En el Atleti ahora están los que quieren estar

Cualquier especialista que se tercie confirmaría que un trabajador, sea cual sea el trabajo que realice, lo hará con mucha más alegría y su productividad ...

Cualquier especialista que se tercie confirmaría que un trabajador, sea cual sea el trabajo que realice, lo hará con mucha más alegría y su productividad será mucho más alta si lo que hace verdaderamente le gusta, si está a gusto en la empresa que sea. Si sucede al contrario, es decir, si un empleado se siente perjudicado por las condiciones laborales en las que se encuentra, por una mala relación con el jefe o simplemente no le gusta la ciudad donde tiene que residir, el trabajador no rendirá igual, porque estará descontento, incómodo y preferirá salir de esa empresa. En el Atlético de Madrid había varios casos de estos, pero ya se han resuelto.

Desde hace tiempo, el Atleti tenía a jugadores que no estaban a gusto, o al menos ya no lo estaban, después de un tiempo en el que fueron muy felices. De hecho, por estas alturas el año pasado cabía aún la posibilidad de que Arda Turan y Joao Miranda adelantasen un año su definitiva salida. Los dos habían tomado la decisión de abandonar el equipo donde habían triunfado, pero el club se plantó en sus respectivas cláusulas recisorias y no hubo nadie que se atreviera a depositarlas. Un año después, Gil Marín accedió a negociar y los dos están fuera. Dos problemas menos (y dos jugadores básicos menos, también).

Había otro jugador que también llevaba tiempo incómodo. Mario Suárez no había jugado todo lo que quería desde que volviera al Atlético, sobre todo en las dos últimas campañas, en las que a duras penas llegó a los veinte partidos de Liga, siendo titular este curso sólo en nueve encuentros ligueros. Y el chaval no entendía por qué jugaba tan poco, por qué el Cholo prefería siempre a Gabi y Tiago, lo cual degeneró en una relación bastante tensa entre ambos que tenía que acabar de alguna manera. Y ha sido con el canterano en Florencia.

Mandžukić sentía un gran 'aprecio' por la Juventus, según dijo (Juventus.com).Mandžukić sentía un gran ‘aprecio’ por la Juventus, según dijo (Juventus.com).

Luego está el caso quizás más sangrante de todos. Mario Mandžukić fue uno de los fichajes estrella del verano pasado. Venía de ser el delantero indiscutible del Bayern Múnich del Triplete y había participado también en el doblete obtenido con Guardiola. Pero a Simeone no le gustó su fichaje: no lo había pedido él y si no es así, no lo quiere en su equipo. Lo exprimió todo lo que pudo, porque goles metió unos cuantos. Sin embargo, su salida estaba cantada y fue la primera en producirse.

El último que quedaba que no estaba a gusto era uno que ya no estaba, pero al que se le acabó su año de excedencia en el Reino Unido. Toby Alderweireld volvió a jugar con mucha regularidad en el Southampton y no tenía ninguna gana de volver a ser el tercer o cuarto central del Atlético. Así, con todas estas salidas, no hay nadie ahora mismo en Los Ángeles de San Rafael que tenga ganas de estar en otro sitio o que no le guste al jefe. Cabe la excepción de Guilherme Siqueira, que ni le apetece irse ni al Cholo le disgusta del todo, pero Filipe Luís está al caer y hay que hacerle hueco. Por cierto, otro que tenía muchas ganas de estar de nuevo en Madrid.

Fuente: ElConfidencial – Deportes