos Gómez (colegio aragonés). Amonestó a Lucas Vázquez (62), Carvajal (90) y Ramos (90) por el Real Madrid; y a Godín (31), Filipe (37), Giménez (73) y Correa (90) por el Atlético de Madrid.

Incidencias: encuentro de la 26a jornada de la Liga BBVA, disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante 79.436 espectadores.

Fuente: ElConfidencial – Deportes