El físico de Cristiano pone a prueba la capacidad de mando de Zidane

22.04.2016 – 05:00 H. Hay que ser muy bueno para alcanzar un estatus de absoluta invulnerabilidad. Les ha pasado solo a unos pocos futbolistas a lo largo ...

22.04.201605:00 H.

Hay que ser muy bueno para alcanzar un estatus de absoluta invulnerabilidad. Les ha pasado solo a unos pocos futbolistas a lo largo de los más de 150 años de este deporte. En este momento de la historia, hay dos jugadores que han llegado a ese punto en el que tienen tanta capacidad de decisión como sus propios entrenadores, o más incluso. Messi y Cristiano Ronaldo son hoy por hoy insustituibles, únicos en su especie. Ellos son los que deciden si juegan o no, y muy mal se tienen que ver para preferir quedarse fuera de cualquier partido, por irrelevante ‘a priori’ que pueda parecer. Por eso existen dudas sobre si Cristiano estará o no en el once titular contra el Rayo Vallecano.

Si se tratase de cualquier otro, la costumbre dice que no habría ningún tipo de incertidumbre al respecto: un jugador importante que ha tenido un problema físico no forzaría para jugar ante un rival en teoría inferior tres días antes de jugarse la temporada en las semifinales de la Champions League. Pero Cristiano, como decimos, es otra cosa. Lo es porque se lo ha ganado, porque ha demostrado que puede jugar prácticamente todos los minutos de todos los partidos sin que se note un bajón evidente en su rendimiento físico y, especialmente, deportivo.

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Hasta que notó esa molestia en el isquiotibial de la pierna derecha, Cristiano lo había jugado todo en Liga. Absolutamente todo. Desde que empezara la temporada en el Molinón hasta este domingo. Pero por perderse esos tres minutos de prolongación que dio Clos Gómez, ya no podrá superar el récord de Fabricio Coloccini, que fue el primer jugador de campo en completar los 3.420 minutos de los que se compone la temporada, con sus 38 partidos. Una plusmarca que no es quizá la más llamativa, pero para un hombre récord como Ronaldo…

Es el momento para el Real Madrid de establecer prioridades. Por supuesto, se hace complicado elegir entre la Liga y la Champions League. Las dos competiciones han estado tan perdidas que tenerlas tan (relativamente) cerca ahora es uno de esos deseos que se piden cuando se ve una estrella fugaz milagrosamente cumplidos. Y surge una pregunta que exige respuesta inmediata: ¿merece la pena arriesgar a Cristiano contra el Rayo sabiendo que se viene el City muy poco después? Solo Zidane tiene facultad para contestar.

Zidane observa cuando Cristiano se retira del partido. (EFE)Zidane observa cuando Cristiano se retira del partido. (EFE)

Y es en ese veredicto del francés donde se pondrá a prueba con dureza la capacidad de mando que tiene Zidane sobre su plantilla. No solo eso, sino sobre su máxima estrella. Antes de nada, deberá determinar si la lesión sufrida es lo suficientemente relevante como para tenerla en consideración (para que Cristiano decidiese dejar de jugar, debió ser más que un susto), y según ello, convencerlo para descansar durante un partido y llegar así en mejores condiciones para jugarse el pase a la final de la Copa de Europa.

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No se antoja una labor sencilla, precisamente porque Zidane ya ha dicho en varias ocasiones que debería haber cambiado antes a Cristiano en alguno de los últimos partidos en los que el Madrid ha ganado con claridad, y que, sin embargo, el ‘7’ los ha terminado.

A favor de Zidane en este asunto está que ha conseguido convencer a Gareth Bale en el mismo sentido que podía haber hecho con Cristiano. En los últimos cuatro partidos de Liga que ha jugado, el extremo de Cardiff solo ha completado los 90 minutos en uno, el Clásico en el Camp Nou… pero fue sustituido en el descuento. En el resto, siempre tuvo que dejarle el puesto a un compañero durante la segunda parte. Pese a ello, la dosificación no ha servido del todo, porque no pudo jugar ante el Villarreal por misteriosos problemas físicos.

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El detalle que desequilibra la balanza a favor de que juegue Cristiano es la pelea por la Bota de Oro. De repente, se queda un partido a seco y va Luis Suárez y le mete cuatro al Deportivo y se le pone a un solo gol de distancia, igual que Gonzalo Higuaín. Además, ya tiene a Jonas Gonçalves con los mismos tantos. Y después del Rayo solo quedarán tres partidos para poder reeditar el galardón por quinta vez. 

Fuente: ElConfidencial – Deportes