El Madrid gana en Anoeta pensando en el City y le va a faltar Liga para llevársela

30.04.2016 – 18:00 H. El Real Madrid jugó en Anoeta con la cabeza puesta en la Champions, pero le bastó un cabezazo de Bale para ganar (0-1) a la Real ...

30.04.201618:00 H.

El Real Madrid jugó en Anoeta con la cabeza puesta en la Champions, pero le bastó un cabezazo de Bale para ganar (0-1) a la Real Sociedad y seguir manteniendo sus opciones matemáticas de hacerse con el título de Liga a falta de dos jornadas. “Estoy contento porque algunos descansan, juegan otros y cumplen”, dijo Zidane, a quien la jugada no le pudo salir mejor. Bueno, sí, pudo salirle mejor si Barça y Atlético hubieran fallado, algo que no hicieron. Eso sí, visto lo visto y quién lo iba a decir hace unas semanas, parece claro que al Real Madrid le va a faltar Liga para ganarla, pues mientras los azulgranas sudaron para ganar al Betis incluso cuando los sevillanos se quedaron con diez, a Simeone las rotaciones le salieron rana y sólo un gol de Griezmann pudo tumbar al Rayo en el Calderón.

“Hemos resistido y controlado hasta llegar al final de la misma manera”, resumió Eusebio en una comparecencia en la que en dos ocasiones destacó que la Real “se mereció el empate y éste se escapó”. Es decir, que salió a empatar y, como suele suceder en estos casos, su castigo fue perder. La Real, limitada por las ausencias, pero también por el timorato planteamiento de su entrenador, apenas generó peligro y, por contra, Rulli, su guardameta, volvió a ser su mejor jugador. Por cierto, resulta lamentable escuchar o leer críticas al portero argentino porque en la última jugada del partido subiera a intentar rematar una falta. Una cosa es que la Real ganara al Barça y otra que por esa misma regla de tres no tuviera que intentar hacer lo propio con el Real Madrid, aunque Eusebio, precisamente un exazulgrana, pareciera conformarse siempre con el empate.  

Sí, proporcionalmente, las bajas de la Real eran más importantes que las del Madrid, por mucho Cristiano y Benzema que sean, a los que Zidane unió a Kroos para darle un descanso. A saber, al recién renovado Iñigo Martínez, se unían los también lesionados Carlos Martínez, Canales, Agirretxe y Jonathas, más el sancionado Vela. Los blancos, más pendientes durante estos días de ese camarote de los Hermanos Marx que es su enfermería, comparecieron en Anoeta con la obligación de ganar por lo que pudiera pasar y finalmente no pasó. Sin embargo, el Madrid no podía disimular la importancia del partido del miércoles contra el Manchester City. Al no depender de sí mismos en la Liga, la Champions se antoja el objetivo más factible, además de prioritario, pues levantar la Undécima en Milán taparía una temporada que, de no hacerlo, será para olvidar, a la espera siempre del desenlace de la Liga.

[Zidane encaja a la carrera sus piezas mientras la enfermería arde en llamas]

Claro que para temporadón, peyorativamente hablando, el de la Real, en tierra de nadie desde hace varias jornadas y después de haber estado lindando los puestos de descenso. Sirva el dato de los 1.753 socios que se han dado de baja en la última renovación de abonos para dejar en evidencia la decepción y desilusión de la incodicional hinchada txuri urdin, hastiada de la mediocridad y falta de ambición de sus dirigentes, que presumen de jugar, como hizo ante el Madrid, con nueve canteranos en el once, al mismo tiempo que derrochan millones en fichajes que no cuajan o directamente no funcionan. No les vendría mal aclararse. 

Hasta seis no habituales

Después de haber ganado al Barça, algo que se ha convertido en habitual cada vez que los catalanes visitan Donosti, la grada de Anoeta quería que su equipo hiciera lo propio con el Madrid. En plena temporada de las llamadas primas a terceros, suele ser costumbre que la Real haga el primo ante segundos. Y así volvió a pasar. El equipo donostiarra no se jugaba nada, más allá de orgullo, que no es poco, y al final se acabó notando. Basta con ver cómo vivió el partido Eusebio, plácidamente sentado.

Sin Benzema y sin Cristiano, quien curiosamente le ha marcado 11 goles a la Real, aunque ninguno en Anoeta, Bale era la principal baza ofensiva de Zidane. El galés lleva 19 goles en Liga, por 0 en la Champions, y el de este sábado valió tres puntos y seguir con opciones de ganar la Liga, a pesar de priorizar la Champions. Sí, Zizou no se cortó a la hora de hacer rotaciones y demostrar con hechos lo que negó con palabras: Carvajal, Pepe y Marcelo, suplentes. Danilo, Varane y Nacho, titulares. La ausencia de Kroos abría en teoría paso a Isco, suplente o no utilizado en los últimos cinco partidos de Champions, pero muy útil en la Liga, como sucedió en la remontada de Vallecas.Sin embargo, el malagueño volvió a empezar el partido en el banquillo. Esta vez Zidane prefirió a James junto a Casemiro y Modric, con Lucas Vázquez y el joven Borja Mayoral, en lugar de Jesé, completando un once sin hasta seis de sus habituales. 

Eusebio volvió a jugar, como suele decirse, a entrenador y prescindió del mexicano Diego Reyes, para de este modo jugar con Zaldua en el lateral y Elustondo y Mikel de centrales, mientras que concedió la titularidad a Bruma. A pesar de sus 19 años, Oyarzabal se ha ganado la titularidad y fue el encargado de cubrir las ausencias de los tres delanteros ausentes. Bautista, con un año más que Mikel y 14 goles con el filial, esperó en el banquillo. 

La vulgarización de Illarra

Pese a salir a medio gas en lo que a su alineación se refiere, el Madrid entró mejor al partido y, aunque sin exigir demasiado a Rulli en sus primeras llegadas, fue el único equipo que encaró la portería rival. La vulgarización de Illarramendi, además de la enésima presencia de Rubén Pardo en el banquillo, tampoco permite a la Real jugar mucho mejor, pero la clara renuncia de Eusebio a disputarle el balón al Madrid fue más evidente que ante el Barça, sobre todo porque esta vez no hubo un tempranero gol como el que Oyarzabal le marcó a Bravo.

El Madrid podía tener la cabeza en el City, pero su cuerpo estaba en Anoeta. Bale, con un derechazo mordido y varios testarazos desviados, James, desempolvando su zurda, y Nacho, en una internada al más puro estilo Marcelo al borde del descanso, protagonizaron las mejores ocasiones de los blancos. La Real, por su parte, apenas inquietó a Keylor Navas, que a la hora de la siesta se fue al descanso sin necesidad de haberse estirado. 

Tampoco tuvo que hacerlo el guardameta tico en el resto del partido, tan sólo en el primer minuto de prolongación, pues aunque la Real se animó en la segunda parte, fue el Madrid quien tuvo las mejores ocasiones de gol, especialmente una de Bale a bocajarro que Rulli sacó con el pie. En vista de que el gol no llegaba y el tiempo se agotaba, Zidane se vio obligado a mover banquillo antes de lo que acostumbra. Jesé por Mayoral, Isco por James y, ya con 0-1, Kovacic por Modric. Por su parte, Eusebio se limitó a cambiar peones: Reyes por Markel Bergara, Bautista por Bruma y Héctor por Yuri. El gol de Bale hizo justicia a los méritos y, sobre todo, a las ganas del Madrid. La Real decepcionó, aunque esto ya no es noticia esta temporada y lo peor es que no tiene pinta de cambiar de cara a la próxima. 

Ficha técnica:

0 – Real Sociedad: Rulli; Zaldua, Elustondo, Mikel González, Yuri; (Héctor Hernández, min.85), Zurutuza, Markel Bergara (Reyes, min. 67), Illarramendi; Bruma (Bautista, min. 76), Oyarzabal y Xabi Prieto.

1 – Real Madrid: Keylor Navas; Danilo, Varane, Sergio Ramos, Nacho; Modric (Kovacic, min. 85), Casemiro, James (Isco, min. 73); Bale, Borja Mayoral (Jesé, min. 65) y Lucas Vázquez.

Árbitro: Undiano Mallenco (Navarra). Amonestó a Illarramendi, Bergara, Xabi Prieto, Zaldua, Sergio Ramos, Nacho, Bale y Modric.

Gol: 0-1, min. 79: Bale.

Incidencias: Partido de la trigésima sexta jornada de la Liga disputado en el estado Anoeta ante 26.426 espectadores.

   

Fuente: ElConfidencial – Deportes