El camino del Madrid a semifinales, en un Volkswagen y con conductor español

19.03.2016 – 05:00 H. “Es un equipo alemán”, dijo Emilio Butragueño, por si alguien tenía alguna duda de dónde está Wolfsburgo, la ciudad que ...

19.03.201605:00 H.

“Es un equipo alemán”, dijo Emilio Butragueño, por si alguien tenía alguna duda de dónde está Wolfsburgo, la ciudad que el Real Madrid visitará el próximo 5 abril en la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones. La bola que contenía el nombre del club alemán fue la primera en salir en el sorteo celebrado este viernes en Nyon. La segunda fue la Madrid, para alegría de los madridistas y envidia de Barça y Atlético, quienes, además, se vieron emparejados. Bueno, la alegría se la llevaron todos los madridistas, menos el director de relaciones institucionales del conjunto blanco, el mencionado Butragueño, que mantuvo el gesto serio, lo cual no significa que su alegría o, si se prefiere, alivio fuera por dentro.

Junto al Benfica, el Wolfsburgo era el rival más flojo que le podía tocar al equipo que dirige Zinédine Zidane. “La palabra favorito es muy peligrosa”, aseguró Butragueño, aunque, le guste o no al Buitre, la grandeza del Real Madrid le obliga a serlo por más dudas que deje su juego. Eliminado de la Copa en primera ronda por el famoso ‘caso Cheryshev’ y a 12 puntos del Barça en la Liga, a falta de 9 jornadas, la Champions es la único competición que le queda al enésimo proyecto de Florentino Pérez para no volver a firmar una temporada en blanco. El Wolfsburgo, que ocupa la octava posición en la Bundesliga, disputa por primera vez los cuartos de final de la Liga de Campeones. Draxler, Rodríguez, Schürrle, Luiz Gustavo o Dante son algunos de sus jugadores más conocidos.

“Siempre es posible dar una sorpresa, y vamos a intentarlo. Lo daremos todo”, avisó Dieter Hecking, técnico del Wolfsburgo, que calificó el resultado del sorteo como “algo maravilloso” para su club y sus seguidores. “Queríamos un rival como el Madrid y ya lo tenemos”, confesó Schürrle. “Naturalmente el Real Madrid es favorito”, dijo el director deportivo, Klaus Allofs, para de esta forma contradecir a su contemporáneo Butragueño. “El Madrid es naturalmente el favorito en la ida y en la vuelta, pero estoy convencido de que van a ser dos partidos muy interesantes”, añadió el que fuera internacional alemán.

Francisco Javier García Sanz

Sin duda, el dato más curioso del Wolfsburgo es que su presidente es un español y vinculado, además, a uno de los principales patrocinadores del Real Madrid como es Audi. Francisco Javier García Sanz tiene algunas cosas en común con su homólogo Florentino Pérez, de quien, se dice, que es amigo. Madrileño, madridista y empresario de éxito, aunque en su caso no en la construcción, sino en la automoción. García Sanz es miembro del consejo de administración del Grupo Volkswagen y ocupa el cargo de presidente en Latinoamérica. La gran diferencia con Florentino radica en que en 2007 dio plenos poderes a Felix Magath, exentrenador del Bayern, para que construyera un equipo que, causalmente, un año después ganó la Bundesliga. 

Fue precisamente ese éxito el que llevó al empresario español a quedarse como presidente único del Wolfsburgo. Se gastó 32 millones en fichar a Schürrle del Chelsea y otros 36 en hacerse con Draxler, el niño prodigio del Schalke que también era pretendido por otros grandes de Europa. La temporada pasada fue segundo en la Bundesliga y en verano le ganó la Supercopa de Alemania al Bayern de Guardiola en la tanda de penaltis. El estallido del llamado ‘Dieselgate’ puso en peligro el respaldo económico de Volkswagen al club, aunque el propio García Sanz aseguró que “el Wolfsburgo es un activo estratégico para nosotros”.

El hecho de que Butragueño destacara, ahora en serio, que su rival es “un equipo alemán” se habría entendido si el partido de vuelta se jugara en el Volkswagen-Arena en lugar de en el Santiago Bernabéu. Históricamente, al Real Madrid no se le han dado bien los clubes germanos. Es cierto que en torneos a doble partido, los alemanes, junto con los italianos, son los que más veces han eliminado a los blancos. Hasta en ocho ocasiones. Pero la diferencia entre uno y otro club no deja lugar a dudas. Además de Butragueño, habrá quien también crea que el Wolfsburgo puede ser un regalo envenenado, aunque quizás sea más por la fragilidad que transmite del equipo de Zidane, que por el potencia de su rival. 

Fuente: ElConfidencial – Deportes