El ISIS castiga a Turquía por su creciente 'guerra contra la yihad'

El terrorista corre por la terminal, disparando indiscriminadamente contra los viajeros, hasta que es abatido por un policía. En el suelo, cuando yace malherido, los agentes intentan rematarle, pero eso no le impide activar su cinturón de explosivos. La escena fue grabada por las cámaras de seguridad del aeropuerto Atatürk, el mayor de Estambul y uno de los más concurridos de la región, donde tres suicidas se hicieron estallar anoche tras abrir fuego con fusiles de asalto en la entrada de la terminal de vuelos internacionales. Las víctimas ascienden a 41 muertos y 239 heridos, pero podrían haber sido más: el primer tiroteo se produjo en el lugar donde se encuentra el primer control de seguridad, en la puerta de la terminal.        

El atentado de ayer podría ser el más sangriento del año en Turquía. El Primer Ministro turco, Binali Yıldırım, afirma que los primeros indicios apuntan al Estado Islámico como autor de la masacre, aunque la investigación continúa. Este sería el tercer ataque del grupo yihadista en Estambul en 2016, pero el procedimiento y la magnitud dan muestra de una mayor coordinación y preparación que en los atentados anteriores. Y se produce en un momento en el que Turquía juzga a 36 miembros del ISIS y trata de recuperar relaciones con Israel y Rusia, dos países detestados por el Estado Islámico.

Por otra parte, con el ataque, que se suma al atentado suicida en Sultanahmet en enero y al de la emblemática avenida de Istiklal, considerada el centro de Estambul, en marzo, los terroristas pretenden asestar una estocada mortal al ya muy dañado sector turístico. Entre las víctimas hay al menos 13 extranjeros.

Desde el inicio de la guerra en Siria, los más de 900 kilómetros de frontera turco-siria han servido de coladero para combatientes y yihadistas que acudían a luchar en el país. En los primeros años, desde 2011 hasta 2015, Turquía aplicó un control muy poco estricto en los puestos fronterizos, lo que facilitó que el norte de Siria se instituyera como un destino doctrinal de la yihad global. Miles de nuevos reclutas entraban y salían de Siria haciendo escala en los aeropuertos de Turquía. Pero la expansión de la amenaza terrorista en Europa, sobre todo tras el ataque contra el semanario ‘Charlie Hebdo’ en París, provocó que Europa exigiera a Turquía una mayor inspección en su frontera. Así, los yihadistas tuvieron que hacer frente a la restricción del tránsito de bienes y personas hacia el interior del ‘Califato’.  

El ISIS castiga a Turquía por su creciente ‘guerra contra la yihad’

Tras el aumento de los controles, en julio y en octubre de 2015, se produjeron dos de los atentados con mayor número de víctimas en la historia reciente de Turquía. En la ciudad de Suruç y en Ankara, 32 y 102 personas, respectivamente, morían en dos ataques suicidas. Desde un primer momento, los analistas apuntaron que los autores, que pertenecían a una célula de la ciudad de Adıyaman, tenían vínculos con el Daesh. Sin embargo, el grupo yihadista nunca ha reivindicado ninguno de los atentados perpetrados en Turquía. Parte de la sociedad turca culpó al gobierno de la propagación de células de ISIS en el país y de la libertad con la que se movían los grupos insurgentes suníes. Es más, el sangriento atentado de Ankara propició la creación de una nueva coalición de grupos armados kurdos y de extrema izquierda, el Movimiento Revolucionario Unido de los Pueblos (HBDH), que culpa al presidente Erdogan de la falta de seguridad.

Juicio al Estado Islámico en Turquía

El momento elegido para el ataque en el aeropuerto Atatürk de Estambul coincide con los esfuerzos diplomáticos de Turquía por recuperar las relaciones con Rusia y con Israel, dos países detestados por el Estado Islámico. Tan solo un día antes, Turquía e Israel firmaban un acuerdo después de seis años de desencuentros tras el incidente ocurrido en la Flotilla del Mavi Mármara en el año 2010 en el que murieron diez ciudadanos turcos. En esta embarcación, cientos de activistas propalestinos, que intentaban alcanzar las costas de Gaza para entregar ayuda humanitaria, fueron detenidos y atacados por las fuerzas israelíes. Sin embargo, el acercamiento ha estado motivado por cuestiones económicas, por las nuevas reservas de gas en el Mediterráneo oriental descubiertas por Israel, que impulsarán nuevas exportaciones en la región.

También, este mismo lunes, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan enviaba una carta a su homólogo ruso, Vladimir Putin, para disculparse por el derribo del caza ruso en la frontera con Siria el pasado mes de noviembre. La iniciativa fue recibida positivamente por Rusia, que anunciaba la reanudación de las relaciones. Los dos movimientos diplomáticos suponen un acercamiento a países enemigos del grupo terrorista. Como cualquier agrupación salafista yihadista, el ISIS se opone a cualquier vínculo con el estado de Israel. Daesh proclama la instauración de un Califato en Bilad al Sham (la Siria histórica) que comprende, entre otros, el territorio israelí. Por otra parte, Rusia es uno de los aliados fundamentales del régimen de al Asad, que bombardea desde hace meses a la oposición, por lo que es un enemigo táctico de la yihad.

Agentes de seguridad caminan por el interior del aeropuerto Atatürk de Estambul tras el ataque (Reuters).Agentes de seguridad caminan por el interior del aeropuerto Atatürk de Estambul tras el ataque (Reuters).

Además, el mismo día del ataque, la fiscalía de Ankara solicitaba penas muy severas para los supuestos miembros del Daesh acusados por el atentado de Ankara del año pasado. Según informa el diario turco Hurriyet Daily News, “un total de 36 sospechosos del sangriento atentado de ISIS a la capital Ankara en el pasado año se enfrentan a un total de 11.750 años en prisión”. Los cargos se hicieron públicos este martes: el fiscal pide al menos una pena de 100 años de prisión para cada uno. 14 de ellos han sido imputados como responsables del ataque, mientras que a otros 22 se les acusa de pertenencia al grupo yihadista.

Asimismo, en una modificación de sus reglas de compromiso con la OTAN, Turquía ha permitido el aumento de los vuelos de patrulla para sus aliados en la frontera de Siria. “Algunos países de la OTAN, especialmente Gran Bretaña, se habían quejado porque no podían realizar suficientes vuelos de patrulla en la frontera turco-siria debido a que las normas eran demasiado estrictas”, declararon fuentes oficiales a Reuters. “Tras varias conversaciones, Turquía ha relajado esas normas para ajustarlas a las políticas de la OTAN”. Los cambios de las reglas, efectuados este martes, permitirán que los miembros de la alianza puedan realizar más vuelos de vigilancia contra el Daesh. Este lunes una operación militar conjunta del ejército turco y la Coalición Internacional golpeó 35 objetivos del ISIS. Especialmente, almacenes de lanzacohetes que, según la prensa tuca, se iban a utilizar en próximos ataques contra Turquía.

El ISIS castiga a Turquía por su creciente ‘guerra contra la yihad’

Fuente: ElConfidencial.com