El Barcelona no enamora, pero el entorno ya se ha resignado

Se acababa la rueda de Prensa en el Camp Nou después de la agónica victoria del FC Barcelona ante el Valencia cuando le preguntaron a Luis Enrique si el ...

Se acababa la rueda de Prensa en el Camp Nou después de la agónica victoria del FC Barcelona ante el Valencia cuando le preguntaron a Luis Enrique si el equipo salía reforzado. “Reforzado no, reforzadísimo”, afirmó el técnico. Y tiene razón. Porque este Barça, su Barça, guerrero, efectivo, resultadista, intenso y a ratos desordenado, donde lo que valen son los goles por encima del estilo y la estética, ha conseguido superar una semana que estaba marcada en rojo en el calendario culé: ganaron en París y tienen pie y medio en semifinales en Europa y se llevaron los tres puntos ante un Valencia que jugó mejor, pero falló sus ocasiones. “Reforzadísimo” terminó el equipo y eso que aún no había jugado el Real Madrid, al que la sufrida victoria ante el Málaga le ha dejado unas secuelas, con las lesiones de Bale y sobre todo de Modric, de las que no se sabe cómo se va a recuperar.

A estas alturas de temporada, a seis jornadas del final de la Liga, con las semifinales de la Champions prácticamente en el bolsillo, y fecha y estadio para la final de la Copa, el entorno culé ha mutado definitivamente. No enamora el juego, pero los tres títulos están a tiro así que los sibaritas y guardianes de las esencias no tienen más remedio que admitir que, aunque este Barça no les guste, obtiene resultados. De hecho, el último partido que perdió el conjunto de Luis Enrique fue ante el Málaga, mañana se cumplirán dos meses. Desde entonces ha sumado siete victorias y un empate en Liga (frente al Sevilla), tres en Champions en su eliminatoria ante el Manchester City y la ida en el Parque de los Príncipes y el 1-3 ante el Villarreal que certificó su pase a la final de Copa. En total, 11 victorias y un empate.

El Barça además ha llegado al momento definitivo de la temporada con la plantilla prácticamente limpia de lesiones. Nada que ver con las angustias de sus principales rivales ahora: Real Madrid y PSG, que sufren bajas cruciales justo en el momento más inoportuno. Ayer Iniesta, que salió en camilla de París, se ejercitó sin problemas y podrá estar disponible para el choque de vuelta de mañana. Los demás (excepto Douglas y Vermaelen con los que ya ni se cuenta) están en perfecto estado de revista. No es solo una cuestión de suerte. Algo tendrán que ver también los continuos cambios en el once del técnico.

El conjunto azulgrana mira con optimismo lo que queda de temporada y cree que si logra vencer el derbi del próximo fin de semana tendrá media Liga en el bolsillo. Lo único que les inquieta después en el calendario es la visita en la penúltima jornada al Calderón, ya que el resto es en teoría asequible: Getafe, Real Sociedad y Deportivo en casa y el Córdoba a domicilio.

Fuente: ElConfidencial – Deportes