El vídeo que ha hecho llorar al Consejo de Seguridad de la ONU

Este es el vídeo de los efectos de un supuesto ataque con gas cloro, ocurrido el mes pasado en el noroeste de Siria. Las imágenes son tan duras que han ...

Este es el vídeo de los efectos de un supuesto ataque con gas cloro, ocurrido el mes pasado en el noroeste de Siria. Las imágenes son tan duras que han provocado que los miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas rompiesen a llorar. Muestran los intentos infructuosos de los médicos para reanimar a tres niños de menos de cuatro años.

“Es extremadamente emotivo”, declaró la embajadora de EEUU ante la ONU, Samantha Power, quien añadió que los responsables del ataque rendirán cuentas. El régimen sirio de Bachar al Asad ha negado tajantemente cualquier relación con el ataque, lanzado contra varios pueblos de la provincia de Idlib el pasado 16 de marzo. Mientras, médicos sirios aseguran a la ONU que ese día pudieron oírse helicópteros sobrevolando el pueblo de Sarmin, lo que confirma la información que habían difundido activistas tras el ataque. El Ejército de Al Asad utiliza helicópteros para arrojar barriles con explosivos sobre ciudades o posiciones de los rebeldes.  

Según han relatado estos médicos a la BBC, tras escucharse el sonido de los helicópteros y un golpe seco, un penetrante olor a cloro se extendió por el pueblo antes de que docenas de personas comenzasen a llegar al hospital local sufriendo graves dificultades respiratorias. El vídeo muestra los intentos desesperados de los doctores para reanimar a tres niños -de uno, dos y tres años-, su abuela y sus padres.

(Advertimos de la extrema crudeza de las imágenes)  

Zaher Sahloul, de la Sociedad Médica Sirio Americana, y que estuvo presente en la reunión del Consejo de Seguridad, afirma que los delegados de la ONU estaban seriamente afectados por las imágenes. “Algunos de ellos lloraban. Claramente estaban afectados por lo que habían visto en las imágenes y por lo que habían escuchado; muchos de ellos dejaron a un lado la diplomacia, dijeron que esto era intolerable y que los culpables deberían ser llevados ante la justicia”, declaró Sahloul a la BBC. “Muchos sugirieron que la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPCW, por sus siglas en inglés) debería abrir una investigación seria y rápida”, añadió.  

Samantha Power, delegada de EEUU, aseguró que los testimonios recogidos son suficientes para obligar a los responsables a rendir cuentas. “El largo brazo de la justicia tarda más tiempo en actuar de lo que cualquiera de nosotros desearíamos, pero esta grabación documental se utilizará en algún momento ante un tribunal”, señaló.

La guerra civil siria atesora una larga lista de ataques con armas químicas. Entre los conocidos por la prensa internacional se encuentran el supuesto uso de gas cloro contra cuatro pueblos de la provincia de Idlib el 16 de marzo (seis muertos, al menos 206 personas afectadas); tres ataques con cloro en mayo de 2014 contra tres pueblos de Idlib (13 muertos); ataques con gas sarín contra dos suburbios de Damasco el 21 de agosto de 2013 (entre 200 y 1.400 muertos); y el lanzamiento de gas sarín contra Alepo el 19 de marzo de 2013 (19 muertos).

El ataque químico contra Sarmin tuvo lugar días después de que el Consejo de Seguridad aprobase una resolución que condena el uso de químicos como el gas cloro en Siria, y amenazase con una respuesta militar en caso de que los contendientes violen la resolución. Su advertencia recuerda a la que lanzó Barack Obama antes de la matanza con gas sarín en Damasco. Entonces, el presidente de EEUU aseguró a Bachar al Asad que el uso de armas químicas era “la línea roja” que desencadenaría una intervención estadounidense. Dos años más tarde, el régimen sirio continúa matando con gas cloro.       

La guerra deja ya más de 310.000 muertos

Más de 310.000 personas han muerto en Siria, entre ellas casi 105.000 civiles –11.000 de ellos niños-, y millón y medio han resultado heridas desde el comienzo de la guerra civil, según ha informado la ONG Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, considerada una de las principales fuentes de información a la hora de efectuar recuentos de víctimas durante el conflicto.

El Observatorio, que tiene su sede en Londres pero cuenta con fuentes en el país, tiene documentadas más de 220.000 víctimas mortales desde el pasado 18 de marzo de 2011, la fecha en la que registró su primer fallecido en la provincia siria de Derá, hasta el 14 de abril de este año. A esta cifra, no obstante, la ONG añade decenas de miles de personas que se encuentran desaparecidas y presumiblemente muertas, bien a manos del régimen sirio, de las fuerzas rebeldes o de las milicias islamistas radicales que conforman los bandos de la guerra en el país árabe.

El silencio de la comunidad internacional ante los crímenes de guerra y contra la Humanidad que están teniendo lugar en Siria no hace sino alentar a los criminales a matar a más y más gente”, denuncia la organización, que asegura que todas las medidas para intentar impedir la masacre no han tenido el más mínimo efecto.

Fuente: ElConfidencial.com