El lamento del Real Madrid tras el partido frente al Atlético descubre sus carencias

“El resultado no es muy bueno pero tenemos confianza para el partido de vuelta. Debemos repetir en el partido del próximo miércoles los primeros 45 ...

“El resultado no es muy bueno pero tenemos confianza para el partido de vuelta. Debemos repetir en el partido del próximo miércoles los primeros 45 minutos”, resumía Carlo Ancelotti en la rueda de prensa de este martes por la noche. En el anterior duelo entre Real Madrid y Atlético de Madrid, el empate a cero de este martes hubiera sabido casi a victoria. Sólo han pasado dos meses pero la transformación del equipo de Chamartín se ha evidenciado no sólo por lo que se ve en el césped, también porque el nivel de exigencia ha alcanzado su cota más alta. Y con dicha exigencia, el sabor de la primera ‘no derrota’ del curso en el Vicente Calderón es agridulce: se ha dado un paso hacia delante, pero más corto de lo que pudo haber sido.

¿Se acordará el Real Madrid del mano a mano fallado por Bale en el minuto tres de partido? El técnico italiano, hombre de club, de su equipo y con filosofía de ‘bombero’ (apagafuegos) lanzó balones fuera sobre la presumible presión que pudiera echar la Prensa sobre su futbolista galés: “Bale ha hecho todo lo que tenía que hacer, pero después el portero ha hecho una parada muy buena”. Y punto. Toda crítica que se pueda verter va a ser perjudicial para el decisivo partido del próximo miércoles en el Santiago Bernabéu. El futuro del Madrid –y el de su entrenador- está en juego.

Ni 45, ni 60: los partidos duran 90 minutos

Más que echar la vista atrás y cuestionarse por qué no entró esa ocasión de Bale, el italiano miró al frente exigiendo más ocasiones como esa para los 90 minutos que restan de eliminatoria. Porque si en el Camp Nou sus jugadores aguantaron el tipo durante una hora, en el Calderón fueron 45 minutos. No bajaron los brazos como en Barcelona, pero el frenético ritmo y la intensidad manifestada en el primer tiempo se evaporó conforme el reloj avanzaba. Los jugadores del Atlético salieron de la cueva para presionar más arriba y jugar al fútbol. Terminando el choque con el balón casi permanentemente en el área de Casillas.

“La primera parte fue fantástica, jugando muy bien, con mucha personalidad”, explicaba Ancelotti. ¿Por qué no se mantuvo un juego similar en la segunda mitad? “La segunda parte fue distinta, con un choque más igualado”, se lamentaba el italiano. Precisamente, en esta reflexión se esconde la mayor –quizás única- carencia del actual Real Madrid: realizar un partido completo durante 90 minutos ante un equipo grande.

En una semana tendrá una nueva oportunidad para, a la octava, derrotar al Atlético en este curso y demostrar que el demoledor equipo de las 22 victorias consecutivas ha regresado. De momento, se puede decir que el actual se parece mucho al que forjó el récord europeo, pero no es el mismo: aquel no hubiera dejado escapar vivo a la presa habiéndola tenido por instantes entre sus fauces.

Fuente: ElConfidencial – Deportes