El Sevilla aprende a sufrir como nunca para soñar como siempre

Lejos del ambiente festivo de la Feria de Abril, el Sevilla lo pasó mal para volver a pisar las semifinales de la Europa League. Lo consiguió después de ...

Lejos del ambiente festivo de la Feria de Abril, el Sevilla lo pasó mal para volver a pisar las semifinales de la Europa League. Lo consiguió después de firmar un empate frente al Zenit St. Petersburgo (2-2 | Bacca (p) y Gameiro / Rondón y Hulk) en un partido que sólo controló en la primera parte. El problema es que esos 45 minutos no fueron del todo reales: un penalti transformado por Bacca parecía allanar el camino ante un Zenit más natural, pero también incapaz de hacer sufrir a su rival. Las cosas cambiaron radicalmente en el segundo tiempo… con la ayuda de Beto. Sí, el guardameta del Sevilla colaboró en los dos tantos rusos y puso a los suyos contra las cuerdas. El Zenit, vapuleado por los dos goles, se vino arriba buscando el desempate que llegó aunque de la mano de su rival. Gameiro hizo olvidar los errores de Beto y el sufrimiento para que el Sevilla siga soñando en Europa.

Seis minutos después de escuchar el pitido inicial, los hombres de Unai Emery pusieron la directa hacia la siguiente fase desde los once metros. Vitolo entró en el área buscando el penalti, Neto se tiró abajo y Bacca fue el encargado de ejecutar la pena máxima con un disparo directo a la esquina de la portería defendida por Yuri Lodygin. Tan serio y tan bien plantado apareció el Sevilla en Rusia que no se resintió cuando Pareja abandonó el terreno de juego lesionado en su rodilla derecha. Su lugar lo ocupó Iborra y siguió siendo complicado hacerle una ocasión a su equipo.

Control. Esa era la palabra clave para un Sevilla que tejió una maraña defensiva en el centro del campo para lograr que los minutos pasaran sin que el Zenit les hiciera sufrir. El plan trazado por Emery salió a la perfección, al menos en el primer tiempo. Con un armónico trabajo defensivo y una medida atención a todos los ataques rusos, el conjunto local nunca tuvo la impresión real de acercarse al actual campeón con peligro real. Había que salir sin miedo y así lo hizo el Sevilla que, además, comprobó que podía ampliar su ventaja sin correr demasiados riesgos. Así es como llegó el tanto anulado a Aleix Vidal por previa mano de Iborra o la gran ocasión que tuvo el catalán tras galopar él solo hasta el área de Lodygin. El Sevilla llevaba peligro, pero le faltaba el último pase.

El Zenit, por su parte, alineó un once más natural que en la ida, más potente y ofensivo. El objetivo pasaba por aprovechar un despiste de su rival para poder marcar antes; el plan no salió como Villas-Boas trazó en su cabeza. El conjunto ruso se hizo con la posesión y, progresivamente, el dominio y la intensidad también fue propiedad de un Zenit que era consciente de la papeleta que tenía delante: firmar dos tantos para empatar la eliminatoria o tres para evitar la prórroga. A pesar de tener todo el contra, Hulk y Danny -el encargado de crear y conectar el centro del campo con la delantera parecían ser los únicos recursos del Zenit. Esa no era la forma de hacer sufrir al Sevilla.

La eliminatoria se fue al descanso con los rusos crecidos gracias al par de ocasiones de las que dispusieron antes de agotar los primeros 45 minutos. Y la segunda parte comenzó con el Zenit venido a más. Tanto que, con la ayuda de Beto, los rusos se metieron en el partido y en la eliminatoria: Shatov centró y el balón fue al pecho del guardameta del Sevilla que, sin saber cómo, no acertó a despejar… y dejó el tanto en bandeja a Rondón. El Zenit dejó claro que lo visto en la primera parte no era lo que estaba escrito en su guion y dio paso a un goteo de ocasiones: primero fue una nueva combinación entre Rondón y Danny que Beto salvó metiendo la mano con dificultades, tomó el relevo Hulk con un zapatazo que muchos celebraron como un gol…

El Sevilla sufría ante la intensidad de los rusos que empezaban a llevar la voz cantante poniendo en apuros a un Beto que no terminaba de estar cómodo. Y es que a las imprecisiones del conjunto andaluz, se sumaron las dudas de su portero que parecía el mejor jugador del Zenit porque en la segunda diana rusa también puso su granito. A 30 metros de distancia, Hulk puso un balón elevado que no iba fuerte y que Beto vio llegar… hasta que se tragó el balón. Corría el minuto 71 y el escenario había cambiado radicalmente: la eliminatoria estaba empatada y al Sevilla no le duraba el balón en las botas por lo que contener a su rival se antojaba cada vez más complicado.

Emery necesitaba una alternativa y ésta pasaba por Gameiro que saltó al campo ocupando el lugar de Bacca. Con el Zenit desatado, Vitolo surgió por la banda izquierda buscando el interior y puso el balón en la derecha. Iborra se limitó a dejarlo pasar y el francés se sacó un disparo cargado de potencia para colocar el balón en el segundo palo. Gameiro acaba con el sufrimiento del Sevilla y, sobre todo, de Beto que, a pesar de algunas intervenciones vitales, no terminaba de entonarse consciente de sus errores. Los mismos que quedarán en una anécdota cuando el Sevilla cuente cómo llegó a las semifinales de esta Europa League: sufriendo como nunca. Y así es cómo mejor se saborea el pase.

Ficha técnica

Zenit St. Petersburgo: Lodiguin; Criscito, Neto, Lombaerts, Smólnikov; Javi García, Witsel, Shátov, Danny; Hulk y Rondón (Kerzhakov, m.84).

Sevilla FC: Beto; Coke, Nico Pareja (Iborra, m.22) Carriço, Trémoulinas; Mbia, Krychowiak; Aleix Vidal, Éver Banega, Vitolo; y Bacca (Gameiro, m.74).

Goles: 0-1, m.6: Bacca (p). 1-1, m.49: Rondón. 2-1, m.72: Hulk. 2-2, m.85: Gameiro.

Árbitro: Nicola Rizzoli (Italia). Amonestó a los visitantes Iborra (m.77) y Baneha (m.83) y a los locales Luis Neto (m.5) Witsel (m.40) y Lodigin (m.90+4)

Incidencias: Partido de vuelta de los cuartos de final de la Liga Europa disputado en el estadio Petrovski ante cerca de veinte mil espectadores.

Fuente: ElConfidencial – Deportes