Grecia aparta a Varufakis como negociador ante la troika

Syriza aparta a su estrella. El Gobierno griego ha decidido cambiar a su equipo negociador con la troika y reducir el papel de su ministro de Finanzas, ...

Syriza aparta a su estrella. El Gobierno griego ha decidido cambiar a su equipo negociador con la troika y reducir el papel de su ministro de Finanzas, Yanis Varufakis, tras las críticas unánimes de sus socios europeos en la reunión informal del Eurogrupo en Riga (Letonia) el pasado viernes por sus tácticas dilatorias. Aunque formalmente Varufakis seguirá siendo el responsable de supervisar al nuevo equipo negociador heleno, el primer ministro, Alexis Tsipras, ha nombrado al número dos del ministerio de Asuntos Exteriores, Euclid Tsakalotos, como coordinador del grupo, lo que la prensa griega interpreta como una marginación del titular de Finanzas.

Atenas sostiene, no obstante, que mantiene el apoyo al ministro de Finanzas, del que cree que ha sido “objeto de un ataque organizado” de la prensa internacional. Según describieron a los medios varios ministros que participaron en el Eurogrupo, el ambiente fue de extrema animadversión hacia el ministro griego. Varufakis contestó el domingo con un mensaje en su cuenta personal de Twitter diciendo que da “la bienvenida a su odio“. “Son unánimes en su odio hacia mí. Y yo doy la bienvenida a su odio”, escribió el ministro parafraseando una expresión del presidente norteamericano Franklin D. Roosevelt durante un discurso, en 1936, en Nueva York, durante la campaña de las elecciones presidenciales.

Posteriormente, el primer ministro, Alexis Tsipras, habló por teléfono con la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, lo que algunos medios internacionales interpretaron como un mensaje de que pretendía asumir personalmente la coordinación de las negociaciones sobre el programa de rescate. Una prueba de que el primer ministro efectivamente ve problemas de gestión de las negociaciones es la decisión de crear varios equipos de coordinación de los trabajos, tomada la noche del domingo.

En la reunión de ayer, en la que participaron Tsipras, Varufakis, el ministro de Economía, Yorgos Stathakis, el ministro de Estado, Nikos Pappás y el viceministro de Relaciones Económicas Internacionales, Euklidis Tsakalotos, se decidió crear un “equipo de negociación política”. Aunque este equipo estará dirigido por Varufakis, será Tsakalotos, quien pertenece al Ministerio de Asuntos Exteriores, quien coordinará las tareas.

Para mejorar el funcionamiento del equipo técnico de negociación en Atenas -que se encarga de facilitar toda la información a las instituciones que antes formaban la troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional)- se decidió además establecer un grupo de coordinación dependiente de Spyros Sagias, jefe de gabinete de Tsipras.

Por su parte, el secretario general de planificación financiera del ministerio de Finanzas, Nikos Theojarakis, quien, junto a Yorgos Juliarakis, representa a Atenas en las negociaciones del llamado Grupo de Bruselas, deja este cometido para centrarse en preparar “un proyecto para el desarrollo de la economía griega, que constituirá la base para un nuevo acuerdo en junio”, señalaron las citadas fuentes. Una vez logrado el desembolso del último tramo de financiación pendiente, por un total de 7.200 millones de euros, Grecia pretende negociar con sus socios un acuerdo más amplio, que no quiere llamar rescate.

Varufakis habla con Moscovici antes del Eurogrupo de Riga (Reuters).Varufakis habla con Moscovici antes del Eurogrupo de Riga (Reuters).

Bruselas ve positivo el cambio

La Comisión Europea (CE) considera “positivos” los cambios anunciados por Grecia en sus equipos negociadores. “Las autoridades griegas han anunciado que Yorgos Juliarakis tendrá un papel de coordinación a partir de ahora en el grupo y entendemos que el primer ministro (Tsipras) estará más directamente implicado en el asunto. Esto es positivo”, indicaron a la agencia Efe fuentes europeas. Otras fuentes europeas indicaron que el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, contactó por teléfono a Tsipras tras el tenso encuentro de los ministros de la eurozona el viernes para trasladarle la necesidad de “acelerar el proceso” de negociaciones.

Fuentes comunitarias confirmaron que los contactos mantenidos a lo largo del fin de semana -que también se dieron entre Tsipras y la canciller alemana, Angela Merkel- se han centrado en la necesidad de cambiar el formato de las negociaciones. Estas mostraron su confianza en que tras los cambios introducidos por el Gobierno griego se “pueda lograr algo”, aunque indicaron que en principio no se espera ningún nuevo encuentro del Eurogrupo antes del previsto para el 11 de mayo, lo que supondría no cumplir con la meta de lograr un acuerdo antes de finales de abril. En cualquier caso, “si hay algo que discutir antes de eso (…), estamos listos para convocar un Eurogrupo, aunque obviamente esto no es cosa nuestra sino de los Estados miembros, pero el Eurogrupo siempre está listo para reunirse cuando hay algo de qué hablar”, dijeron las fuentes comunitarias.

Las frases que condenaron a Grecia

Polémico, rompedor, franco, sabelotodo, deslenguado, altivo… Muchos son los adjetivos, en ocasiones contradictorios, que pueden ser aplicados al verborreico ministro de Finanzas griego y que se aplican en proporciones diferentes según filia o fobia… Porque es indiscutible que Varufakis no deja a nadie indiferente. Más que nunca, los puntos de vista de Atenas en esta crisis llegan a los medios internacionales gracias a que Varufakis jamás evita una confrontación verbal. El envés de esta capacidad y gusto por la entrevista es que la hemeroteca es –y bien lo saben los políticos profesionales– una fría máquina de devolver pequeños errores en forma golpes. Sus enemigos guardan con cuidado los recortes de prensa para cuando se tiene que desdecir o la realidad misma le desdice.

Medios cercanos a la izquierda radical advertían desde hace tiempo que su exposición en los medios podría llegar a ser tóxica para los intereses del Gobierno. La frescura con la que contesta sin ambages a las preguntas, una mezcla de academicismo e inocencia política, puede acabar siendo contraproducente para el resto del Ejecutivo, que se modera mucho más en sus declaraciones.

Estas son algunas de las frases más representativas del mayor generador de titulares del Gobierno de Syriza:

.- “Les haremos entender nuestros puntos de vista”: Varufakis aseguraba, como otros altos mandatarios antes que él, que el Eurogrupo y Alemania entenderían sus puntos de vista y terminarían por aceptarlos después de escucharlos. ¿La contrapartida, el punto de presión que iban a ejercer? Sobre el papel ninguno, solamente la fuerza de sus razones: el cambio en Atenas, simbolizado por Tsipras, parecía tener una continuación en la arrolladora personalidad del profesor Varufakis, que causó furor en las redes y fuera de ellas. Esta frase, con el tiempo, se ha convertido en el símbolo de todo lo que Syriza no podrá cumplir. De la condonación se fue a un “acuerdo puente” y de ahí a pagar la deuda ligada al crecimiento… para terminar negociando qué medidas de reforma se implementan a cambio del dinero del rescate. Varufakis ha acabado ‘entendiendo’ los puntos de vista de Alemania. El dinero había vencido a la retórica.

.- “Los alemanes deben estar orgullosos de haber erradicado a los nazis”: Una gira exitosa por toda Europa de Varufakis (levantando pasiones en Francia, Italia, Gran Bretaña…) acabó en el rostro adusto de Wolfgang Schäuble en Berlín. Este no apreció el paralelismo del ministro heleno entre el ascenso de los nazis por las finanzas ahogadas por las reparaciones de guerra en la República de Weimar y el de Amanecer Dorado en la Grecia de la crisis. Varufakis conectó la “crisis humanitaria” con el ascenso electoral de los neonazis, que en los últimos comicios fueron el tercer partido más votado.

.- “No nos hemos puesto de acuerdo ni en que estamos en desacuerdo”: Misma rueda de prensa con Schäuble en la que el retruécano casi humorístico de Varufakis no pudo esconder el hecho de que Alemania no iba a ceder ni un ápice en las negociaciones. Mientras la opinión pública europea, que comenzaba a mirar con simpatía los puntos de vista de Atenas, Berlín se mostraba dispuesta a dejar caer a Grecia si las circunstancias lo requerían. Incluso las autoridades alemanas filtraron a Der Spiegel que preparaban un plan para la salida del euro del país heleno.

.- “Grecia está absoluta e irremediablemente comprometida con su permanencia en la Eurozona”: Los problemas de Varufakis no habían hecho más que empezar. La Bolsa de Atenas empezaba a dar saltos y el Banco Central Europeo cerraba el grifo a los bancos helenos. Las encuestas en Grecia mostraban el deseo abrumador de los votantes por mantenerse en el euro. Esta vez el ministro no llevaba la iniciativa: debía aclarar que los fantasmas que instalaron sobre Syriza los anteriores inquilinos del Gobierno eran infundados. Tsipras y los suyos querían seguir en el euro. Pero para seguir en el euro había que seguir las reglas de la Eurozona… y vender en casa un producto distinto.

.- “La troika se ha terminado: “Un comité basado en fundamentos podridos”: La primera reunión entre Dijsselbloem, presidente del Eurogrupo, y Varufakis poco después de las elecciones no fue un encuentro entre amigos. Unas declaraciones cargadas de dardos en la rueda de prensa y un apretón de manos de pasada dejaron clara la ruptura entre el holandés y el griego. Este último calificaba de ese modo tan gráfico –“podridas”– a los supervisores de las tres instituciones: el BCE, el Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea. Sobre este asunto, el paso de las semanas ha dado lugar a un distanciamiento de comunicación de la realidad entre Atenas y el resto de Europa. En Bruselas se considera que la troika sigue ahí, dado que los contactos a nivel técnico continuarán aunque se hagan en otras ciudades, como ya sucedió en la última ronda del Gobierno de Samarás en París, y también que sigue el control financiero. En Atenas, Varufakis da a la troika por muerta aunque sea apoyándose en tecnicismos: ahora se llama “las instituciones”.

.- “Lapavitsas ha basado toda su carrera en la vuelta al dracma”: No todos comparten esta visión optimista de Varufakis sobre la negociación con la troika. Mientras el excombatiente y símbolo de Syriza, Manolis Glezos, se “disculpaba” por el acuerdo de extensión del rescate con la UE, otras figuras de la llamada Plataforma de Izquierdas, como Costas Lapavitsas escribía una polémica tribuna en The Guardian donde –de nuevo– defendía la vuelta de Grecia al dracma como salvación del país. Ni que decir tiene que a Varufakis no le hizo ninguna gracia. Conforme el partido de izquierda radical ha ido moderándose en sus posturas y, sobre todo, ha ido aceptando condiciones de la negociación, la revuelta dentro de la propia fuerza política ha ido creciendo.

.- La “ambigüedad creativa” que dio más tiempo a Grecia: En Alemania el enfado es mayúsculo. Después de que el Bundestag aprobara las medidas presentadas por Grecia para que se extendiera su rescate el 27 de febrero, Varufakis decía en una entrevista en la televisión helena que estaba orgulloso de la “ambigüedad” con la que habían escrito las medidas a implementar, de manera que los países europeos pudieran pasarlas por su poder legislativo sin comprometer a Grecia a nada concreto. No sólo eso, sino que insinuaba que desde Bruselas se les había incitado a hacerlo así. El mismo FMI dijo que las propuestas de Atenas eran ambiguas, pero parecieron suficientes para darle a Grecia otros cuatro meses. Y Varufakis sobrevivió para crear titulares otro día más.

Fuente: ElConfidencial.com