El virus Zika puede estallar durante el Carnaval de Brasil: crónica de una pandemia anunciada

28.01.2016 – 18:39 H. – Actualizado: 4 H. “Yo estuve muy mal solo un día. Tenía fiebre y malestar general. Fui a Urgencias y en el primer hospital no ...

28.01.201618:39 H. – Actualizado: 4 H.

“Yo estuve muy mal solo un día. Tenía fiebre y malestar general. Fui a Urgencias y en el primer hospital no me supieron diagnosticar lo que tenía”, relata Daniela, profesora del estado de Paraná. “Ya en el segundo, me dijeron que era Zika y me mandaron reposo absoluto. Me ha durado menos de una semana. He tenido manchas en el cuerpo y poco más. Pero la impresión que me he llevado es que los médicos no tienen mucha idea”, cuenta.

Es la crónica de una pandemia anunciada. El virus Zika acaba de convertirse oficialmente en una emergencia internacional y en el principal enemigo sanitario del planeta. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), está presente en 21 de los 55 países de las dos Américas. “La propagación explosiva del virus Zika a nuevas áreas geográficas con escasa inmunidad entre la populación es motivo de preocupación, sobre todo por el posible vínculo entre las infecciones durante el embarazo y los niños que nacen con microcefalia”, ha declarado esta semana en Ginebra la directora general de la OMS, Margaret Chan.

Esta agencia de la ONU ha alertado a la población mundial sobre los numerosos casos de contagio registrados en todo el continente americano, con las únicas excepciones de Canadá y Chile. En el primer país, hace demasiado frío para que pueda sobrevivir el ‘Aedes aegypti’, mosquito responsable de transmitir la enfermedad. En el caso de Chile, hay un factor geográfico que lo protege: el desierto de Atacama al norte y los Andes al este.

Entre los afectados, el principal foco se da en Brasil, un país continental con una población de 200 millones de habitantes y un número impreciso de contagios: entre 497.593 y 1.482.701, según las diferentes estimaciones oficiales. Lo que más preocupa son los cerca de 4.000 casos de bebés nacidos con microcefalia en 21 estados federales. La mayoría de ellos están localizado en el nordeste del país, en Pernambuco, Paraíba y Bahía.

“Existe microcefalia por debajo de lo 32 cm. de diámetro cráneo-cerebral. Cuanto menor es el diámetro del cráneo, mayor es la lesión cerebral”, explica el médico infectólogo Marcos Boulo, coordinador de Control de Enfermedades de la Secretaría de Sanidad del estado de São Paulo. “A veces son lesiones cerebrales muy importantes, incompatibles con una vida normal”, indica Boulo. “En algunos caso,s los niños consiguen respirar, pero nunca tendrán una vida productiva. En caso de lesiones menores, sí puede haber un desarrollo normal”, añade.

Según este médico, el Zika es un gran desconocido en la patología clínica de Brasil, y durante mucho tiempo ha sido erróneamente considerado una enfermedad más leve que el dengue. Todo ha cambiado con la epidemia y la proliferación de los casos de microcefalia, que hasta la fecha se han cobrado la vida de 38 bebés. Por esta razón, las autoridades sanitarias de Brasil no están preparadas ante esta emergencia. Sencillamente, no habían previsto un contagio masivo.

Gleyce Kelly abraza a su hija Maria Geovana, que sufre microcefalia, en Recife, Brasil, el 27 de enero de 2016. (Reuters)Gleyce Kelly abraza a su hija Maria Geovana, que sufre microcefalia, en Recife, Brasil, el 27 de enero de 2016. (Reuters)

Colombia, en el punto de mira

“Yo ni he ido al hospital, porque ya sabía que no iban a hacer nada”, explica Aline, una repostera de Río de Janeiro afectada por el virus. “He llamado a un amigo médico que me ha ido acompañando a través del WhatsApp. Por suerte, solo me ha durado cuatro días”, dice a El Confidencial.

Durante las últimas semana de 2015, la epidemia de Zika ocupó las portadas de los principales periódicos brasileños sin que el resto del mundo se diera por enterado, hasta que se registró un caso de microcefalia en los Estados Unidos, en Hawai. Según el Departamento de Salud hawaiano, la madre del bebé podría haber contraído la enfermedad en Brasil. La mujer, que ha dado a luz en la isla de Oahu, estuvo en el país tropical en mayo de 2015. Las autoridades hawaianas especulan que podría haber contraído el Zika en los primeros meses de embarazo.

Todavía no existen evidencias científicas que certifiquen una relación directa entre el Zika y la microcefalia, tal y como ha subrayado la directora de la OMS. A pesar de eso, el Centro estadounidense de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), máxima autoridad sanitaria de EEUU, ha recomendado que las mujeres embarazadas eviten cualquier viaje a Brasil y a otros 13 países de América Latina, como Colombia, El Salvador, la Guyana Francesa, Guatemala, Haití, Honduras, Martinica, México, Panamá, Paraguay, Suriname, Venezuela y Puerto Rico.

Colombia, con 13.531 casos reconocidos de Zika, es el segundo país más afectado de la región, por detrás de Brasil. Lo peor es que prevé unos 600.000 nuevos casos para 2016. El Salvador ha contabilizado más de 5.000 infectados entre 2015 y 2016, un dato también alarmante si se considera el número global de habitantes (6,2 millones).

Brasil está ahora mismo en el punto de mira porque, además de ser el epicentro de la pandemia, es el país olímpico que recibirá entre 500.000 y un millón de turistas en agosto de 2016. Pero el verdadero banco de prueba tendrá lugar en dos semanas, con la celebración del Carnaval, cuando cerca de siete millones de turistas visitarán Brasil. Según los expertos, esa época reúne preocupantes factores de riesgo para el aumento de la transmisión del virus.

El cóctel explosivo del Carnaval incluye, según los infectólogos, grandes aglomeraciones de personas, en general con poca ropa, y por tanto más vulnerables a las picaduras del temible ‘Aedes aegypti’, junto a la posibilidad de lluvias y una mayor cantidad de basura en las calles, lo que se traduce en más criaderos para el mosquito. A todo eso hay que sumar un mayor número de relaciones sexuales sin protección, algo inquietante si tenemos en cuenta que existen sospechas de que ese virus se trasmite también por vía sexual, al igual que el VIH.

Mapa de la propagación del virus desde África. (Brenda Valverde)Mapa de la propagación del virus desde África. (Brenda Valverde)

Medidas excepcionales para los Juegos

El miedo a que esta epidemia se convierta en un cataclismo mundial ha llevado al Comité Olímpico a anunciar a toda prisa medidas excepcionales. En medio de un creciente temor internacional, con la Unión Europea y Canadá también desaconsejando que las mujeres embarazadas viajen a América Latina, la alcaldía de Río de Janeiro ha anunciado nuevas medidas de control para el próximo mes de agosto, cuando decenas de miles de turistas extranjeros se hospedarán en la Cidade Maravilhosa.

Las instalaciones olímpicas serán inspeccionadas a diario durante los Juegos, según el comité organizador del evento. Los equipos de control buscarán y eliminarán los depósitos de agua estancada, que es donde se reproduce el ‘Aedes aegypti’, el insecto que también transmite el dengue y la chikungunya. “Durante los JJ OO, el trabajo de los agentes será constante en estas áreas. Sin embargo, no se prevé el uso de insecticida en las instalaciones deportivas, ya que se trata de un producto químico contraindicado en áreas donde haya grandes concentraciones de personas”, se explica en la nota oficial de Río 2016. El comité también recuerda que durante el periodo olímpico, del 5 al 21 de agosto, la cantidad de mosquitos será menor, porque es invierno y es una estación seca.

En la actualidad, 3.000 agentes trabajan en la misión de control del mosquito. Además, el país desplegará a 200.000 miembros de las Fuerzas Armadas para ayudar en las tareas de contención, especialmente en las zonas de proliferación del mosquito, en áreas donde se acumula agua limpia estancada. Lo que no está claro es si el precario sistema sanitario de Brasil se verá reforzado para la ocasión. No hay que olvidar que solo en el estado de Río de Janeiro, el sistema público acumula un déficit de 1.400 millones de reales (325,5 millones de euros) y que en diciembre de 2015 ha sido necesaria una inyección extraordinaria de 387 millones de reales (90 millones de euros) ante el cierre de Urgencias de varios hospitales por falta de recursos básicos como medicamentos y tiritas.

El gobernador Luiz Fernando Pezão decretó a finales de 2015 el estado de emergencia en la sanidad pública para un periodo de 180 días, mientras el presidente del Sindicato de Médicos de Río (SinMed), Jorge Darze, alertaba a la prensa internacional sobre los peligros que corren los turistas que caigan enfermos en Río de Janeiro durante los JJ OO. “Los turistas necesitan ser informados de lo que está aconteciendo aquí para que puedan cuidarse, como ya hacen algunos cariocas”, asegura a El Confidencial Daniel Brunet, reportero de ‘O Globo’ y autor del blog Emergência, sobre el sistema público y privado de sanidad.

El Gobierno de Río ha incluido el repelente de mosquitos en la cesta básica que reparte a las familias desfavorecidas y ha bajado el impuesto sobre este producto. “Protegerse hoy es más barato. Aun así, hay que destacar que, a pesar de las acciones de fiscalización y concienciación, está aumentando el número de personas con enfermedades transmitidas por el ‘Aedes aegypti’. Para los que visiten Río de Janeiro en los próximos meses, el repelente será un artículo indispensable, al igual que el protector solar y las gafas de sol”, señala Brunet. “En realidad, todos tenemos que estar atentos. Y más aún después de que el propio ministro de Sanidad, Marcelo Castro, afirmase el pasado día 22, que ‘estamos perdiendo la guerra contra el mosquito”, agrega este periodista.

A día de hoy, todavía se sabe muy poco sobre esta enfermedad. Algunos investigadores del Instituto Pasteur de Guyana, que han conseguido secuenciar el genoma completo del Zika, sitúan su origen en la Polinesia. El Zika tendría una relación directa con el virus que castigó varias islas del Pacífico en 2013 y 2014, aunque fue identificado por primera vez en 1947 en Uganda, en los bosques de Zika.

Sobre esa base, algunos especialistas aseguran que el Zika podría haber entrado en Brasil de la mano de hinchas extranjeros durante los Mundiales de Fútbol de 2014 o con un equipo de remo de la Polinesia Francesa, que participó en un campeonato en Brasil. Oficialmente, la epidemia brasileña comenzó en la región del nordeste a principios de 2015.

Niños reaccionan ante un trabajador que fumiga el barrio de Imbiribeira, en Recife, el 26 de enero de 2016. (Reuters)Niños reaccionan ante un trabajador que fumiga el barrio de Imbiribeira, en Recife, el 26 de enero de 2016. (Reuters)

El problema de los pacientes asintomáticos

Otra investigación llevada a cabo por el instituto Fiocruz del estado brasileño de Paraná muestra que el Zika es capaz de atravesar la placenta durante la gestación, un comportamiento típico del virus del VIH. Es la conclusión a la que han llegado los investigadores después de analizar los restos de un feto, fallecido en la octava semana de embarazo. “Eso es muy grave y confirma nuestras sospechas. Es la primera vez que vemos el virus Zika en el tejido de la placenta”, afirma la viróloga Cláudia Nunes Duarte dos Santos, que participó en el estudio. El virus usaría las células de Hofbauer, que actúan en la manutención de la placenta, para moverse por el organismo.

Hay que destacar que no siempre esta enfermedad acarrea trágicas consecuencias. En algunos casos, como los de Daniela y Aline, se desarrolla como una simple gripe. A diferencia del dengue, los síntomas no son tan molestos: fiebre baja, irritación de los ojos, erupción cutánea con puntos blancos o rojos, dolores musculares, dolor de cabeza y en la espalda. De hecho, hay incluso casos de pacientes asintomáticos, lo cual complica el control de los contagios.

La buena noticia es que el Zika solo se contrae una vez. La mala es que esta enfermedad no garantiza la inmunidad de los virus transmitidos por el ‘Aedes aegypti’, es decir, los cuatro tipos de dengue y la fiebre chikungunya. Por eso, el Gobierno de Brasil se está apresurando a desarrollar un suero contra el Zika. El proyecto está a cargo del Instituto Vital Brazil, un laboratorio del Gobierno de Río de Janeiro, y de la Universidad Federal do Río de Janeiro (UFRJ). “La idea es que, una vez subministrado en un paciente con Zika, este suero reconozca las partículas virales y se coloque en ellas con el fin de promover su desactivación”, aclara Cláudio Maurício de Souza, director científico de Vital Brazil.

Para el infectólogo Marcos Boulo, la única solución consiste en erradicar el insecto, como se hizo hace un siglo para exterminar el mosquito de la fiebre amarilla. “Aquí están diciendo que pueden conseguir una vacuna contra el Zika en dos años. Si el virus no tiene una gran mutación, es posible que se consiga”, comenta. “Pero se tardarán dos o tres años. En cualquier caso, tendremos que afrontar este periodo sin dejar que el virus esté aquí causando problemas”, reflexiona.

Para este médico, es primordial que los estados federados, los municipios y el Gobierno federal trabajen de forma conjunta. “Hace falta voluntad política. Cuando el mosquito de la fiebre amarilla fue eliminado, hace 110 años, había también una fuerte necesidad económica”, asegura Boulo. Era la época de esplendor de los productores de café. Con la epidemia de fiebre amarilla, la compraventa de este producto en los puertos de Río de Janeiro y Santos se paralizó. “Rodrigues Alves, entonces presidente de la República, perdió una hija por causa de esta enfermedad. Fue entonces cuando la necesidad económica se juntó con la voluntad política del presidente”, recuerda este médico.

Fuente: ElConfidencial.com