¿Gibraltar español? “Nuestro sueño es jugar contra Inglaterra en Wembley”

10.05.2016 – 20:54 H. Los representantes de Gibraltar pasearon por Budapest como lo hacen los de las demás delegaciones en el cuadragésimo Congreso de la ...

10.05.201620:54 H.

Los representantes de Gibraltar pasearon por Budapest como lo hacen los de las demás delegaciones en el cuadragésimo Congreso de la UEFA. Lo hicieron como miembros de pleno derecho, no sin haber luchado para conseguirlo. El máximo tribunal del deporte, conocido TAS, obligó hace un par de años a la confederación europea a incluir a Gibraltar entre sus selecciones nacionales, a pesar de la frontal oposición de España a todo el proceso. Ahora, en una nueva victoria para el peñón, han hecho lo mismo con la FIFA. Podrán jugar con normalidad contra cualquier equipo y aspirar -aunque sea mucho aspirar- a entrar en una fase final. Son, a todos los efectos, una selección más.

“Quedan cuatro meses para que empiece la fase de clasificación y tenemos que resolver una serie de cuestiones para ver cómo lo hacemos”, cuenta un portavoz federativo. Es pura burocracia, la FIFA está obligada a que disputen los partidos y si las cosas llevan los plazos normales lo conseguirán. De hecho, el organismo ya ha mandado una circular a sus miembros anunciando que en el próximo Congreso se tratará la inclusión del país. Entrarán en el bombo, pero no podrán jugar ningún partido contra España. La UEFA ha decidido aplicar el mismo criterio que utiliza para que Ucrania y Rusia no se enfrenten, consideran que es un encuentro de potencial peligrosidad aunque, en realidad, la relación entre ambos países no tenga episodios de violencia recientes. 

“No tendríamos ningún problema en jugar contra España, pero la decisión no es nuestra. Esperamos que un día podamos jugar contra España aunque fuese un amistoso”, cuentan desde la federación, aunque asumen que es una cuestión a largo plazo. Las autoridades españolas, además, están molestas con la inclusión forzosa de Gibraltar en las competiciones, así que es poco probable que den pasos para solventar esta cuestión. Y más complicado aún imaginar un enfrentamiento amistoso. 

Allen Bula, exseleccionador gibraltareño.Allen Bula, exseleccionador gibraltareño.

Jugar contra Alemania

“Nos encantaría jugar contra España, pero es un tema político y nosotros, los jugadores, no nos metemos en eso”, explica Jordan Pérez, bombero en el peñón y portero del combinado nacional. Su español, con inconfundible acento andaluz, se entremezcla con un inglés perfecto cada vez que sale un vocablo de esa lengua. Es, además, una suerte de héroe en el fútbol gibraltareño. Él le paró un penalti a Schweinsteiger, a todo un campeón del mundo. Y en partido oficial. Gibraltar perdió 7-0, la diferencia entre ambos equipos es abismal, pero en el caso del peñón el resultado es una cuestión secundaria. 

“Imaginate lo que fue para nosotros, es un sueño cumplido”, contesta al otro lado del teléfono. “Cuantos profesionales, y muy buenos profesionales, al cabo de su carrera nunca ha jugado contra el campeón del mundo y nosotros lo hemos conseguido. ¡Contra el campeón del mundo!”, dice paladeando las palabras, como recordando aquella noche en Faro cuando se enfrentaron a los mejores. Esto, la opción de jugar contra un equipo como Alemania, es una cuestión histórica que tiene mucho de accidente. Al fin y al cabo, nader unos kilómetros a un lado u otro de la frontera supone que sea factible o no hacerlo. 

Jugar en España es más complicado, somos una población de 30.000 y España tiene millones”, reconoce Pérez, quien sabe que difícilmente hubiese llegado a disputar un partido así de haber nacido en otro lado. A Gibraltar le falta casi todo para ser competitivo en una fase de grupos, en primer lugar, y quizá lo más importante, una población grande para encontrar talento. Ahora, con las bases sentadas por la sentencia del TAS, podrán mejorar en muchas cuestiones importante que da la competición.

Cambios en la filosofía

“De aquí a diez años habrá un progreso. Eso es el fútbol se asimila jugando, es importante la experiencia internacional”, dice el guardameta gibraltareño. Asume cuando se le pregunta que lo más probable serán las derrotas. “Eso también es el deporte, a veces se gana, otras muchas se pierde, pero es importante competir. Hay otros muchos equipos que llegan a las fases de clasificación sabiendo que lo más probable es que pierdan”, cuenta Pérez. 

[Boicot de los colegios al debut de Gibraltar]

En fechas recientes han encontrado un nuevo espejo en el que mirarse, otra historia de quijotes balompédicos que alimenta la literatura de que se puede ser más con mucho menos. “La historia del Leicester es una motivación para cualquier futbolista. Han hecho saber que el dinero no es todo en el fútboll”, cuenta Pérez.

La selección, a pesar de su juventud, ya ha tenido dos seleccionadores. El actual es Jeff Wood -que, según su página de linkedin, también es entrenador de porteros de las inferiores de País de Gales-, que sustituyó a Allen Bula, que fue destituido más por desavenencias internas que por resultados deportivos, aunque acumuló varias derrotas claras, lo que se espera de un equipo así.

La sustitución ha traído también un pequeño cambio de filosofía, porque a Gibraltar le pasa algo parecido al Athletic de Bilbao, los seleccionables son más o menos según quién lo mire. Hay jugadores que iban con Bula y eran españoles de nacimiento y nacionalidad, pero residentes en la zona y con vínculos familiares al peñón lo que les permitió sacarse el pasaporte. Ahora, con el nuevo técnico, lo tienen más complicado para acudir con el combinado nacional. Los que estuvieron y ya no están hablan con cariño de la selección y dicen que en ningún momento se sintieron desplazados por ser españoles. 

La controvertida situación política del itsmo, reclamado por España desde hace siglos, obliga a la selección a desplazarse para jugar en casa. Porque en el Peñón no cabe un campo homologable y en su único país fronterizo no les dejan jugar en ningún estadio. Solución: marcharse a Faro cada vez que juegan en casa. “Para nosotros sería más fácil jugar en el campo de la Balona, pero si no lo permiten, qué le vamos a hacer”, dice el guardamenta. Pérez, como a casi todos los jugadores del país, entrenó en algún momento de su carrera con equipos españoles. En su caso fue el Estepona, pero lo dejó por las dificultades que tenía de ir y venir. 

Gibraltar es un punto en el quicio del Mediterráneo, una pequeña población que casi no se distingue en los mapas. También es una selección de fútbol con tantos derechos como cualquier otra. La sentencia del TAS así lo explica y eso ha sido un motivo de alegría entre los gibraltareños. “Para nosotros es importante el progreso de haber participado y poder tener un clasificatorio de dos años más. Es una batalla muy grande, hay una gran fiesta aquí“, dice el guardameta. “Nos hubiese gustado entrar de otra manera, no tener que recurrir al TAS para todo esto, pero no ha habido forma”, explican desde la federación gibraltareña. 

Del mismo modo que todos quieren jugar contra España, algo que ahora mismo la UEFA no admite, hay otra selección con la que sí pueden enfrentarse y que les haría una ilusión muy especial. Es, por supuesto, Inglaterra. “Tengo 29 años y me gustaría jugar contra ellos antes de retirarme. Espero hacerlo, jugar contra ellos en Wembley sería una enorme experiencia para nosotros”. Eso sí es posible, solo hace falta que el sorteo les acompañe.

Fuente: ElConfidencial – Deportes