El horizonte griego: más negociación, una Syriza rota y miedo empresarial

Lo peor de la tempestad ha pasado. Al menos eso parece. Teniendo el cuenta el ritmo demencial al que se han ido consumando los hechos ...

Lo peor de la tempestad ha pasado. Al menos eso parece. Teniendo el cuenta el ritmo demencial al que se han ido consumando los hechos (las negociaciones del país heleno con el Eurogrupo y la ‘huida’ de disidentes con la línea marcada por Alexis Tsipras en el seno de Syriza, entre otros), al primer ministro le esperan días más tranquilos que los vividos en los últimos tres meses para gestionar la crisis del país. Le desvelamos las claves de los que está por venir en los próximos días:

Primer fin de semana sin amenaza de Grexit

Por primer vez en meses, en Grecia no se habla tanto de política. Pasado el referéndum, las tensas jornadas en Bruselas y la capitulación final de Syriza, parece que finalmente va a haber un fin de semana de tranquilidad.

En la capital, desde luego, no es un tema que domine las conversaciones: un espectacular fuego en el monte Imitos, en el sureste de la ciudad, ha levantado una enorme columna de humo visible por toda Atenas y ha llegado a tocar zona habitada. Muchos han tenido que dejar, al menos temporalmente, sus casas. El fuego, que inaugura la triste temporada de incendios en el país, ha sido vista como mal augurio por algunos. “Cuando parece que nos salvamos de la bancarrota se quema el país”, comentaba con sorna un joven en el centro de la ciudad. El primer ministro Alexis Tsipras salía con urgencia de su gabinete para ponerse al frente de la operación de emergencia para la extinción.

Con todo, Tsipras se ha visto obligado a meter mano en asuntos internos, forzando la salida del Ejecutivo del hasta ayer ministro de Energía, Panayotis Lafazanis, que votó en contra de las reformas aprobadas el lunes entre Tsipras y los líderes de la Unión Europea junto con otros 31 diputados. Los ‘disidentes’ a la línea marcada por el primer ministro seguirán dando guerra: Tsipras parece cada vez más decidido a seguir en minoría.

El horizonte griego: más negociación, una Syriza rota y miedo empresarial

La semana que viene se empieza a negociar

De momento Finlandia, considerada una de las naciones más reticentes al rescate, ha dado su luz verde a que se siga negociando a través del comité parlamentario correspondiente. Alemania, tras un debate en el que Merkel llamaba a la solidaridad y Schauble volvía a poner sobre la mesa la salida temporal de Grecia del euro, ha aprobado las negociaciones con muchos diputados del grupo de la canciller en contra. Esto, según analistas alemanes, puede hacer que Merkel sea más dura en las negociaciones para ‘recuperarlos’. También Austria ha pasado el plan mientras la Comisión Europea aprobaba, a través del MEEF, un crédito de 7.160 millones de euros. Con estos Grecia ha salvado una pelota de partido ya que podrá pagar los 4.200 que vencen el lunes al BCE y seguramente los 1.400 pendientes al FMI. Esto, unido a que el BCE sigue manteniendo a los bancos helenos, ha calmado las aguas sensiblemente.

Parece que Grecia estudia flexibilizar el corralito. Primero, con la apertura de las sucursales el lunes, una medida que anunció el ministro adjunto de Finanzas, Dimitris Mardas. Y después con algún tipo de ‘cuota’ que modifique los 60 euros al día que puede sacar cada griego al día. Por ejemplo, estableciendo un límite de 300 cada cinco días. Aunque de momento no va a cambiar, como tampoco los 120 euros que pueden retirar los pensionistas.

Partido resquebrajado, empresarios inquietos

A Syriza le espera una semana de nuevo de rebelión interna. Antes del 22 de julio debe dar luz verde a dos medidas firmadas en el preacuerdo, ninguna de ellas fácil a priori. La primera es la aprobación de la ley de enjuiciamiento civil, que según el texo es “una revisión de gran calado de los procedimientos y disposiciones del sistema de justicia civil y puede acelerar de manera significativa los procesos judiciales y reducir los costes”. La segunda, más sencilla es la aplicación de la directiva europea de reestructuración y resolución bancaria. Si la batalla se prolonga en el Parlamento como la semana pasada, el desgaste del gobierno de Tsipras seguirá creciendo y los rebeldes se harán fuertes mientras el primer ministro es cada vez más cautivo de la oposición.

Farmacia griega cerrada por huelga. (EFE)Farmacia griega cerrada por huelga. (EFE)

Y mientras las luchas políticas prosiguen, la economía se ralentiza por los controles de capital en pleno comienzo de la temporada turística. Los restauradores protagonizaron junto a funcionarios y farmacéuticos hace dos días la primera huelga contra el gobierno izquierdista por la subida del IVA del 13 al 23%. Muchas pequeñas empresas están contra las cuerdas o han tenido que ponerse en servicios mínimos. Algunas de ellas, tras 19 días de control de capitales, han tenido que echar la persiana.

Las compañías que sobreviven muchas veces es por haberse preparado para lo peor. Johny tiene 36 años y es el gerente de una de ellas. Exporta y comercia con algodón, uno de los pocos tipos de cultivo a gran escala que se dan en Grecia. “Esperábamos el control de capitales desde que se empezaron a registrar retiradas masivas de efectivo”, nos cuenta por teléfono. “Aunque el referéndum nos pilló por sorpresa”, reconoce. La duda de qué pasaría tras los comicios detuvo las exportaciones: “En caso de salir del euro tendríamos que ajustarnos a la nueva moneda”, así que las operaciones quedaron canceladas… y ahí siguen, detenidas. “Ya habíamos dejado de operar, de hecho, desde la semana anterior al corralito”, asegura. Con la empresa parada desde hace tantos días incluso una compañía sólida como la suya corre riesgos. “Al menos pagué los sueldos antes del corralito, porque si no nadie podría haber cobrado el salario”, dice aliviado. No sabe cuándo se volverá a la normalidad… dentro de lo malo de la crisis.

Fuente: ElConfidencial.com