España necesita al honorable Puyol, con galones y el mejor amigo de Piqué

Sergio Ramos ha heredado el brazalete de capitán de Iker Casillas en el Real Madrid y ante Macedonia también llevó el de la selección española al ceder el ...

Sergio Ramos ha heredado el brazalete de capitán de Iker Casillas en el Real Madrid y ante Macedonia también llevó el de la selección española al ceder el guardameta del Oporto su puesto a De Gea. En la rueda de prensa previa al partido de Skopje (0-1), fue el propio Ramos quien dijo a los periodistas si no iban a preguntarle nada “sobre la fiesta”, en clara referencia a las imágenes de Gerard Piqué saliendo de una discoteca en Gijón a las seis de la madrugada. Parecía que el central tenía ganas de hablar sobre su compañero de zaga, pero en cambio se limitó a comentar que “como ya dijo el míster, teníamos libre, se da demasiada importancia a la vida privada de los jugadores y no nos hemos saltado ningún código”.

Sin embargo, después del pésimo partido ante Macedonia -“ganamos con un solo gol y fue de casualidad”, reconoció el propio Del Bosque-, Ramos sorprendió, no sólo al volver a hablar ante la Prensa, sino al decir que “las últimas actuaciones de Piqué no ayudan”. Sergio no regresó a España en el mismo avión que el central catalán, pues los jugadores del Barça volaron directamente a la Ciudad Condal. Es decir, que el sevillano esperó a dejar de verle durante una temporada para lanzarle un dardo envenenado. ¿Es esto lo que hace un capitán? Lo más normal es que se lo hubiera dicho cara a cara, de compañero a compañero, sin esperar a que la concentración hubiera terminado y mandándole el recado a través de los mismos micrófonos en los que un día antes dijo que al asunto Piqué se le había dado demasiada importancia. 

Parece evidente que además de los bandazos que Del Bosque pega en sus alineaciones y las consecuencias que éstas tienen en el juego de su equipo, el seleccionador también está perdiendo el control del grupo. La última concentración ha servido para confirmar ambas cosas. La España que se vio en Oviedo ante Eslovaquia no tuvo nada que ver con la de Macedonia y todo lo ocurrido alrededor de Piqué no sólo no ha podido ser atajado, sino que se ha extendido y se antoja irreconducible.

Con razón en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas dicen que a Fernando Hierro se le empezó a echar de menos desde el mismo día que abandonó el cargo de director deportivo que ejerció durante cuatro años y que no tuvo sustituto. Bueno, en realidad la sustituta del exmadridista fue María José Claramunt, de cuya andadura federativa ya informamos oportunamente en El Confidencial. Sin embargo, la directora de la selección española no sólo no ha hecho olvidar a Hierro, sino que su gestión ha dinamitado precisamente las buenas relaciones que había, no sólo entre los jugadores, sino también en el propio staff técnico .         

Fernando Hierro y Vicente del Bosque, durante la presentación de un partido de la SelecciónFernando Hierro y Vicente del Bosque, durante la presentación de un partido de la Selección

Puyol ya sonó para ocupar el puesto de Hierro

Tal y como contamos en El Confidencial, uno de los nombres que con más fuerza sonó en las dependencias federativas para ocupar la vacante de Hierro fue el de Carles Puyol. El exjugador del Barça no sólo fue una referencia de la selección española durante años, sino que es una figura muy respetada por todos los futbolistas. Obligado a dejar el fútbol por las lesiones, en verano de 2014 entró a trabajar en la dirección deportiva del FC Barcelona a las órdenes de Andoni Zubizarreta. A finales de año recibió en la Ciudad del Fútbol el título de director deportivo y unas semanas después, tras la destitución de Zubi, decidió abandonar el Barça, aunque tanto él como Josep María Bartomeu aseguran que era algo que ya tenía previsto hacer.  

Aún así, y quizás porque en el Barça se sentía como un león enjaulado, sigue siendo en la faceta de director deportivo en la que están centrados los objetivos profesionales de Puyol, quien a día de hoy sigue descartanto sacarse el título de entrenador y está aprendiendo inglés, si bien aún no se ve lo suficiente preparado para hablarlo, tal y como se pudo comprobar en el último sorteo de la Liga de Campeones. Por todo ello, tanto por su preparación como por su disposición, la idea de verle en la Federación Española de Fútbol es algo que no debe ser descartable, siempre y cuando Ángel Maria Villar se decida a cubrir la vacante de Hierro, bien antes de acabar su mandato o bien después de estrenar el siguiente.  

Del Bosque, entre Puyol y PiquéDel Bosque, entre Puyol y Piqué

Puestos a buscar más argumentos, Puyol era el mejor amigo de Piqué, ahora mismo el principal foco de conflicto en la selección española. Carles mantenía centrado a Gerard tanto fuera como dentro del campo, donde le adiestró como nadie lo hubiera hecho. Conocido es cuando en el Bernabéu le quitó de la mano el mechero que estaba enseñándole al árbitro y lo tiró a la banda sin darle mayor importancia. Su complicidad era absoluta, y no sólo en el Barça sino también con España. Con la inestimable ayuda de su compañero Xavi, entre dos ejecutaron el gol de córner que Puyol marcó a Alemania en las semifinales del Mundial de Sudáfrica. Fue Puyol quien convenció a Del Bosque para que les dejara poner en práctica una jugada que tenían ensayada con Guardiola.  

En contra de lo que pueda parecer, a Carles Puyol costó convencerle para que jugara con la selección catalana, algo a lo que, por ejemplo, el jugador del Espanyol Moisés renunció, oficialmente “por motivos personales”. Más tarde, es cierto que el excentral del Barça se dejó arrastar por la ola nacionalista, hasta el punto de que él también se ha incorporado a ‘Guanyarem’ (Ganemos), la plataforma que tiene como objetivo impulsar el deporte catalán a nivel internacional.

Sin embargo, la implicación de Puyol con la selección española siempre estuvo fuera de toda duda y su condición de catalán y jugador del Barça nunca le creó ningún problema. Esto es algo que Piqué también debería haber aprendido de él, aunque parece que ya es demasiado tarde para rectificar. No lo es en cambio para Sergio Ramos en su nuevo papel de capitán y tampoco para Villar, quien posiblemente volverá a ganar las elecciones, pero necesita cerrar la vía de agua que se ha abierto en la selección y que ni Del Bosque ni por supuesto Claramunt son capaces de tapar. Puyo, este sí merecedor de ser llamado honorable, puede ser la solución.  

Fuente: ElConfidencial – Deportes