El día que las jugadoras hicieron suyos los vestuarios masculinos del Calderón

26.03.2017 – 17:52 H. Era un día de primavera que no parecía tal. Había nubes en el cielo y amenazaban lluvia. Es decir, no apetecía estar en la calle, y ...
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26.03.201717:52 H.

Era un día de primavera que no parecía tal. Había nubes en el cielo y amenazaban lluvia. Es decir, no apetecía estar en la calle, y menos en la ribera del Manzanares, donde el frío siempre se cuela entre las capas de ropa y penetra hasta los huesos. Las inclemencias meteorológicas, sin embargo, no mermaron el ánimo de miles de aficionados de acudir al estadio Vicente Calderón. Jugaba el Atlético de Madrid, pero no estaban en el campo ni Griezmann ni Koke, con Francia y España, respectivamente. Había internacionales en el césped, juegan en la selección española absoluta, pero en la femenina. Y sí, tienen su público.

Por segunda vez en lo que va de temporada (y, por tanto, por segunda vez en la historia), el Atlético Féminas jugó en el Calderón. En diciembre, el club rojiblanco recibió al Fútbol Club Barcelona, al que venció por 2-1 ante 13.935 personas. Esta vez se enfrentaba al actual campeón de Liga, el Athletic Club de Bilbao, en el que, debía ser, el mejor partido de fútbol femenino en España. El Atleti, líder destacado de la Liga Iberdrola, quería confirmar su liderato y la futura sucesión en la corona liguera.

La afición no iba a fallar a la cita. Ya sorprendió gratamente las miles de personas que acudieron a ver el Atleti-Barça, pero este Atleti-Athletic no se iba a quedar atrás. De hecho, el ayuntamiento se preparó para un gran ambiente de partido. Los carteles luminosos de la M-30, la carretera de circunvalación de la capital, anunciaban “Evento deportivo en el Vicente Calderón”, como sucede cuando juega el Atlético masculino. Al llegar no estaban las calles cortadas, pero sí había bastante presencia policial, sobre todo de la local. Gente hacía cola pacientemente para retirar entradas y otros se disponían a llenar la tribuna lateral baja.

No hacía buen día, pero al ser al mediodía (y sobre todo, sin fútbol de LaLiga Santander con el que competir), muchas familias aprovecharon para ir con sus hijos al estadio a ver fútbol de máximo nivel, pero de diferente sexo. Un total de 10.642 aficionados vieron a su equipo empatar a un gol y, pese a ello, en ningún instante perdieron el ambiente festivo (motivado en buena medida por el Frente Atlético, que claro, no se pierde una, aunque ‘no existe’). Y eso que el Atleti no pudo empatar el gol de Nekane en el minuto 47 hasta el minuto 87, con un penalti transformado por Sonia Bermúdez.

Claro que el ‘buenrollismo’ que se demostró en el primer tiempo no iba a durar todo el partido. Un ejemplo: en un momento de la primera parte, con el marcador aún sin estrenar, una jugadora visitante tuvo que ser atendida y se retiró momentáneamente a la banda, y fue despedida con una sonora ovación por parte de toda la grada. Pero desde el 0-1, cada acción en la que una futbolista del Athletic caía a tierra, se interpretó como una pérdida deliberada de tiempo y el sonido de viento se hizo presente. El fútbol es el fútbol. Eso sí, al final del encuentro, las 22 jugadoras se concentraron en el círculo central y aplaudieron a la afición, que les respondió cariñosamente.

Ahora la pregunta es, ¿será el último partido del Atlético Féminas en el Calderón?

Fuente: ElConfidencial – Deportes