“España está en un momento de gestión, más allá de los posicionamientos de cada uno”

01.01.2016 – 05:00 H. Acaba de cumplir 65 años, una edad que, como él mismo reconoce, en España siempre se ha asociado a la jubilación. Sin embargo, y en ...

01.01.201605:00 H.

Acaba de cumplir 65 años, una edad que, como él mismo reconoce, en España siempre se ha asociado a la jubilación. Sin embargo, y en contra de lo que se ha especulado a raíz de la publicación de un libro suyo, Vicente del Bosque no tiene tan claro que después de la Eurocopa que se disputa en Francia habrá llegado el momento de colgar el chándal, como en su día le tocó hacer con las botas. El seleccionador español charla con El Confidencial a dos días del cambio de año, con la única condición de no hablar sobre su querido Real Madrid, ya que, diga lo que diga, incomprensiblemente puede ser utilizado en su contra. Triste, pero real, como el club en el que lo fue todo.    

Pregunta. La situación política que vive España, y especialmente la cuestión catalana, ¿le ha complicado la vida como seleccionador?

Respuesta. En ese aspecto, nosotros no tenemos ningún problema. Sí con los enfrentamientos entre el Madrid y el Barcelona, por culpa de una rivalidad mal entendida que a veces se ha visto reflejada en la selección, aunque, la verdad, sin llegar a afectarnos en la convivencia. 

P. Siempre se ha dicho que Del Bosque es un buen gestor, con mucha mano izquierda y muy plural…

R. Nosotros siempre traemos a quienes consideramos que son los mejores jugadores, sin fijamos dónde han nacido. Y por una sencilla razón: porque nadie elije su lugar de nacimiento. Hubo una época que había seis futbolistas del Valencia. Otra, con el mismo número de jugadores del Barcelona o cinco del Madrid… Venía echando cuentas y solo hay seis jugadores que se mantienen desde que nos hicimos cargo de la selección: Casillas, Sergio Ramos, Iniesta, Silva, Cesc y Cazorla. Hago la lista de convocados sin tener en cuenta dónde han nacido y venimos trabajando con jugadores de una nueva generación con los que, modestia aparte, hemos dado pasos muy importantes y en los que no influyó la derrota de Brasil. Es más: hemos llamado a futbolistas que no eran alineados en sus respectivos equipos.

Venía echando cuentas y sólo hay seis jugadores que se mantienen desde que estoy: Iker Casillas, Sergio Ramos, Iniesta, Silva, Cesc y Cazorla

P. Acaba de publicar un libro que lleva por título ‘Ganar y perder. La fortaleza emocional’. ¿Aconsejaría a los políticos aplicar los valores del fútbol a la sociedad?

R. Es que yo creo que el fútbol tiene cosas que no están al margen de la sociedad. Ahora mismo, España está en un momento de gestión, más allá de los posicionamientos de cada uno. Esto es como los que son del Real Madrid, del Barcelona o del Atlético. Quiero decir que es muy difícil cambiar el camino que uno se ha marcado. La gestión del Gobierno es muy importante porque tiene que afrontar cuestiones de gran responsabilidad. Y lo que también creo es que todo el mundo tiene que llevarse bien.

P. ¿Considera importante destacar siempre lo que nos une por delante de lo que nos separa?

R. Por supuesto. Por ejemplo, nunca hay que hablar mal de nadie y nosotros no marginamos a ningún jugador. Ahora estamos en un planteamiento de futuro, pero no marginamos a los que tienen 30 años o más. Juanfran, por poner un ejemplo, vino hace dos años. Suelen ser vocaciones tardías. Se habla de que no llamo a Aduriz, pero no tenemos nada contra él por tener 34 años. Convocamos a los que creemos que en ese momento son los que debemos convocar.

Del Bosque, durante el sorteo de la Eurocopa de Francia. (EFE) Del Bosque, durante el sorteo de la Eurocopa de Francia. (EFE)

P. ¿Le cuesta morderse la lengua al leer o escuchar cosas con las que no está de acuerdo?

R. ¡Claro que me duelen opiniones que no puedo compartir ni aceptar! Por ejemplo, cuando se habla del ‘virus FIFA’. Me duele porque se pone en tela de juicio el trabajo de otras personas. Yo pienso que se debe ser un poco más cuidadoso con el espacio de la selección. Nosotros siempre estamos muy atentos y con mucho cuidado a la hora de trabajar para no perjudicar a ningún jugador. Nos achacan el ‘virus FIFA’ sin saber si el jugador se ha lesionado una semana antes de convocarlo. Hay cosas del fútbol que son inexplicables.

P. ¿Se puede sacar la espina del Mundial de Brasil en la Eurocopa de Francia?

R. No creo que se trate de eso. Antes de acudir a ese Mundial, no vimos ningún síntoma de desidia o envejecimiento. Cierto es que no tuvimos el rendimiento adecuado. Tras los dos primeros partidos, el tercero ya no servía para nada, pero lo ganamos. Lo que sí destacaría, a pesar de ser eliminados en la primera ronda, es que no hubo ningún jaleo ni problemas importantes. La gente tuvo un comportamiento casi perfecto. Lo que me dolió fueron algunos términos que se emplearon con todos nosotros: que si habíamos hecho el ridículo, que si habíamos llevado una selección vieja, que si… Algunas críticas fueron muy duras. 

¡Claro que me duelen opiniones que no puedo aceptar! Como lo del ‘virus FIFA’. Hay que ser más cuidadoso con el espacio de la selección

P. Acaba de cumplir 65 años. ¿Se jubilará usted o, como suele decirse, será el fútbol el que le jubile?

R. A lo largo de mi trayectoria profesional creo que he cumplido con el fútbol. He sido un hombre muy afortunado en todo: en mi etapa de futbolista, en la de entrenador y, sobre todo, cuando era el responsable de la cantera del Real Madrid. Lo de jubilarse a los 65 años era como una obsesión que heredamos de nuestros padres. Yo me encuentro con entusiasmo y muy a gusto en el puesto de seleccionador nacional. Estoy haciendo algo que me encanta, pero tampoco quiero eternizarme en el puesto.

P. Entonces, ¿será una decisión más personal que profesional?

R. No, porque a mi familia la dejo al margen de mi trabajo. Tomar la decisión definitiva dependerá de la conversación que mantenga con el presidente y el secretario general de la Federación Española de Fútbol. Ellos también van a intervenir en si me voy o sigo al frente de la selección después de la Eurocopa de Francia.  
 
P. Cuando un jugador se retira del fútbol, suele ser por una cuestión física, pero esto no ocurre con los entrenadores, sino que es algo más motivacional.

R. Recuerdo que Luis Molowny solía decir que siempre era bueno remover la tierra de vez en cuando. Es decir, no caer en la rutina. Nosotros intentamos que los jugadores vengan a la selección española con la máxima ilusión y que las concentraciones no sean monótonas, pero también es verdad que un entrenador no debe anquilosarse.

Tengo entusiasmo para seguir, hago algo que me encanta, pero tampoco quiero eternizarme en el puesto de seleccionador

P. Dos entrenadores españoles, Pep Guardiola y Luis Enrique, son candidatos al Balón de Oro. ¿Le tranquiliza saber que hay buenos candidatos a sustituirle?

R. Nosotros hemos votado a estos dos entrenadores. Yo creo que uno de los factores más importantes que tiene el fútbol español han sido los entrenadores. No solo los que han dirigido o lo siguen haciendo en los grandes equipos, sino también los que han trabajado con las categorías inferiores. Es raro ver un partido de chavales en el que no se vea la mano del entrenador. Hay veces que interiormente me cabreo. Ves jugar a los chavales con tácticas del 4-4-2, del 4-3-3, con tres centrales… Parece una fotografía, y una foto no es un modelo de juego, aunque sin lugar a dudas se ha dado un paso adelante. Todos hemos tenido técnicos muy voluntariosos a la hora de planificar una organización.

P. El día que deje de ser seleccionador, ¿cómo le gustaría que se le recordara, más allá de los títulos?

R. Pues como una persona que ha sido una buena referencia del fútbol español. No merece la pena empobrecer el fútbol para los que hemos estado tantos años. No me considero mejor que otros, pero me fastidia que por pequeñas reacciones perjudiquemos a este deporte. Todos los que estamos en el fútbol debemos estar agradecidos. ¡Nos ha dado tanto!

Yo salgo alguna vez del banquillo, pero sin aspavientos. Confío mucho en la gente que está a mi alrededor, Grande, Ochotorena, Miñano…

P. ¿Qué es lo que más le molesta?

R. No me gustan las actitudes de algunos jugadores que no puedo explicarme. Me refiero a los que en un saque de banda, al lanzar un córner… hacen algún que otro numerito. También soy contrario a los entrenadores que están en la zona técnica para arriba y para abajo. Alguno dirá que él hace lo que le da la gana, pero yo creo que hay que dar otra imagen a los aficionados y, sobre todo, a los niños y a los jóvenes. Yo salgo alguna vez del banquillo, pero sin ningún aspaviento. Confío mucho en la gente que está a mi alrededor, Grande, Ochotorena, Miñano… A veces, estás metido en tu mundo y te lleva a la equivocación. Ocho ojos ven más que dos.

Del Bosque habla con Casillas durante un entrenamiento. (EFE)Del Bosque habla con Casillas durante un entrenamiento. (EFE)

P. ¿Por qué en el libro que ha publicado dedica un capítulo a Iker Casillas?

R. Es un jugador que sirve de referencia a los aficionados y el más carismático de la selección. Ya sé que se comenta que Del Bosque no convoca a Aduriz porque tiene 34 años y sigue contando con Casillas que tiene 33. Hombre, no creo que sea lo mismo ni se puedan hacer comparaciones en este sentido. Lo primero, porque Iker es portero, y lo segundo, porque lleva ciento sesenta y tantos jugados con la selección. Hay que comprender que no podemos meter a todos en el mismo saco. No soy excesivamente amigo de Casillas ni nunca he estado dorándole la píldora. Además, hay algo que hay que destacar en él: con nueve años venía en el metro desde Móstoles hasta la Ciudad Deportiva. Lo mismo ocurría con Guti, que se desplazaba desde Torrejón de Ardoz en autobús, mientras su madre estaba fregando portales y su padre estaba aquejado de una discapacidad física.

P. En su libro también hay un capítulo dedicado al castigo y la paciencia. ¿Lo pone en práctica con Piqué? 

R. Yo no tengo que asesorar a nadie ni soy partidario de los castigos. Decía Boskov que los entrenadores deben resolver las situaciones lo antes posible. Hay veces que todos los que nos sentamos en los banquillos tenemos que mirar hacia otro lado para resolver problemas con los que no cuentas. Lo peor, a la hora de buscar la solución, es la impaciencia. 

No soy excesivamente amigo de Casillas ni nunca he estado dorándole la píldora, pero es una referencia y el jugador más carismático

P. En su libro también hace referencia al esfuerzo y la humildad. ¿Cree que actualmente hay que insistir mucho sobre estos valores en los chavales?

R. A esos dos valores importantísimos hay que añadir la responsabilidad. El buen empleado que está dentro del equipo debe también pensar en los compañeros que trabajan con él. La humildad y el esfuerzo son dos valores atemporales. Un tema que no es de ahora ni del pasado. Nosotros hemos tenido unos padres extraordinarios por la forma de educarnos. Los padres deben ser responsables del comportamiento de sus hijos. Uno de los valores que siempre debe existir es el de no perder el respeto a nadie. 

P. Si en la próxima convocatoria llamara a Sergio Ramos, Piqué y Arbeloa, ¿tendría que hablar con ellos para evitar que se lancen dardos públicamente?

R. Si lo creo oportuno, hablaré con ellos, pero no vamos a estar todos los días con doctrinas de lo que tienen o no tienen que hacer los futbolistas. Ya son mayores de edad. En el caso de que hubiera algo nocivo en el vestuario, tomaría medidas. Yo nunca me he inclinado a favor el Real Madrid o del Barcelona. Afortunadamente, en este sentido, nunca hubo problemas.

Si hubiera algo nocivo, tomaría medidas, pero no vamos a estar todos los días con doctrinas de lo que tienen que hacer los futbolistas

P. Al poco de la salida de Casillas del Madrid y del frustrado fichaje de De Gea, ambos fueron convocados por usted. ¿Les tuvo que levantar los ánimos después de lo que ambos tuvieron que pasar?

R. Fueron dos situaciones en las que ambos supieron comportarse perfectamente. Nosotros no entramos en esos asuntos porque volvieron a la selección muy contentos. Lo peor para ellos habría sido que no los convocara. Por lo tanto, no tuve que levantarles los ánimos. Suelo ser muy pasivo con los jugadores. Procuro no mantener una línea de amistad con ellos. En este aspecto, hay que tener mucho cuidado. Si se comportan bien en los entrenamientos y hay una buena armonía en el grupo, para mí es más que suficiente. 

P. Además de seleccionador, su labor también tiene que ser pedagógica. ¿No cree que los niños imitan lo peor de sus ídolos?

R. Un día, alguien que no recuerdo dijo que él no tenía que ser ejemplar para nadie, solo para sus hijos. Sin embargo, yo creo que la selección española, sus jugadores, están en el escaparate y por minucias no pasa nada, pero si usted es un golfo, el niño o el joven no pueden serlo. Hay que tener un mínimo comportamiento social. Yo no digo que vayan a poner el nombre de un colegio a Iker Casillas, Xavi o el deportista que sea, pero sí es verdad que los que han hecho méritos en el deporte deben ser un referente para los niños.

P. ¿Considera que la selección ha dado alegrías muy grandes a este país y en cierto modo ha conseguido unir a España?

R. Yo soy muy escéptico con eso de que hemos unido a España gracias a los triunfos de la selección. Nuestra selección no es como la de otros países, en que tienen otro concepto del fútbol y pueden unir a los ciudadanos con sus victorias. Aunque el fútbol cierto es que puede hacer una buena labor y unir a la gente. Cuando me llaman empresas para hablar de fútbol, aunque no sea un buen conferenciante, me alegra que el fútbol sea bien reconocido. En ocasiones hay críticas que ni entiendo ni comprendo. Hay periodistas que me han dado mucha caña, pero ¿por eso los voy a marginar? En absoluto. Si me llaman, los atiendo. Da igual si me han dado muchos palos. En eso no pierdo energías.

P. Al margen del fútbol. ¿Cómo ve el futuro de España?

R. Yo creo que hemos salido de situaciones peores de esta en que actualmente nos encontramos. No lo veo tan problemático.España no tiene nada que envidiar a los países de nuestro entorno. Estoy seguro de que saldremos adelante.

P. Raúl acaba de colgar las botas y ha manifestado que vivirá tres años en Nueva York. ¿Le da un poco de pena no haber podido contar con él en la selección?

R. Ya lo he manifestado en más de una oportunidad. Es un hombre que ha sido más de 100 veces internacional, lo cual ya es un dato a tener en cuenta. ¿Que podía haber jugado algún año más en la selección? Pues seguramente. Quizá no fuimos valientes o no era oportuno en aquellos momentos. Siempre he dicho que era una herencia de la selección de la que nos hicimos cargo. No pretendimos borrar ninguna huella del pasado. Fue una de las circunstancias que nos encontramos. Yo diría que fuimos esclavos de lo que había sucedido con el anterior seleccionador.

¿Raúl? Quizás no fuimos valientes, aunque yo diría que también fuimos esclavos de lo que había sucedido con el anterior seleccionador

P. ¿Y teme que tras su marcha la selección pueda cambiar de estilo o filosofía de juego?

R. Yo creo que no, pues es algo que se ha implantado ya en el fútbol español. 

P. Como seleccionador español, ¿qué le pide a 2016, que no sea la Eurocopa?

R. Que el aficionado esté contento con su selección y que el fútbol español esté bien representado, tanto en la venidera Eurocopa como también en la fase de clasificación para el Mundial 2018, que empezaremos a jugar el próximo mes de septiembre. Por cierto, el otro día, estando en la reunión con 24 seleccionadores, me di un castañazo de campeonato. Por mi manía se salvar a un grupo de personas que asistían al acto me caí por una escalera que tenía un parapeto. La caída fue de metro y medio. Allí estábamos los 24 seleccionadores haciéndonos fotos en grupo. De los 24 solo uno será premiado, los demás a palmar. 
 

Fuente: ElConfidencial – Deportes