El Barça bate récords sufriendo en invierno a la espera de arrasar en primavera

08.02.2016 – 05:00 H. Está el FC Barcelona en una posición envidiable: primero en la Liga, con casi los dos pies en la final de la Copa del Rey tras el 7-0 ...

08.02.201605:00 H.

Está el FC Barcelona en una posición envidiable: primero en la Liga, con casi los dos pies en la final de la Copa del Rey tras el 7-0 de la ida ante el Valencia y esperando a que llegue el Arsenal en Champions. Y todo eso después de ganar cinco títulos en el 2015 e igualar récords recién comenzado el mes de febrero tras un enero prácticamente inmaculado. Sólo le queda una asignatura pendiente a estas alturas: enamorar perdidamente a su afición, que ya se sabe que es sibarita y por definición de gustos refinados.

El seguidor culé se agarra ahora más que nunca a las impresionantes estadísticas para insuflarse ánimos y cargarse de razones ante la constatación de que al equipo de Luis Enrique le ha faltado brillantez en este último mes. Los argumentos sobre los que se sostiene la ausencia en varios partidos de esplendor son tan válidos y evidentes que no se pueden obviar. Por ejemplo, desde que el Barça ganó en Yokohama el Mundial de clubes ha disputado 12 partidos en 49 días. No hay descanso, ni tiempo para ensayar nada en los entrenamientos, que se limitan a ser de recuperación post partido o preparación pre partido. Además, el Barcelona comenzó la temporada un ya lejano 11 de agosto con la Supercopa ante el Sevilla y tres días después ya estaba con la Supercopa de España en San Mamés. Desde entonces el calendario ha sido inclemente, Leo Messi estuvo dos meses lesionado y hasta enero no pudieron debutar por la sanción de la FIFA Arda Turan y Aleix Vidal. 

Los expertos en preparación física tienen un término para definir el estado en el que ahora se encuentra el conjunto azulgrana: Valle. Un terreno llano donde el equipo intenta coger fuerzas para volver a afrontar los picos de la temporada. En esa planicie donde en teoría el Barça transita antes de volver a dar el do de pecho cuando lleguen los meses comprendidos entre marzo y mayo donde se deciden los títulos, los de Luis Enrique no han tenido un respiro. Para llegar a levantar los trofeos en primavera hay que sobrevivir sin tropiezos en invierno. Y los culés lo están logrando: 11 victorias en 12 partidos, solo un empate ante el Espanyol en Cornellà, 38 goles a favor y apenas cinco en contra. Ante el Levante el Barcelona logró igualar el récord histórico de Guardiola, de la temporada 2010-11 con 28 partidos consecutivos sin perder. Récord que puede superar el próximo miércoles en Mestalla si no cae ante el Valencia en la vuelta de la Copa.

Luis Enrique, durante el Levante-Barça. (EFE)Luis Enrique, durante el Levante-Barça. (EFE)

Luis Enrique, 80 victorias en 100 partidos

Luis Enrique además cumplió ayer su partido 100 en el banquillo con un balance de 80 victorias, 11 empates y nueve derrotas. Son unos números impresionantes a los que, sin embargo, el técnico restó importancia: “Mejor llegar a 100 que a 50, pero las cifras no me dicen nada, me interesan los objetivos colectivos y aún queda mucho”. Eso sí, muy en su línea habitual de cerrar filas, optó por no poner peros al discreto juego de su equipo ante el Levante: “¿Bajón? Si al primero le cuesta, ¿cómo están los demás? Tengo una sensación maravillosa ahora mismo”. Después de ganar al Málaga por 1-2 sí que admitió que habían estado nefastos. No es lo habitual en él y además antepone ahora el mérito del suma y sigue. 

Por otra parte, no está de más recordar que por irreconocible que estuviera el Valencia el pasado miércoles en el Camp Nou, el Barça le dio todo un repaso, ganó 7-0 y dejó sentenciada la eliminatoria. Es decir, que cuando hay que dar el puñetazo encima de la mesa, el Barça lo da. Y cuando transita por la cornisa, como en Málaga, muchos momentos ante el Athletic en Copa, frente al Atlético y ayer a mediodía con el Levante, no pierde. Le faltará brillo sí, pero su nivel competitivo es incontestable por el momento. Y está programado que ahora sea así; el Barça va saltando vallas sin tirar ni una en el tartán llano mientras espera que llegue la primavera para arrasar. A los demás, en cambio, sólo les queda confiar en que se estrellen. Ahí está la diferencia.

Fuente: ElConfidencial – Deportes