Florentino Pérez, el Timur Lenk que decapitaba a quienes perdían una batalla

En la página oficial del Real Madrid, califican a Santiago Bernabéu como el “creador de su grandeza deportiva, prestigio internacional y el patrimonio del ...

En la página oficial del Real Madrid, califican a Santiago Bernabéu como el “creador de su grandeza deportiva, prestigio internacional y el patrimonio del que hoy disfruta”. Un referente para el club que presidió entre 1943 y 1978 del que Jaime Martín Semprún desveló secretos de su filosofía a través de conversaciones en su libro ‘Santiago Bernabéu. La Causa’. La cita extraída de su biografía que se expone a continuación invita a reflexionar sobre la idea que ha hizo pública ayer Florentino Pérez de echar a Carlo Ancelotti:

“Nunca lo he entendido muy bien pero hay directivos que se apegan a los cargos como si les fuera la vida en ello y arremeten contra el entrenador como Timur Lenk hacía con sus jefes de escuadra (…). Este era un bárbaro que vivió allá por el siglo XIV o XV, que llevaba a sus huestes a rajatabla. Él nunca se equivocaba. En cuanto sus hombres perdían una batalla o una escaramuza, cogía a cuatro o cinco jefes de sus centurias y los decapitaba. Para ello aducía motivos como que no estaban limpios los escudos o bien tensadas las ballestas. Le daba igual. Por él no se perdía nunca, porque sus instrucciones eran las de ganar y si se perdía era un acto de desobediencia.

Igual ocurre en el fútbol español. Al entrenador no se le perdona que olvide un venablo o se le tuerza la lanza. En cuanto se pierde porque se ha fallado un penalti y en la grada se empieza a oír la samba del “fuera, fuera”, el primero que cae es el entrenador. Entre los directivos del fútbol español existe un espíritu muy viciado, demasiado. Y ya se sabe, cuando hay juicio hay perjuicio. Cuando el público se agita y presiona, cuando se increpa al palco, aquí lo normal es cargarse al entrenador, como si fuera el malo de la película.

“¿Quién le contrató? ¡Coño! El mismo que le echa”

Yo opino que esto es una barbaridad y que de cada diez veces, sólo en una se arregla algo, pero lo cómodo es tirar por la calle de la alegría, que no es otra que la de la sustitución. Habrá momentos, casos específicos, en que sea obligación casi ineludible sustituir al técnico, como dar de baja a un jugador o a un directivo, pero que esto se haya hecho norma de uso corriente dice muy poco a favor de los directivos. Porque digo yo: ¿Quién ha contratado al entrenador al que hay que despedir, al margen de pagar? ¡Coño! El mismo que le expulsa del club y eso es aberrante, lo mires por donde lo mires. En el Madrid, en toda su historia, siempre hemos respetado al entrenador y siempre hemos cumplido con lo pactado”.

Florentino Pérez, en la sección de fútbol del Real Madrid, no ha considerado dar segundas oportunidades y el último caso es Ancelotti, pese a que se pueda considerar que Supercopa de Europa y Mundialito sean de esta temporada… Del “quiero que Carlo sea el Alex Ferguson del Madrid” a su despedida oficial han transcurrido dos años, y cuatro títulos. Ayer, en su comparecencia, justificó sus nueve entrenadores comparando los banquillos de otros clubes como “Atlético, Barcelona, Bayern, Juventus o Chelsea” y afirmando que el “puesto de entrenador” es difícil de sostener.

En los 35 años de presidencia de Bernabéu sólo hubo cinco casos en los que un entrenador fue despedido después de un año en blanco: Jacinto Quincoces y López de Arvina (1947-48), Basltasar Albéniz (1950-51 (6 meses)), Juan Antonio Ipiña Iza (1952-53), Manuel Fleitas Solich (1959-60) y Miljan Miljanic (1976-77), éste último tras dos años en los que ganó 2 Ligas y una Copa… y poco después de que Bernabéu diera cuenta de su mencionada filosofía.

Como ejemplos de técnicos a los que dio una oportunidad pese a estar un año sin conquistar un título están los siguientes:

Ramón Encinas entrenó dos temporadas y media entre 1942 y 1945 en los que no conquistó ningún trofeo.

Michael Alexander Keeping también gozó de la confianza del presidente duranto dos años y medio -1947 y 1950- en lo que tampoco levantó ningún trofeo.

Miguel Muñoz no ganó nada en las campañas 1970-71, 72-73 ni 73-74, pero mantuvo la confianza del presidente.

Fuente: ElConfidencial – Deportes

Palabras relacionadas: