El drama del Porriño Industrial, la cuna que meció por primera vez a Denis Suárez

20.03.2016 – 05:00 H. “Probablemente regresará al Barcelona”. Lo dijo Robert Fernández hace unos días en una entrevista concedida a ‘TVE’. “Es ...

20.03.201605:00 H.

“Probablemente regresará al Barcelona”. Lo dijo Robert Fernández hace unos días en una entrevista concedida a ‘TVE’. “Es un jugador muy interesante”, remató cuando se le preguntó por Denis Suárez. El talentoso mediocampista gallego resplandece en el Villarreal, lo que le ha valido para que el club azulgrana le recupere para el próximo ejercicio. Mientras su carrera gana brillo con el paso del tiempo, el drama se ha instalado en el primer lugar en el que pació como futbolista. Un club pequeño, pero con una sólida tradición e historia, que corre seriamente el peligro de desaparecer. El Porriño Industrial (Pontevedra) vive momentos angustiosos después de la nefasta gestión de la anterior directiva, que le ha colocado en un complicado escenario.

“No tenemos tiempo para nada, estamos en un momento muy delicado”, es la primera respuesta que llega del interior del club. Todos los esfuerzos están encaminados a encontrar una solución al problema. Un problema que surgió el año pasado, cuando sombras de dudas se instalaron sobre la gestión del equipo directivo. En septiembre, el secretario admitió en una carta que se había apropiado de 25.000 euros -también salió a la luz otro agujero de unos 15.000- durante la pasada temporada, confirmando los peores temores. Una moción de censura acabó con el anterior equipo de gobierno, cuya gestión pagan ahora los nuevos directivos. Una profunda investigación se puso en marcha y la Fiscalía, como informó ‘Faro de Vigo’, ‘investiga incluso la posibilidad de que existan facturas falsas para realizar las justificaciones, y que nunca existieron realmente, y si en la dirección anterior del club pudo existir desvío de fondos’. Las ayudas públicas ya no llegan y el drama se ha instalado en la vida de la localidad y de sus alrededores.

Las negociaciones con el Ayuntamiento siguen abiertas, pero ahora mismo reina cierto pesimismo. Sin poder justificar hasta 50.000 euros de ayudas correspondientes a 2015, el grifo de las subvenciones se ha cerrado y muchas familias contienen la respiración. La desaparición del club supondría una catástrofe para la comarca, pues históricamente ha acogido a la chavalería de los pueblos cercanos, como en su día sucedió con Denis Suárez, nacido en Salceda de Caselas. El Porriño es el referente de la zona si de fútbol hablamos, la cuna que mece a los proyectos de jugadores del futuro. Cuna de ilusión para los más pequeños, que ahora rezan a la espera de un final feliz. Con su equipo mayor en la liga preferente de Galicia Sur, su primer escalón es la categoría prebenjamín.

El Porriño acoge a todos los niños de la comarca (FOTO: www.facebook.com/porrinoindustrial.fc) El Porriño acoge a todos los niños de la comarca (FOTO: www.facebook.com/porrinoindustrial.fc)

“Con el balón cosido a la bota”

A los 4 años ingresó en el club y hasta hoy. Con 22 -los mismos que DenisFabio Pérez recuerda aquellos tiempos en los que coincidió con la emergente estrella. Integrante del primer equipo y entrenador del Benjamín A, revela que “en aquellos años ya se veía que era mucho mejor que los demás. No había ninguno como él en ninguna categoría. Su talento era increíble; no tenía mucho gol, pero los regalaba. Era un jugador muy atrevido y era espectacular verle con el balón cosido a la bota”. “Era especial y por ejemplo, a pesar de ser un niño, cuando llegaba un partido se concentraba en solitario, alejado de los compañeros”, recuerda. “Nuestro club es el motor futbolístico de la zona y tiene un gran prestigio. Es mi casa y todos esperamos que se resuelva esta complicada situación”, dice Fabio esperanzado.

Los que ahora manejan la vida diaria del club optan por mantener un prudente silencio. Nadie quiere que se malinterprete cualquier declaración que pueda poner en peligro el futuro de la institución. Las subvenciones dejaron de entrar en la caja del Porriño, poniendo en peligro su presente y futuro. Con tres pagos de 54.000 euros al año, el chorro económico del Concello quedó taponado en diciembre, teniendo continuidad en febrero, cuando se debía haber ingresado el primero de 2016. La situación es calificada como “límite”, y en estos momentos el legendario club se mantiene a flote gracias al dinero que aportan los socios, algunas marcas o el que se genera en rifas. Insuficiente para seguir en pie mucho tiempo más.

Unos 300 jugadores defienden los colores del Porriño (FOTO: www.facebook.com/porrinoindustrial.fc) Unos 300 jugadores defienden los colores del Porriño (FOTO: www.facebook.com/porrinoindustrial.fc)

Mecanismo de solidaridad

Cuenta con unos 50 trabajadores, algunos de ellos sobreviviendo con el único ingreso que le aporta el club. Todos ellos entienden la situación y por su amor al histórico Porriño Industrial, con 83 años de antigüedad, no arrojan la toalla. Siguen trabajando, a la espera de que todo vuelva a ser como antes. No tiene deudas ni con árbitros ni con colegios de entrenadores, pero sí con diferentes proveedores. En esta situación se encuentra un club que cuenta con 16 equipos federados -y otros 2 que no lo son- y que acoge a 300 futbolistas desde categoría prebenjamín. Aquella que acogió a Denis en su día. El Celta le captó cuando era alevín y antes de que pudiera debutar en el primer equipo se fue al Manchester City; Barcelona B, Sevilla, Villarreal y en el horizonte, vuelta a la Ciudad Condal, pero ya para jugar con los Messi y compañía.

Sus rectores esperan que en algún momento la luz se encienda en la vida del Porriño. Mientras, otra puerta está entreabierta que tiene a Denis como protagonista principal. En el club recuerdan que ya cobraron -a través de la Real Federación Española de Fútbol- el dinero correspondiente a los derechos de formación. Sin embargo, el abogado trabaja para saber si apelando al mecanismo de solidaridad, recogido en el reglamento de la FIFA, el Porriño puede ingresar un dinero que en estos momentos serviría para levantar la cabeza, para aguantar en pie un tiempo más a la espera de una salida definitiva. “Estamos muy pendientes de este asunto”, reconocen desde las tripas de la institución. “No sería una cantidad elevada, pero serviría para salir adelante y aguantar hasta final de temporada”, comentan. Cualquier solución es válida menos la desaparición del Porriño Industrial y la posterior fundación de uno nuevo, lo que implicaria el descenso automático de todos los equipos.

Fuente: ElConfidencial – Deportes