El misil que derribó el avión malasio lleva la marca de Rusia

13.10.2015 – 21:02 H. Fue el momento más difícil para Moscú y para los separatistas que patrocina en el Este de Ucrania. El Boeing 777 de la compañía ...

13.10.201521:02 H.

Fue el momento más difícil para Moscú y para los separatistas que patrocina en el Este de Ucrania. El Boeing 777 de la compañía Malaysia Airlines, que realizaba el vuelo MH17 de Ámsterdam a Kuala Lumpur, fue derribado el 17 de julio de 2014 en la región de Donetsk. Se han lanzado todo tipo de teorías. Pero no fue un fallo humano ni técnico, ni tampoco un caza quien hizo que se estrellase. Fue abatido por un misil Buk fabricado en Rusia disparado desde una zona del Este de Ucrania controlada por los separatistas prorrusos.

Así se desprende del informe final sobre las causas del siniestro presentado este martes por el Consejo de Seguridad de Holanda. Su presidente, Tjibbe Joustra, declaró que se necesita una investigación adicional para detectar el lugar exacto del lanzamiento.

El misil que derribó el avión malasio lleva la marca de Rusia

El sistema Buk incluye un puesto móvil de control, un radar y varios vehículos lanzadera. Puede destruir aviones volando a una altura de incluso 22 kilómetros. Este misil tierra aire fue introducido por el ejército soviético en 1979. Todavía está en uso en algunas repúblicas exsoviéticas.

La investigación intenta aclarar qué ocurrió aquella tarde de julio del año pasado en la que murieron 298 personas (entre ellas, 193 holandeses) que viajaban a bordo de un Boeing 777 de Malaysia Airlines. El misil, que tiene una efectividad del 96%, explotó a varios metros del objetivo, liberando su metralla y rompiendo el fuselaje del avión. Había sido disparado desde algún punto comprendido en un área de 320 kilómetros cuadrados.

Los expertos han incluido críticas a Kiev. “Ucrania ya tenía suficientes motivos para cerrar el espacio aéreo sobre la parte Este como medida de precaución antes del 17 de julio de 2014″, dice el documento.

Separatistas prorrusos en el lugar donde se estrelló el MH17, cerca de Grabovo, en la región de Donetsk. (Reuters)Separatistas prorrusos en el lugar donde se estrelló el MH17, cerca de Grabovo, en la región de Donetsk. (Reuters)

Rusia siempre ha negado cualquier responsabilidad en el suceso y ha culpado al ejército ucraniano, que combatía contra los rebeldes prorrusos del Este en julio de 2014. Según el Centro de Estudios Estratégicos, el ejército ucraniano tenía 60 misiles de este tipo el año pasado. El Gobierno ucraniano afirma que ya no tenía ninguno en su poder. Los separatistas, que luchan contra las fuerzas de Kiev con apoyo ruso, sí presumieron antes de la catástrofe de tener estos misiles.

“¡Qué coño hacía sobrevolando esta zona!”

Otros indicios apuntan a los rebeldes. Un vídeo que se ha divulgado en julio, grabado por los separatistas al llegar al lugar del siniestro, muestra cómo los rebeldes se topan con el avión derribado, con sus restos desparramados por el suelo. Comprueban que es una aeronave de transporte civil y no un avión militar ucraniano e informan a sus superiores con decepción y pesar. Y también un lamento culpable: “¡Qué coño hacían sobrevolando esta zona, hay una guerra en marcha!”.

El informe desvelado este martes incluye mapas del lugar de la catástrofe, los extensos campos que hay junto al pueblo ucraniano de Grabovo, en la zona de Donetsk. Allí quedaron esparcidos los restos del avión.

El MH17 no fue la primera aeronave derribada por los separatistas. El 6 de junio tiraron un Antonov An-30 cerca de Slaviansk, ciudad próxima a Donetsk. Estos refuerzos antiaéreos que derribaron el MH17 llegaron justo en el momento en que eran más necesarios: justo cuando Kiev avanzaba y la solución militar al conflicto en Ucrania parecía al alcance de la mano.

¿Quién disparó? El equipo internacional de expertos aseguró que su misión no era determinar quién disparó, ya que esto deberá ser establecido por una investigación penal holandesa. Los medios han recabado sobre el terreno testimonios que apuntan al bando rebelde. Vecinos del entorno de Snezhnoye entrevistados con posterioridad recuerdan una “bola de fuego” subiendo hacia el cielo. En las cercanías se vio la lanzadera aparcada, se hallaron marcas del lugar por donde se movió y hasta hay testimonios que aseguran haber visto a la lanzadera emprender el camino de vuelta con un misil menos.

Investigadores de la OSCE y periodistas recorren el lugar del siniestro ante un combatiente prorruso. (Reuters)Investigadores de la OSCE y periodistas recorren el lugar del siniestro ante un combatiente prorruso. (Reuters)

En un primer momento, algunas voces del Gobierno ruso adujeron que no era un acto terrorista de los rebeldes “porque había sido por error“. Después, Rusia desplegó diversas teorías de la conspiración que se solapan entre sí: una avión ucraniano disparando, un misil ucraniano lanzado desde el suelo y hasta la responsabilidad de Kiev por hacer pasar el avión justo por ese sitio.

“Se puede suponer que los rebeldes no serían capaces de utilizar este tipo de artefacto. Sospecho la implicación de antiguos oficiales militares rusos”, dijo uno de los investigadores al diario holandés ‘Volskrant’. Teorías conspirativas aparte, el ejército ucraniano no pudo haber derribado por error el MH17 porque los prorrusos no tienen aviación y no la han tenido nunca.

Según el experimento realizado por Almaz-Antey, el misil fue un 9M38 lanzado desde Zaróschenskoe, donde se encontraban las fuerzas ucranianasRusia no piensa asumir ni un gramo de responsabilidad por haber dado ese armamento. Moscú y el fabricante estatal de armas Almaz-Antey negaron la mañana del martes las acusaciones. Con toda ceremonia, Almaz-Antey ha dado una rueda de prensa en Moscú para ofrecer su versión de lo ocurrido con el avión de Malaysia Airlines. Los medios rusos la han emitido en directo, apenas una hora antes de que empezasen a hablar los investigadores holandeses.

El fabricante, que estudió fotos de los restos del aparato, admite que es probable el uso de un misil Buk, pero afirmó que se usó un Buk-M1, que Rusia ya no produce desde 1999. Según el experimento realizado por los especialistas de la empresa, el misil que derribó el avión malayo fue un 9M38 lanzado desde Zaróschenskoe, donde se encontraban las fuerzas ucranianas.

Por si fuera poco, el lunes ya salió a la palestra Serguei Lavrov, ministro ruso de Asuntos Exteriores y un peso pesado del Gobierno. Dijo que había “muchísimas cosas extrañas” en la investigación, incluido el hecho de que no se dejase participar a la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). Este martes, el exviceministro ruso de la Aviación Civil Oleg Smirnov apuntó a la falta de profesionalidad de los expertos holandeses, catalogando el informe de “miserable”.

Fuente: ElConfidencial.com