Florentino Pérez señala a las estrellas, pero Benítez sigue en el centro de la diana

23.12.2015 – 05:00 H. Rafa Benítez, entrenador del Real Madrid, no asoma la nariz por el vestuario de jugadores de Valdebebas, pues sabe que le dirigirán ...

23.12.201505:00 H.

Rafa Benítez, entrenador del Real Madrid, no asoma la nariz por el vestuario de jugadores de Valdebebas, pues sabe que le dirigirán miradas de fuego. Ve a sus futbolistas ya en el césped, a campo raso y rodeado de su fiel cohorte de ayudantes. El técnico madridista ha ido perdiendo aliados en el camarín de hasta quedarse sin amigos. Tampoco le quita el sueño a Benítez, y no se lo quita porque tiene de su parte al ‘amigo más fuerte’, el presidente. Florentino Pérez está aguantando todas las presiones, pero también sabe que hay demasiadas vías de agua abiertas y no sabe si al entrenador se le hundirá el barco en el enero que se le viene encima.

Ayer mismo un alto cargo de la entidad blanca nos aseguraba que Florentino Pérez no piensa mover ni un dedo meñique para hacer una inminente mudanza de banquillo. Pero al presidente no le hace feliz observar tantos boquetes en el techo madridista. No es que se muestre conforme por lo que acontece en el equipo pero ni él ni sus asesores son partidarios de un inminente relevo del entrenador, aunque el crédito de Benítez mengua a pasos agigantados. FP está convencido de que el problema mayor del primer equipo se centraliza en los jugadores, en la pésima actitud de las estrellas madridistas, que parecen tener la cabeza muy lejos del Bernabéu y colaboran poco o nada con el entrenador, cuyos métodos se les atragantaron desde el primer día. Florentino les ha tomado la matrícula y los emplaza a final de temporada. Nadie descarta sorpresas.

Desde que llegó al Bernabéu, Rafa Benítez trató en un primer momento de ganarse a los líderes de la plantilla pero estos tardaron muy poco tiempo en darle la espalda. Los pelotazos a las nubes de Cristiano Ronaldo en Australia se hicieron rutina una vez en Madrid, los desencuentros con James ya no se ocultan bajo las alfombras, a Marcelo, uno de sus últimos ‘amigos’, se le borró la sonrisa de la cara, y los jóvenes del equipo endurecen el gesto en cada decisión de Rafa Benítez porque el papel de los cachorros blancos no deja de ser testimonial.

El vestuario del Real Madrid nunca ha conectado con Rafa Benítez (EFE)El vestuario del Real Madrid nunca ha conectado con Rafa Benítez (EFE)

Cristiano y la Eurocopa

Cristiano Ronaldo parece andar peleado con todo lo que huela a Madrid. El pasado domingo, en medio de la vorágine de goles, se rebrincó ante los aficionados blancos y tras uno de los goles movió la mano con un gesto negativo contra la grada cuando la afición instaba a los jugadores a que se emplearan con más corazón, que sudasen la camiseta. Sus amigos aseguran que CR7 tiene entre ceja y ceja la fase final de la Eurocopa de Francia, la que puede ser su última oportunidad para que a nivel de selección coronase el único oro que no tiene en su brillante trayectoria futbolística. Cristiano piensa poner toda la carne en el asador en el evento francés, aseguran que es su máximo objetivo en la temporada.

James Rodríguez no oculta su disgusto con el entrenador, que la mayoría de las veces opta por la sustitución del crack colombiano. El técnico lo hace por dos factores: el nivel físico del ’10’ no es el mejor y opta por reemplazarlo por Kovacic, un futbolista de menos talento en ataque pero mucho más implicado en las transiciones defensivas. James se ha unido al grupo de brazos caídos que lidera Cristiano y secundan Benzema y Gareth Bale. James Rodríguez está muy enfadado con Benítez y el técnico con la actitud del colombiano. Este incendio puede quemar las manos de alguno.

Tanto Cristiano Ronaldo como James Rodríguez son jugadores cuyos intereses representa Jorge Mendes. Cristiano ha ordenado al agente portugués que agilice las gestiones con los clubes top de Europa, en particular con el París Saint Germain. Pero no va a ser fácil el acuerdo. Además del sueldo anual que cobra el portugués (18 millones de euros), el Real Madrid también quiere hacer caja. El ‘sancta sanctorum’ madridista no huele a incienso sino a pólvora. El entrenador sabe que es territorio hostil. Convive con el enemigo. Y Florentino, atento, les apunta la matrícula.

Fuente: ElConfidencial – Deportes