El futuro de Siria se decide en Alepo: la contraofensiva rebelde gana terreno

03.08.2016 – 05:00 H. Es la batalla por “La liberación de Alepo”, uno de los hitos decisivos de la guerra de Siria. Así la han bautizado las milicias ...

03.08.201605:00 H.

Es la batalla por “La liberación de Alepo”, uno de los hitos decisivos de la guerra de Siria. Así la han bautizado las milicias opositoras que han lanzado una contraofensiva sobre las tropas del régimen entre el sur y el oeste de la ciudad. Están encabezadas por la coalición Jaish al Fatah, por lo que el grueso de los combatientes lo forman ‘muyahidines’ salafistas. El objetivo de la operación es romper el cerco gubernamental que desde el 17 de julio asfixia el este de la ciudad. También establecer una nueva vía de suministros, ya que hace semanas que no entran provisiones médicas, combustible o comida en un núcleo poblacional de unas 250.000 personas.

El asalto de las brigadas rebeldes, entre las que se encuentra la nueva Jabhat Fatah al Sham (antes Jabhat al Nusra, la filial de al Qaeda en Siria), se centra en el sur y el oeste de Alepo. En las tres primeras jornadas han tomado algunas poblaciones del sur. La nueva fase de la ofensiva tiene lugar en las cercanías de la base de artillería al Ramusa, el principal obstáculo para unir el territorio rural con la zona rebelde de la ciudad. “Si toman la base de artillería, tendrán armas para meses y meses”, explica a El Confidencial Qalaat Al Mudiq, experto en dinámicas de combate. Además, el dominio de ese barrio cortaría la segunda vía de abastecimiento de las tropas de Bashar al Asad en Alepo. Algo que era inminente en la tarde del martes, después de que una brigada del Ejército Libre de Siria detonara un túnel-bomba en un ‘check-point’ del barrio al Ramusa abriendo el paso a las tropas opositoras.

Los rápidos avances de los rebeldes muestran destreza y coordinación entre las distintas milicias, tanto de las brigadas vinculadas al Ejército Libre de Siria como de las salafistas de Jaish al Fatah. Los diferentes batallones han decidido unir sus fuerzas y combatir conjuntamente para recuperar el control de Alepo. “El cerco de Alepo estaba anunciado desde que el pasado mes de enero el régimen y Rusia tomaron el control de localidades (Zahra y Nubl)”, señala Al Mudiq. Un movimiento que alertó a la oposición para preparar una táctica militar dirigida a romper un posible asedio sobre la ciudad.

En apoyo a sus ‘camaradas’ de Alepo, las facciones rebeldes de Homs han lanzado otro asalto, llamado “Hoy es tu día, oh Alepo”, contra posiciones del ejército sirio en el norte de la ciudad. El choque de artillería se produce cerca de la planta térmica de Zara, una de las instalaciones eléctricas más importantes del país, que podría dejar sin electricidad a parte de la región costera. En la provincia de Idlib, el lunes, milicianos armados con misiles antiaéreos derribaron un helicóptero ruso con cinco personas a bordo. En esa misma provincia, hay informaciones sobre líderes religiosos que están llevando a cabo reclutamientos masivos de jóvenes para desplazarlos a combatir en “La Liberación de Alepo”.

“Rusia y el régimen atacan hospitales”

Mientras tanto, la población civil de Alepo se enfrenta se enfrenta a la peor crisis humanitaria de los últimos años. Desde el mes de febrero, el Consejo Local se ha hecho con varias reservas de combustible ya que en una localidad afectada por el asedio bélico, el diesel es un bien de primera necesidad. Osama Taljo, miembro del Consejo, afirmó a este diario que estaban negociando con Turquía la adquisición de 5.323.000 litros de combustible y así estar preparados para un bloqueo total. Según explicó, esta era la cantidad necesaria para que la maquinaria civil, la administración local, la filtración del agua, los hospitales, las panaderías y las estaciones de bombeo de agua funcionaran durante seis meses. “Hemos conseguido provisiones para dos meses, en algunos sectores para seis, pero no son suficientes”, asegura Taljo, quien confesó haber comprando diesel al Estado Islámico “porque no tenían otra alternativa”.

“El problema no es solamente el cerco”, explica a El Confidencial el doctor Mahmud Aswad, de SEMA (Asociaciones Médicas de Expatriados Sirios, por sus siglas en inglés), “sino que la aviación rusa y el régimen están bombardeando instalaciones médicas”. Al menos cuatro centros hospitalarios han sido bombardeados y están fuera de servicio, según la Asociación de Doctores Independientes. Aswad insiste en que en Alepo solo hay dos hospitales en pleno funcionamiento, “nos habíamos preparado para un escenario en el que se cortaran las vías de suministro, pero no para que los hospitales fueran atacados”, explica en una conversación de teléfono. La Organización Mundial de la Salud sostiene que 40 puntos médicos han sido atacados en Siria desde el pasado enero. 

“La población tiene miedo de que Alepo se convierta en un Moadamiya o Madaya (ciudades en las que el cerco gubernamental ha provocado hambrunas)”, explica Ismail Abdula, un miembro de los Cascos Blancos, las brigadas civiles de rescate. Incluso la aviación rusa y siria han seguido bombardeando a una ciudad que no tiene salidas. “En las dos últimas horas han caído dos bombas de barril en dos barrios diferentes”, relata en una entrevista con este diario mientras se escucha el ruido de los walkie talkies y los gritos de auxilio. “Antes enviábamos a los heridos en ambulancias a otros hospitales o a Turquía, pero con la carretera cortada es imposible. La única alternativa para los heridos graves será la muerte”, afirma Ismail.

Daños en el interior de un hospital tras bombardeos del régimen en la zona de Alepo controlada por la oposición (Reuters).Daños en el interior de un hospital tras bombardeos del régimen en la zona de Alepo controlada por la oposición (Reuters).

Impulso a las negociaciones

En el terreno diplomático, Naciones Unidas ha anunciado una próxima cita entre Damasco y la oposición para las próximas semanas. “Nuestra intención es iniciar una tercera ronda de conversaciones sobre Siria a finales de agosto”, confirmó Staffan de Mistura, el enviado de Naciones Unidas para la crisis de Siria. Según reveló a la prensa, la ONU está discutiendo un proceso de transición política con el Ministro de Exteriores sirio, Walid Moallem. Asimismo, creyó en la urgencia del diálogo, y garantizó que esas conversaciones traerán estabilidad a las ciudades que más sufren la embestida de los combates –Alepo y Damasco-.

Fuente: ElConfidencial.com