El Barça fracasa y firma con Qatar por la mitad del dinero que Bartomeu prometió

19.07.2016 – 14:28 H. Los números importan. Sobre todo cuando el FC Barcelona que preside Josep María Bartomeu lleva un año enredando y prometiendo un ...

19.07.201614:28 H.

Los números importan. Sobre todo cuando el FC Barcelona que preside Josep María Bartomeu lleva un año enredando y prometiendo un súper acuerdo de patrocinio que el club se merecía por historia, caché, títulos y estrellas mundiales en su plantilla. El primer número y la primera fecha es la del 10 de junio del 2015. Fue entonces cuando Bartomeu anunció antes de dimitir para poder presentarse a las elecciones a la presidencia del club que tenía un acuerdo cerrado con Qatar Airways y que filtrara convenientemente a los medios que era de 60 millones de euros. La realidad es la siguiente: el club ha anunciado que ha renovado el contrato por un año exactamente por las mismas condiciones que tenía hasta ahora. Es decir: 35 millones. De superacuerdo, nada.

Xavier Faus era entonces, hace poco más de un año, el vicepresidente económico del Barça. Él fue el encargado de negociar con Qatar, y poco antes de dimitir con el resto de sus compañeros de Junta consiguió un acuerdo por 60 millones por cinco temporadas que Bartomeu puso a disposición del club y del siguiente presidente en el caso de que él no saliera elegido. El acuerdo se aprobó en la última Junta directiva y Bartomeu lo utilizó durante la campaña como muestra de las dotes negociadoras y de su buena gestión a pesar de que el resto de candidatos tenían dudas éticas respecto a Qatar. Tras las elecciones, en las que Bartomeu ganó por goleada, Faus decidió no incorporarse de nuevo a su puesto, pero el acuerdo existía y se trataba únicamente de firmarlo. Parecía una pura formalidad, pero todo se vino abajo porque el Barça la pifió.

Josep Maria Bartomeu, presidente del FC Barcelona. (EFE)Josep Maria Bartomeu, presidente del FC Barcelona. (EFE)

Bartomeu y Arroyo, tirados en un hotel

A mediados de octubre, Bartomeu y Manel Arroyo, el vicepresidente responsable del área de marketing, viajaron a Doha (Qatar) con la intención de conseguir más dinero de los 60 millones de euros pactados por Faus. Con el triplete recién conseguido y el relumbrón del considerado como el mejor tridente del mundo —Messi, Neymar y Luis Suárez— se veían con fuerzas para conseguir las mejores condiciones e igualar así el contrato de Chevrolet con el Manchester United. Los cataríes, en cambio, se lo tomaron como una afrenta, una ofensa, una demostración de la falta de palabra del club azulgrana. Con la fecha del 25 de octubre fijada en el calendario del Barcelona para celebrar su asamblea anual de compromisarios y la necesidad de presentar el acuerdo de patrocinio que habían prometido, Bartomeu y Arroyo viajaron a la desesperada hasta Doha una semana antes.

Tal y como contó El Confidencial, no solamente volvieron con las manos vacías, sino que los cataríes dejaron claro que con ellos no se jugaba. Bartomeu y Arroyo llegaron a esperar durante horas en un hotel de Doha una llamada definitiva que no se producía, hasta que un cargo intermedio les anunció que podían regresar a Barcelona, que ya les llamarían. Les dieron con la puerta en las narices.

En la asamblea de socios compromisarios, Bartomeu explicó que efectivamente no se había cerrado, pero por supuesto sin admitir el fracaso. Es más, lo vendió como un ejercicio de exigencia con el que su Junta quería conseguir el mejor acuerdo posible, y dio incluso la cifra: 65 millones. Ese era el objetivo que se habían marcado. Para ello, afirmó, iban a ponerse a trabajar; Qatar no estaba cerrado, pero no era la única opción. Y desde entonces se han dedicado a vender humo y prometer que lograrían un patrocinador a la altura del Barça. No hace tanto de la última vez.

Mascherano, Neymar, Messi y Piqué, en un anuncio de Qatar Airways.Mascherano, Neymar, Messi y Piqué, en un anuncio de Qatar Airways.

Y llegaron las prisas

El pasado 30 de junio, en su maratoniana comparecencia ante los medios, el propio Bartomeu afirmó que no tenían ninguna prisa: “El acuerdo que estamos buscando es económicamente alto y no hay tantas empresas en el mundo dispuestas a ello. No es primordial para la vida del club tener un patrocinador ya. Nos tomaremos todo el tiempo que haga falta”. Una semana más tarde se supo que Amazon era una de las compañías con las que estaba negociando el club, pero la oferta no superaba los 45 millones de euros, una cifra muy alejada de los 65 que el presidente proclamó como objetivo ante los socios compromisarios.

La penúltima fecha importante es la del 4 de julio, cuando casi a las diez de la noche de un lunes el Barça informó que un laudo judicial les obligaba a abonar 47 millones por los terrenos de Can Rigalt. Tras el pertinente intercambio de reproches entre los ‘ismos’ —que si era culpa de Laporta o de Rosell— quedó al descubierto que al Barça le urgía firmar un patrocinador lo antes posible para tapar el tremendo agujero que dejaba en las arcas los 47 millones que el club debía pagar. Y así, con las prisas y sin haber retirado en ningún momento la publicidad de Qatar Airways del estadio o la web oficial, a pesar de que el contrato había expirado el 30 de junio, el Barça anunció este lunes la renovación por un año “en las mismas condiciones de su contrato actual”. Y aquí llega la última cifra: 35 millones de euros, casi la mitad de lo que Bartomeu se había exigido como meta ante la Asamblea.

“Es un placer poder trabajar conjuntamente durante una temporada más y esperamos seguir la misma línea de crecimiento mutuo”, afirma Arroyo en la página web del Barcelona. No está prevista por el momento ninguna rueda de prensa para dar explicaciones, aunque en principio Arroyo hará declaraciones a la televisión del club. 

El Barça logra así salir del apuro por el dinero de Can Rigalt, pero a Bartomeu y compañía les va a costar vender otra vez como un éxito un contrato por la mitad de lo que querían y que anunciaron que tenían pactado hace 13 meses. Las cifras no pueden engañar.

Fuente: ElConfidencial – Deportes