El Villarreal se queda sin Champions y la temporada se le pone cuesta arriba

23.08.2016 – 22:27 H. Una temporada tirada a la basura en apenas dos partidos en pleno agosto. Y se ha tirado no sólo la campaña entrante, quedándose sin ...

23.08.201622:27 H.

Una temporada tirada a la basura en apenas dos partidos en pleno agosto. Y se ha tirado no sólo la campaña entrante, quedándose sin un montante económico fundamental para su balance, sino, lo que resulta más doloros, el fantástico curso anterior. Eso le ha sucedido al Villarreal en este verano demasiado movido. No tuvo ni la más mínima opción de remontar la eliminatoria contra el Monaco en el Principado y se queda fuera de la Champions League, por lo que esta temporada volverán a ser solamente cuatro los equipos españoles que jueguen la máxima competición continental, a saber, Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid y Sevilla.

No debería resultar ninguna sorpresa que el Submarino amarillo no haya podido superar el playoff de la Champions League. Por supuesto que si esa posibilidad la analizamos con anterioridad a la destitución sorpresiva de Marcelino García Toral no habría tenido cabida y se habría rechazado con rotundidad la opción de que el Villarreal no fuese favorito contra el Monaco. Pero tras lo sucedido, era realmente complicado que el equipo se levantase y sobreviviese a un enfrentamiento directo contra un equipo que está lejos de ser una comparsa. El Monaco no es ninguna maravilla, pero sí está lo suficientemente trabajado para aprovechar las facilidades que ofrece otro que ha perdido su identidad de juego entre follones internos y las lesiones de buena parte de los pesos pesados del equipo.

El Villarreal empezó a estar eliminado de la Champions mucho antes de conocerse incluso que el rival sería el Monaco. Todo se inició cuando Musacchio y Marcelino se enfrentaron. Lo hicieron abiertamente, pero el malestar en el interior del vestuario venía de muy lejos. No se había aireado nada hasta que después de la discusión entre el argentino y el entrenador acabó por hacer explotar la relación de la plantilla con el asturiano. Antes de aquello, Marcelino ya había tenido algún que otro encontronazo con Bruno Soriano. Es decir, se le cruzaron de por medio los dos jugadores con más peso del equipo amarillo, y de ahí no podía salir con vida.

Santos Borré tuvo la única ocasión amarilla (Guillaume Horcajuelo/EFE).Santos Borré tuvo la única ocasión amarilla (Guillaume Horcajuelo/EFE).

El plantel del Villarreal, jugadores algunos de ellos que llevan mucho tiempo en el equipo o en los máximos niveles competitivos, salió victorioso del enfrentamiento. Para la directiva era mucho más sencillo limpiar una mancha que eliminar a los dos capitanes y, por tanto, ponerse al resto de jugadores en su contra. Pero lo que fue un triunfo moral para los futbolistas se ha convertido ahora en un castigo. Muchos de ellos soñaban con volver a disputar la Champions League, competición que el Villarreal no disputa desde la 2011-12, y ahora tendrán que volver a conformarse con la Europa League, donde quizá tengan más opciones de llegar lejos, pero la cual aporta infinitamente menos al currículo de cualquier futbolista.

Escribá tiene poca culpa en esta eliminación. Qué podía hacer llegando a apenas unos días del partido más importante de toda la temporada y encontrándose a una plantilla descompuesta por las lesiones y que había conseguido sacarse de encima a su técnico, con la felicidad no tan contenida que suponía esto. No conocía a los jugadores, ni al Monaco y, por otro lado, carece de experiencia en partidos de este calibre. Sin duda el Villarreal pudo ganar al Monaco, porque en general es mejor conjunto, pero que no lo hiciera entra dentro de la lógica visto lo visto. Tampoco en Granada, en el debut en Liga, dio muestras de mejoras evidentes.

Ya en el estadio Louis II, el Villarreal salió sin el más mínimo ánimo que invitase a creer que podía llegar el milagro. Ni por asomo, en realidad. Sólo tuvo una ocasión en todo el partido, muy clara, eso sí. Una pérdida de balón de los monegascos en mediocampo y la claridad y velocidad de reacción de Bruno Soriano provocaron un mano a mano de Santos Borré ante Subasic que fue incapaz de materializar. Hasta ese momento y después del mismo no hubo más acciones del Villarreal que supusiesen un mínimo riesgo para el conjunto dirigido por Jardim. Escribá probó con Leo Suárez, con N’Diaye arriba para buscar balones aéreos…

Ni un acercamiento más. El Monaco estaba comodísimo y buscó el gol de la sentencia. Lo encontró cuando no debía, con un penalti por manos de Musacchio (curioso el destino) que no existieron. Fabinho, aquel lateral que jugó en el Castilla y hoy es la referencia en la medular de los rojiblancos, clavó la pena máxima en la escuadra y empujó definitivamente al Villarreal al precipicio de la Europa League. Un premio es, eso sí, pero un premio menor. “Esperemos que a la tercera vaya la vencida”, dice Manu Trigueros. Dos veces han estado cerca. ¿Podrán esta vez alcanzar una final europea?

Ficha técnica:

0 – AS Monaco: Subasic, Sididé, Glik, Jemerson, Raggi; Fabinho,Bakayoko, Dirar, Bernardo Silva; Lemar (Moutinho min.67), Germain (Carrillo min.80).

0 – VillarrealCF: Asenjo, Mario, Musacchio, Víctor Ruiz, José Ángel (Costa min 66); Roberto Soriano (N?Diaye min 80), Bruno, Trigueros, Samu Castillejo; Santos Borré (Leo Suárez min.75), Pato.

Goles: 1-0 min.90 Fabinho (p)

Árbitro: Jonas Eriksson (Sue) Tarjeta amarilla para Mateo Musacchio.

Incidencias: Partido de vuelta de la previa de Liga de Campeones en el Estadio Luis II, con 7.000 espectadores y unos 250 aficionados del Villarreal.

Fuente: ElConfidencial – Deportes