Florentino despilfarra el dinero del Madrid para echar a Casillas y no fallar a De Gea

Se habla de traspaso o de fichaje, pero en realidad lo de Iker Casillas ni será un traspaso, pues el Oporto no pagará un solo euro al Real Madrid por él, y ...

Se habla de traspaso o de fichaje, pero en realidad lo de Iker Casillas ni será un traspaso, pues el Oporto no pagará un solo euro al Real Madrid por él, y tampoco se podrá hablar de un fichaje al uso, pues, al igual que hiciera con Raúl cuando se marchó al Schalke, el club que preside Florentino Pérez se hará cargo de gran parte de su ficha, hasta completar lo que al mostoleño le quedaba por cobrar como guardameta del equipo de toda su vida y del que no se va, sino que le echan. Eso sí, al menos lo hará tras pasar reconocimiento médico y asistir a la primera charla de Rafa Benítez, quien no ha movido un dedo para que se quede, algo que sí ha hecho con Sergio Ramos.  

El pulso mantenido durante estas últimas semanas entre el director general del Real Madrid, José Ángel Sánchez, y el representante de Casillas, Carlo Cutropía, lo ha terminado ganando claramente el segundo… o perdido Florentino, según cómo se mire. Primero, porque queda claro que es el Real Madrid, es decir, su presidente, quien no quiere a Iker. De hecho, nunca le ha querido, pero a raíz de que Mourinho le enviara al banquillo, el presidente no ha perdido ocasión para ‘animarle’ a marcharse. Y, segundo, porque económicamente el guardameta y capitán no sólo se irá con la carta de libertad, sino que en el Oporto cobraría como si continuara en el Real Madrid, pues de hecho es el club blanco quien va a costear su estancia en el conjunto portugués durante los dos años de contrato que le han ofrecido, más un tercero opcional.     

Es decir, que en realidad el Real Madrid pagará al Oporto para que se lleve a Casillas, una operación sólo posible gracias a la conexión Jorge Mendes-Julen Lopetegui, el técnico del equipo portugués a quien representa el famoso agente, de ahí que incluso se lo ofreciera a Florentino Pérez como alternativa al decapitado Carlo Ancelotti. Además, Mendes también está llevando la salida de David de Gea del Manchester United con destino al Bernabéu. Una vez que Iker deje de ser un problema, el principal escollo para que el Real Madrid fiche al portero español se llama Louis y se apellida Van Gaal. El holandés tiene asumido que De Gea no quiere seguir en Old Trafford, de ahí que haya rechazado la oferta para renovar un contrato que concluye en junio de 2016, pero va a sacar todo el dinero que pueda por él. Lo normal, vamos, aunque no lo habitual en el Real Madrid.   

Aunque José Ángel Sánchez haya intentado meter en la operación a Coentrao e, incluso, no es descartable que a Keylor Navas, y ahora esté metiendo presión con fichar a De Gea en enero y llevárselo en junio con la carta de libertad, Van Gaal no se inmuta. Sabe que, sobre todo tras concretarse la salida de Casillas, tiene la sartén por el mango y no le importa quedarse con su guardameta titular una temporada más, aunque ello le suponga perder unos cuantos millones de libras. Además, también está el caso Ramos, cuya salida del Madrid parece haberse paralizado, aunque su continuidad sigue sin estar clara.  

Casillas y De Gea, en un entrenamiento con la selección española Casillas y De Gea, en un entrenamiento con la selección española

Dos años y medio de una portería en convulsión

La portería del Real Madrid lleva dos años y medio en convulsión. Concretamente desde que Mourinho decidiera mandar al banquillo a Casillas por cuestiones que iban más allá de los estrictamente deportivo. La sorpredente titularidad de Adán, su lesión y la consiguiente vuelta de Iker, aunque por poco tiempo, pues el Madrid fichó a Diego López, suplente con Míchel en el Sevilla… Ya con Ancelotti, titularidad de Casillas en la Liga de Campeones y la Copa, precisamente los dos títulos ganados en el primer año del técnico italiano, y de Diego López en una Liga que no ganó el Barça, sino el Atlético de Madrid.

El siguiente verano llegó el fichaje de Keylor Navas, una vez más intentando forzar la marcha de Iker, aunque quien finalmente acabó marchándose fue Diego López. Lo hizo al Milan, que desembolsó 3 millones al Real Madrid, si bien el club blanco pagó al guardameta gallego el año de contrato que le restaba, a razón de 3,5. Otro gran negocio de Florentino

Pero llegada del portero costarricense fue para ocupar el banquillo, ya que Ancelotti le confió a Casillas la titularidad en la Liga y en la Champions, mientras que Keylor Navas tuvo que conformarse con jugar la Copa en la que, además, el Real Madrid fue eliminado en octavos de final por el Atlético. Normal que el guardameta tico no viera cumplidas sus expectativas después de ver cómo Florentino Pérez se había gastado 10 millones en ficharle del Levante. 

A la espera de que la marcha de Casillas sea oficial y también de ver qué sucede con el repentino interés en repescar a Kiko Casilla del Espanyol, el gran objetivo del Real Madrid es cerrar el traspaso de De Gea, con quien hace tiempo que hay un compromiso, aunque la última palabra la tiene el Manchester United. Una vez más, Florentino tendrá que arreglarlo todo gastándose el dinero del club que preside, sobre todo porque el club inglés es tan poderoso económicamente o más y ya le avisaron que no se pondrína fácil. 

“Es un profesional y ha demostrado gran actitud hasta ahora”, dijo Van Gaal sobre De Gea al ser preguntado en la rueda de prensa posterior a la presentación de Depay como jugador del United, para añadir que “no podemos hablar sobre nuestras transferencias, nuestras estrategias, porque entonces nuestros adversarios toman ventaja”. Es decir, justo lo contrario de lo que está haciendo Florentino, a quien está claro que no le importa despilfarrar el dinero… del Real Madrid.  

Fuente: ElConfidencial – Deportes

Palabras relacionadas: