El intento de Zapatero en Venezuela: “nada nuevo” ni una agenda concreta

19.05.2016 – 22:30 H. En las calles de Venezuela hay colas para comprar comida. Aún están detenidos los manifestantes encarcelados el miércoles por ...

19.05.201622:30 H.

En las calles de Venezuela hay colas para comprar comida. Aún están detenidos los manifestantes encarcelados el miércoles por causar disturbios al final de las manifestaciones convocadas por la oposición en varias ciudades del país. Al menos siete policías todavía se recuperan de las heridas que sufrieron durante los choques. Pero la agenda política de Caracas vira hacia la diplomacia.

Durante la madrugada (en España), el presidente Nicolás Maduro recibió en el Palacio de Miraflores, sede del Gobierno, a José Luis Rodríguez Zapatero y a Martin Torrijos, exgobernantes de España y Panamá, respectivamente. Este jueves fue el turno de la oposición. El lugar del encuentro, a puerta cerrada, fue la oficina de Henry Ramos Allup, presidente de la Asamblea Nacional, donde Zapatero fue recibido por el diputado y otros representantes de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), como Henrique Capriles, Jesús Torrealba, Timoteo Zambrano  Enrique Márquez. A la salida del encuentro no hubo declaración alguna por parte de los opositores. No obstante, uno de los participantes de la reunión entre Zapatero y la MUD declaró a El Confidencial: “no vi nada nuevo“, sin querer entrar en más detalles ni revelar su identidad.

Zapatero sí habló. Acompañado de Leonel Fernández y de Mauricio Dorfler, jefe político de la Unasur, el expresidente español declaró ante la prensa que el objetivo de su misión es “intentar poner en marcha un proceso de diálogo nacional en Venezuela. Ambos sectores mostraron su disposición a conversar sobre los problemas sociales, económicos, institucionales, de convivencia y de libertades del país”. El español destacó la “seriedad” en ambos encuentros y admitió que el proceso será “largo, duro y difícil”. Sin embargo, evitó dar una fecha concreta para un inicio formal de conversaciones.

El expresidente español aseguró que ante “temas sensibles”, como la posible liberación de los presos políticos, “ha habido aproximación, pero estamos en el inicio de un camino, intentando que arranque. La agenda de un diálogo debe trabajarse seriamente y tenemos todos esos temas apuntados”. 

El pasado martes, Henrique Capriles advirtió que, para la oposición, el único diálogo posible sería lograr el referéndum revocatorio del mandato de Maduro en 2016. Al día siguiente, Maduro afirmó que la disolución del Parlamento, controlado por la oposición y que apenas inicia su período de cinco años, está cerca.  “Todo lo relativo al horizonte político debe formar parte de las posturas. La nuestra es facilitar el diálogo con una agenda razonable. Es momento de trascender a las dificultades del país y de la discusión nacional”, contestó Rodríguez Zapatero cuando le preguntaron al respecto.

Zapatero durante el encuentro con el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en Caracas (Reuters).Zapatero durante el encuentro con el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en Caracas (Reuters).

La fallida mediación del Papa

A algunos, como al profesor de la Escuela de Estudios Internacionales y catedrático de la UCV Félix Arellano, la visita de Zapatero a Caracas les ha causado, como poco, sorpresa. “Pareciera que el Gobierno venezolano tiene iniciativa para negociar, cosa que usualmente no hace porque se comporta con actitud militar. Pareciera ser una señal de que están comprendiendo el momento que vive Venezuela, señala Arellano a El Confidencial. El académico cree que el expresidente español goza de buenas credenciales para motorizar un diálogo político “porque en su país la negociación es fundamental, tiene amplia vinculación con este país y forma parte de la Internacional Socialista“, organización a la que también está afiliado el partido Voluntad Popular de Leopoldo López, cuya liberación ha sido solicitada por la misma en varias ocasiones. 

Las reuniones de Zapatero con ambos bloques se han producido en medio de fuertes tensiones políticas. A ellas se suma la cancelación del viaje a Caracasdel monseñor Paul Richard Gallagher, canciller del Vaticano, “por razones ajenas a la Santa Sede”. El viaje del prelado había sido anunciado dos semanas atrás por el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, con motivo de una ordenación episcopal. Sin embargo, y aunque no estaba previsto que Gallagher se reuniera con Maduro, se asumía que su visita serviría para acercar posiciones entre el Gobierno y la oposición. Informaciones extraoficiales indicaron que la cancelación de Gallagher se debió a que fue imposible lograr preacuerdos para un proceso de diálogo en Venezuela, toda vez que a principios de mayo, el Papa Francisco, preocupado por la situación política y social del país, envió una “carta personal” al presidente venezolano cuyo contenido se desconoce.

En varias ocasiones, el Papa ha instado a los venezolanos al “respeto recíproco” y al “diálogo; unos venezolanos enfrentados por la grave situación social por la escasez de productos básicos y una dura hostilidad entre el oficialismo y la oposición. Además, en abril, familiares de opositores venezolanos presos pidieron a Francisco que intercediera a favor de una ley de amnistía aprobada por el Parlamento pero vetada por el Tribunal Supremo de Justicia.

Curiosamente, en su anterior visita a Venezuela, en diciembre de 2015, Zapatero había dicho que “la mejor diplomacia histórica del mundo es la diplomacia vaticana. Según se dice, ha practicado durante siglos una diplomacia prudente, discreta, de aproximación. Yo creo que eso es conveniente”. Por aquel entonces, invitado como observador de las elecciones parlamentarias que ganó la oposición, Zapatero se reunió con Maduro para pedirle “más diálogo, más posibilidad de entendimiento, más comprensión y menos prejuicio”.

Cuando Maduro llamó a Rajoy “basura”

Las relaciones entre España y Venezuela se torcieron definitivamente cuando en abril Maduro llamó “basura” al presidente Mariano Rajoy por su apoyo a los presos políticos. Este miércoles, el canciller español, José Manuel García-Margallo, ordenó regresar a su puesto al embajador en Caracas para “proteger” a “400 mil españoles o con dobe nacionalidad” residentes en el país caribeño. García-Margallo también calificó de “absolutamente delirante” la acusación del presidente venezolano, según la cual la prensa española está orquestando una campaña de ataques a su régimen para justificar una intervención militar extranjera.

El expresidente español dijo que su visita a Venezuela fue notificada al Gobierno de Mariano Rajoy, quien otorgó su “razonable entendimiento”. Zapatero afirma haber tratado con Maduro los insultos a su sucesor en la Moncloa: “He transmitido ya dos veces la necesidad de tener buenas relaciones y respeto entre países y presidentes. Creo que hay que valorar el gesto del regreso del embajador a Caracas“.

Fuente: ElConfidencial.com