El Tribunal de La Haya niega la soberanía de China sobre las Spratly

12.07.2016 – 15:03 H. El Tribunal Permanente de Arbitraje de La Haya (CPA) ha dado hoy la razón a Filipinas en la disputa territorial entre este país y ...

12.07.201615:03 H.

El Tribunal Permanente de Arbitraje de La Haya (CPA) ha dado hoy la razón a Filipinas en la disputa territorial entre este país y Pekín sobre el mar de China Meridional, tras más de tres años de proceso judicial. La Corte concluyó que todos los elementos de las islas Spratly (incluidos por ejemplo Itu Aba, Thitu o la isla West York) “son legalmente rocas que no generan una zona económica exclusiva o una plataforma continental”.

Según los jueces, la “línea de los nueve puntos” que China utilizaba para delinear sus reivindicaciones infringe la Convención de la ONU sobre el Derecho marítimo. El fallo indica asimismo que China “ha violado sus obligaciones bajo la Convención de Regulaciones Internacionales para la prevención de las colisiones en el mar”, y la relativa a la seguridad marítima. También concluye que Pekín ha infringido sus obligaciones de abstenerse de agravar la disputa con Filipinas con la construcción de islas artificiales en las islas Spratly, y que en particular en la zona de Mischief Reef ha causado “un daño irreparable al ecosistema coral”.

Sin embargo, en contra de lo que pedía Manila, la Corte no consideró necesario incluir una declaración que estipulara que en el futuro China debería respetar los derechos y libertades de Filipinas y cumplir sus obligaciones según la Convención aplicable. “La raíz de las disputas que se plantean en este arbitraje no descansa en la intención de parte de China o de Filipinas de infringir los derechos legales del otro, sino más bien en una comprensión fundamentalmente diferente de sus respectivos derechos bajo la Convención en las aguas del mar de China Meridional”, indica. 

China ha considerado el fallo a favor de Filipinas como “naturalmente nulo y no vinculante” y ha asegurado que el país “ni lo acepta ni lo reconoce”. “En medio de un clamor popular acerca de que el tribunal no tiene jurisdicción, su decisión es naturalmente nula y sin validez”, reiteró la agencia oficial Xinhua al hacerse eco de la sentencia, a favor de Filipinas tras más de tres años de proceso.

Poco después, el Ministerio de Asuntos Exteriores divulgaba en Pekín un extenso comunicado en el que afirma que “China no acepta ni reconoce” el fallo, y defiende sus “derechos históricos en el mar de China Meridional”. Según Pekín, la decisión de Filipinas de iniciar el proceso de forma “unilateral” fue “con mala fe”, y argumenta que “no pretendía resolver las disputas, o mantener la paz y la estabilidad en el mar de China Meridional, sino negar a China su soberanía territorial y sus derechos e intereses marítimos”. “La puesta en marcha de este proceso de arbitraje viola la ley internacional”, remarcó.

El Ministerio de Exteriores expone varios argumentos para denunciar su ilegalidad, entre ellos que “las disputas territoriales no están sujetas a la Convención de la ONU sobre el Derecho Marítimo (UNCLOS, en sus siglas en inglés)”. Señala también que el inicio del proceso por parte de Filipinas “infringe el derecho de China como parte de la UNCLOS de elegir su forma de gestionar las disputas”.

Protesta contra las reclamaciones de China sobre las islas Spratly frente al consulado chino de Makati, al sur de Manila, el 12 de julio de 2016 (EFE)Protesta contra las reclamaciones de China sobre las islas Spratly frente al consulado chino de Makati, al sur de Manila, el 12 de julio de 2016 (EFE)

​Respuesta de Japón y Taiwán

Como ha hecho con anterioridad, China alega también, entre otras cosas, que el proceso iniciado por Filipinas “viola el acuerdo bilateral” de ambos países para resolver sus disputas en el mar de China Meridional a través de negociaciones. Indica también que contraviene el código de conducta en esas aguas firmado en 2002 por los miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), a la que ambos pertenecen.

Pekín asegura en el comunicado que su soberanía territorial y sus derechos e intereses marítimos en el mar de China Meridional “no se verán alterados por el fallo bajo ninguna circunstancia”, y repite su oposición a que intervengan terceras partes en las disputas. El Gobierno chino, dice, “continuará obedeciendo la ley internacional” y “trabajando con los países implicados directamente para resolver las disputas del mar de China Meridional (…) para mantener la paz y la estabilidad” en la zona.

En una rueda de prensa hoy en Pekín poco antes de que se conociera la decisión de la corte, un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Lu Kang, advirtió de que, “si alguien quiere desafiar los intereses de China basándose en el fallo, China ofrecerá una seria respuesta“. Mientras, una fuerte presencia policial rodea hoy la Embajada de Filipinas en Pekín y sus aledaños.

Japón ha respaldado la decisión del Tribunal, mientras que Taiwán, otro de los países implicados en la disputa, se ha negado a reconocerla. “Japón ha defendido de forma consistente la importancia del imperio de la ley y de los medios pacíficos (…) a la hora de resolver disputas marítimas”, afirmó el ministro japonés de Exteriores, Fumio Kishida. Tokio “espera que el acatamiento de esta resolución por las partes implicadas conduzca a la resolución pacífica de las disputas en el mar de China Meridional”, añade Kishida, en un comunicado.

“No aceptamos el fallo, que no es vinculante para Taiwán y no influirá en las reclamaciones de soberanía sobre la zona, que no han cambiado”, ha dicho el primer ministro taiwanés, Lin Chuan, a la prensa de su país. En especial, Taiwán rechazó la negación del estatus de isla a Taiping, controlada por Taiwán y la mayor de las Spratly, y que se la calificase de “roca”, por lo que supone que se queda sin derecho a 200 millas náuticas de zona económica especial. La postura taiwanesa es afirmar su soberanía y proteger sus intereses estratégicos en la zona, incluyendo el estatus de isla para Taiping; y favorecer una resolución pacífica y negociada multilateralmente de la disputa, de acuerdo con el derecho internacional, dijo por su parte el portavoz presidencial, Huang Zhongyan.

Fuente: ElConfidencial.com