El desafío de Bale: ganar a Cristiano para meterse entre los candidatos al Balón de Oro

06.07.2016 – 05:00 H. Una inversión de casi cien millones no se hace esperando solo un buen jugador, alguien que haga su función de forma correcta. La idea ...

06.07.201605:00 H.

Una inversión de casi cien millones no se hace esperando solo un buen jugador, alguien que haga su función de forma correcta. La idea en un gasto de ese calibre es conseguir un futbolista que trascienda, que se convierta en una estrella. . Y eso, en la valoración que hace el Real Madrid de las cosas, significa aspirar al Balón de Oro. Esa es la intención con Gareth Bale El club blanco suele incluir en sus contratos una cláusula que traduce en dinero conseguir ese premio individual. Incluso ser finalista del mismo. El galardón es muy criticado, pero no deja de ser parte del imaginario del fútbol, un criterio para valorar el desempeño de un jugador. 

EC

El galés se apunta a la crioterapia, un tratamiento con frío a extremas temperaturas y la forma en la que los jugadores de alto rendimiento se recuperan de diversas lesiones

Ver artículo En tiempos recientes se da por descontado que dos de los finalistas serán Leo Messi y Cristiano Ronaldo. El argentino estuvo presente en el podium de las últimas nueve ediciones, el luso solo se perdió la de 2010, el año en el que España conquistó el mundo del fútbol. Eso deja, en buena lógica, una sola plaza para sacar la cabeza y ese es, precisamente, el hueco que aspira a lograr Gareth Bale este año. Y es posible para él, más de lo que nunca lo ha sido. 

Cuando se valora el Balón de Oro se suele menospreciar por ser un premio individual en un juego colectivo, pero no es menos cierto que la mejor manera de aspirar a él es haber conseguido éxitos con el equipo, haber ganado. Bale, en ese sentido, tiene parte del camino ya andado. Ha ganado la Champions League con el Real Madrid, el título de clubes que más atención concita y, además, siendo importante para el equipo y uno de los jugadores destacados en la final. Su año, a pesar de estar algo marcado por las lesiones -tiene tendencia a perderse partidos- ha sido el mejor de cuantos ha disputado en España. 

Y eso es solo el inicio, lo realmente gordo le está pasando con Gales. Porque el Madrid, en un resumen somero, no deja de ser el equipo de Cristiano Ronaldo. Pero la selección del dragón rojo empieza y termina en él. Se le nota, él mismo se encuentra cómodo en su papel de héroe indiscutido y lo mismo va a pedir el balón al centro del campo que se busca la vida en la banda o remata balones.

A veces esa ubicuidad se traduce en algo de ineficiencia, pero casi todo lo compensa por el derroche de ilusión y físico que está desarrollando en este mes. Tanto que, incluso, ha terminado con algunas molestias que le ponen en duda para el gran partido. Jugará, Gales ni se plantea que no esté su estrella en un partido así y él, que ha mostrado un derroche único en el campeonato, tampoco duda sobre eso. Más aún cuando no está Ramsey, su lugarteniente más privilegiado. Tener a la selección británica, de casi nulo historial, en semifinales, es de por sí una hombrada, pero es posible que necesite algo más para dar el salto que le pide el Real Madrid, ese que le transformará de un excelente jugador a un referente mundial. Para lograrlo tiene el obstáculo en casa. 

Los objetivos de Portugal

Porque el rival es Portugal o, dicho de otra manera, Cristiano Ronaldo. La selección lusa está en semifinales y poco importa el modo en el que lo han conseguido. El caso es que están y, en buena lógica, son favoritos. Cierto es que no han ganado un solo partido en los 90 minutos, que su estrella está brillando poco -excepción hecha de su partido contra Hungría- y que han estado en diversas ocasiones muy cerca de tener que ver la Eurocopa desde casa. Pero eso dará lo mismo si consiguen dar el salto hasta la final, mucho más aún si al final terminan con el título. Y eso, que puede ser crucial para Gareth Bale, también lo es sin duda para Cristiano Ronaldo. 

Porque a nadie se le esconde que el jugador portugués y estrella del Madrid no juega solo por ganar, también lo hace por trascender. Su carrera, más por imposición personal que por otra cosa, es una constante por ser el mejor, por ser más que el resto, de su tiempo y de otros tiempos. En su resumen vital, que es bastante amplio en todo caso, pues no en vano se habla de uno de los grandes goleadores de siempre, vencer con Portugal sería más que cualquier otra cosa. Porque es convertir en ganadora a una selección que no lo ha sido nunca. La historia de Gales, como lo es la de Islandia o lo fue la de Grecia, puede será aún más impactante que la de Portugal, pero no hay que esconder que el equipo luso tampoco ha ganado nada y, por demografía, unos cuantos países tendrían que tener más opciones de reinar en el continente. 

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Al futbolista luso le pesa ser el centro de atención en su selección. Portugal no está dando lo que se esperaba de ella en la Eurocopa

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Ganar con Portugal, para Cristiano, sería casi un seguro de conseguir un nuevo Balón de Oro. El cuarto en su cuenta, una distinción que le obsesiona, que busca con anhelo. Y que tendría muy cerca si consigue que Portugal gane, más aún sabiendo que su habitual rival no consiguió que Argentina -mucho más equipo que el luso- se convirtiese en campeón de América. 

Todo quedará, claro, a expensas de la final. Pase lo que pase en las semifinales el equipo ganador se presentará en Saint-Denis como víctima propiciatoria. Portugal y Gales suenan menos que Alemania o Francia, pero una vez metidos en faena las posibilidades aumentan para todos. El hito de llegar a la última ronda, un bien escaso en cualquiera de las dos jugadores, conseguirá, a buen seguro, que las valoraciones de los jugadores del Madrid suban en consideración. Cristiano quiere pelear con la historia, Bale pretende competir con Cristiano

Fuente: ElConfidencial – Deportes