El complejo mundo interior del 'Loco' Bielsa

09.07.2016 – 05:00 H. Lo ha vuelto a hacer. Ha conseguido que su apodo, ‘Loco’, vuelva a manifestarse en todo su esplendor. Una vez más, la ...

09.07.201605:00 H.

Lo ha vuelto a hacer. Ha conseguido que su apodo, ‘Loco’, vuelva a manifestarse en todo su esplendor. Una vez más, la enésima, Marcelo Bielsa ha pasado a protagonizar espacios de preferencia en medios de comunicación de todo el mundo. Dos días después de hacerse oficial su fichaje como nuevo entrenador de la Lazio, el club romano emitía el siguiente comunicado el viernes por la mañana: ‘Observamos con sorpresa la renuncia de Marcelo Bielsa como entrenador y también la de sus ayudantes, en clara violación de los compromisos adquiridos con los contratos firmados la semana pasada y regularmente despositados en la sede de la liga”. Una espantada que pone de relieve el complejo mundo interior del técnico sudamericano.

Su trayectoria está llena de episodios que le han convertido más en personaje que en entrenador. Los que han trabajado con él no ponen en duda su valía como estratega de los banquillos, pero la realidad es que su historial está plagado de capítulos que no dejan en buen lugar su imagen. Lo sucedido con la Lazio subraya su enrevesada personalidad. En este último caso, no se sabe si piensa en el cargo vacante de seleccionador de Argentina o no ha tenido claro que la dirigencia del club ‘laziale’ cumpliera a la hora de confeccionar un plantel competitivo. El caso es que una nueva fuga aparece ya en su currículum. 

En la tarde del viernes, emitió el siguiente comunicado para explicar las causas de su huida: “Tomamos esta decisión porque después de cuatro semanas de trabajo, no pudimos lograr ninguna de las siete incorporaciones previstas en el ‘Programa de Trabajo’ expresamente aprobado por el presidente, Claudio Lotito. Teniendo en cuenta que también se consideró la salida de 18 jugadores que actuaron en la temporada anterior, la llegada de los refuerzos resultaba necesaria de acuerdo a los plazos programados. Estaba acordado la contratación de al menos cuatro futbolistas antes del 5 de julio, con el objetivo de que pudieran participar del trabajo de pretemporada”. Y añade que “el club hizo público el contrato que nos unía, aún sabiendo que éste no era viable si no llegaban los refuerzos. Hasta el día de hoy, la situación es la misma y las perspectivas inciertas. Considerando que en tres días más comenzaré el retiro en Auronzo (sitio de la pretemporada), no es posible dilatar más aún esta decisión. Es importante que aclare que no manejo ninguna otra opción laboral alternativa. Enviaremos en breve la documentación legal que certifique las renuncias”.

Un somero repaso a diferentes hechos confirma que Marcelo Bielsa es un tipo que merece especial estudio.

1- Piensa en fútbol a todas horas. Llamarle obseso se queda corto. En su etapa como seleccionador de Argentina, se le llegó a ver más de una madrugada paseando solo, en los alrededores del habitual lugar de concentración de la albiceleste en Ezeiza. Cuando llegó a Bilbao, más de lo mismo. Alojado en un hotel al aterrizar en España, se le pudo ver a las 5 o 6 de la mañana en el bar, rodeado de papeles, diseñando el trabajo que debería afrontar el Athletic horas después. Hablamos de un entrenador ‘after hour’ en toda regla.

Marcelo Bielsa da indicaciones a Fernando Llorente (EFE)Marcelo Bielsa da indicaciones a Fernando Llorente (EFE)

Maestro de la táctica

2- Siguiendo con el Athletic, trabajadores de diferentes departamentos acabaron agotados. Les superaban las ‘locuras’ de Bielsa. Cuando se echa la vista atrás, se recuerda la obsesión del entrenador argentino por cambiarlo todo. Aunque las instalaciones de la Ciudad Deportiva de Lezama tienen un buen nivel, el técnico estaba empeñado en hacer obras aquí y allá, se tratara de un campo de entrenamiento o de un vestuario. Sonado fue su enfrentamiento con el responsable de unas obras que se realizaron en el complejo deportivo. Marcelo reconoció que le agredió y desveló que se autodenunció por ello.

3- Las concentraciones se hacen eternas para los jugadores. Tanto control quiere tener sobre ellos, que en cuanto tiene la más mínima opción los encierra en un hotel antes de afrontar un partido. Mientras equipos como Real Madrid y Barcelona han reducido el tiempo de concentración, algo que suelen detestar todos los futbolistas, Marcelo Bielsa hace todo lo contrario, para enfado de los protagonistas del balón.

4- Lo que no discuten los futbolistas es la meticulosa preparación de los partidos que diseña Marcelo Bielsa. Muchos de los que han trabajado a sus órdenes no tienen problemas en reconocer que tácticamente no se le escapa nada, ni un solo detalle. Prepara los partidos con una minuciosidad absoluta, facilitando al jugador una información muy detallada tanto del rival como del plan a seguir para batirlo.

Marcelo Bielsa, durante su etapa como seleccionador de Chile (EFE)Marcelo Bielsa, durante su etapa como seleccionador de Chile (EFE)

Los alfajores de Batistuta

5- Exprime al jugador al límite, saca lo mejor de él siempre. Mientras el atleta está conectado a Bielsa con fluidez, suele ofrecer un rendimiento superior. Son muchos los casos recientes, desde Fernando Llorente -en su primera temporada en el Athletic- al francés Gignac -en el Olympique de Marsella-, pasando por otros muchos. Lo que sucede es que su método es tan severo y estricto que, como sucedió en el equipo vasco, el plantel acaba desquiciado. Es lo habitual allá donde pasa.

6- Como no podía ser de otra manera, el peso de los jugadores le quita el sueño a Marcelo Bielsa. La váscula desempeña un papel capital para el técnico, es un elemento fundamental. El argentino es un maníaco en este terreno y no pasa ni una al futbolista. Bien lo sabe, por ejemplo, Batistuta. Coincidió con el que fuera gran ariete argentino en Newell’s, uno de los clubes históricos del país. Lo primero que hizo cuando conoció al entonces joven jugador fue prohibirle comer alfajores, un dulce que consumía con asiduidad. Apodado como ‘Gordito’, muy pronto se quitó dicha etiqueta de encima. Más le valía…

Marcelo Bielsa junto a un jardinero del Athletic (EFE)Marcelo Bielsa junto a un jardinero del Athletic (EFE)

En busca de un cuarto de baño

7- No se sabe qué pasa por su cabeza, pero en su historial aparecen unas cuantas renuncias. La de la Lazio ha sido la última. O tal vez penúltima. Tras ganar los Juegos de 2004 con la selección de Argentina, cuando su figura era más adorada en el país, por sorpresa presentó su dimisión. El pasado verano, tras disputarse la primera jornada de la liga de Francia, repetía huida para sorpresa del personal. Sobre todo para el rojiblanco Manquillo, que se fue al Olympique de Marsella por Bielsa. En el Espanyol no se han ovidado de él; en 1998, tras la sexta jornada de Liga, hacía las maletas ante la sorpresa general para convertirse en seleccionador de Argentina semanas después.

8- Muchas historias le rodean, algunas que invitan a sonreír. Más bien a reír… Por ejemplo, la que firmó en noviembre del año pasado en Montevideo, donde pasaba unos días de vacaciones. Mientras paseaba por la calle, cuestiones fisiológicas le obligaron a buscar un cuarto de baño. Entró en un edificio en busca de uno sin saber que se trataba de la sede de una emisora de radio. ¿Por qué no buscó un restaurante o un bar? No se sabe… El caso es que el episodio tardó lo justo en incendiar las redes, con todo tipo de comentarios jocosos. Obviamente, los productores de la emisora le solicitaron una entrevista que no concedió…

Fuente: ElConfidencial – Deportes