Guardiola y Simeone, dos antagonistas y un soliloquio al estilo Hamlet: 'jugar o no jugar'

27.04.2016 – 05:00 H. “Nunca dejes de creer”. Este fue el lema con el que el Atlético de Madrid afrontó su trepidante eliminatoria de cuartos ...

27.04.201605:00 H.

“Nunca dejes de creer”. Este fue el lema con el que el Atlético de Madrid afrontó su trepidante eliminatoria de cuartos de final de la Champions contra el FC Barcelona y que a buen seguro que mantendrá vigente ante su doble enfrentamiento con el Bayern, el primero este miércoles en el Calderón (20:45 horas, BeIN Sport). “Nosotros creemos, no salimos de lo que queremos hacer”, explicó Simeone, el ideólogo y líder espiritual del ‘cholismo’, la filosofía del “partido a partido” -una perogrullada, pues ningún equipo puede jugar dos partidos a la vez-, en la que hay que creer para ganar, sí, pero también hay que “ganar, ganar y volver a ganar”, que diría Luis Aragonés, para seguir creyendo. 

Después de siete derrotas en otros tantos partidos ante Luis Enrique, Simeone al fin logró derrotarle y lo hizo, si no cuando más falta le hacía, sí cuando más confianza podía transmitir a su vestuario en su objetivo -no declarado- de levantar la Copa de Europa. “Alguna vez toca y tocaba hoy”, dijo el argentino con el pragmatismo que le carectiza tras apear al vigente campeón. Ahora, en el banquillo de enfrente le espera Pep Guardiola, precisamente el técnico que mejor hizo jugar al Barça y que aspira a llevar al Bayern a la final de Milán después de haber fracasado en sus dos intentos anteriores. “Nos espera una eliminatoria muy chula, complicadísima y divertida a la vez”, dijo el técnico catalán en la sala de prensa del Calderón

[Simeone prepara a Guardiola varias trampas para la revancha]

De este modo, el duelo SimeoneGuardiola es hoy por hoy el más antagónico que existe, con un soliloquio al estilo Hamlet: ‘jugar o no jugar, esa es la cuestión’. Mientras Pep vive y se desvive por generar juego, el Cholo antepone desactivar el del rival. Cierto es que la estructura de este Bayern de Guardiola es diferente al de su Barça, pues el equipo alemán no busca tanto someter al contrario, sino que está más concebido para jugar tras recuperación. Es decir, más que proponer desde la posesión, busca discontinuidades a partir de las cuales hacer daño. Es ahí precisamente donde el Atlético puede tener más dificultades para frenar al Bayern, pues, como es costumbre, el equipo de Simeone no querrá llevar la iniciativa, se amontonará por dentro y dará prioridad al espacio antes que al balón. “Las guerras no las ganan quienes tienen más soldados, sino quienes los utilizan mejor”, dijo el Cholo, haciendo uso del argot bélico que tanto le gusta. “No hay revanchas, sino nuevas oportunidades”, sentenció en la misma línea.

Guardiola supervisa el césped del Calderón. REUTERS/Michael DalderGuardiola supervisa el césped del Calderón. REUTERS/Michael Dalder

“Cinco años fuera de España”

Guardiola, por su parte, no tuvo ningún reparo en comentar que lleva cinco años fuera de España y sin jugar contra el Atlético, aunque sabe que “es un equipo que defiende muy bien, aunque no sólo defiende bien, sino que también es poderoso en la estrategia, y más que por tener jugadores altos, porque van convencidos a la hora de atacar el balón. Cierran los pasillos por dentro, acumulan gente en el área y son rápidos al contraataque”. “Intentaremos hacerles daño”, añadió Pep, que destacó que el mayor mérito de Simeone es “la regularidad y la capacidad de jugar tres competiciones y ganar, ganar y ganar cada tres días. ¿Cómo lo ha conseguido? No lo sé, pero puedo intuirlo”, sentenció el catalán.  

La mayoría de los jugadores del Atlético son de nivel medio-alto (algunos como Oblak, Koke o Griezmann, alto ya) que saben que sólo haciendo lo que les exige Simeone pueden conseguir algo. Como les ha ido bien, no conocen un camino mejor, de ahí que algunos parezcan auténticos juramentados. “Competir, resistir a un rival que es mejor”, aseguró el Cholo sin ningún tipo de complejos cuando su equipo se vio emparejado con el Barça en la Champions, eslogan que le sirve también ante el Bayern. Ese victimismo es el punto de apoyo que busca el argentino desde el que comprometer a todos sus jugadores en la entrega o el esfuerzo.   

Al contrario que la mayoría de los entrenadores, paradójicamente Simeone inculca a los hombres sus limitaciones y desde ahí les exige competir, más que jugar. Hierba alta, balones desinflados, máxima intensidad, hasta el punto de provocar tarjetas absurdas como las de Torres en el Camp Nou… “Sólo hemos hablado de cómo hemos de jugar el partido, de cómo hemos de afrontarlo. Todo lo demás es cosa del árbitro y situaciones ajenas a nosotros”, respondió Guardiola cuando le preguntaron por estos aspectos y especialmente el estado del césped. “No lo he visto, porque no lo he pisado. Han tenido la posibilidad de venir a entrenarse aquí y han elegido no hacerlo”, dijo Simeone sobre este mismo asunto.  

Atlético-Bayern Atlético-Bayern

Un debate puramente futbolístico

Aunque la pasión de los hinchas muchas veces impide verlo, más que en jugar, el Atleti se cimenta en no dejar jugar a su rival. Reducir a éste a su mínima expresión y explotar unas virtudes que lo son porque le están sirviendo para ganar, pues si no lo hiciera, serían convertidas fácilmente en defectos. De hecho, los entrenadores que más aprecian el juego consideran que Simeone desprecia la pelota, que no le importa el balón. “Es como robar y que no te pillen”, llegan a decir.  

En realidad, y siendo muy escrupulosos en el análisis, en realidad no se trata de un duelo de estilos, sino de un estilo frente a un contraestilo, pues mientras la obsesión de Guardiola es generar juego, la de Simeone es evitar que el rival lo haga. Basta imaginarse un partido entre dos equipos del Cholo y otro entre dos equipos de Guardiola. ¿Qué pasaría? Pues que mientras en el segundo los dos contendientes querrían jugar, es decir, tener el balón para generar superioridades, en el primero la pelota prácticamente no se movería del círculo central. “Guardiola es un entrenador innovador continuamente dentro del mismo partido”, dijo el argentino, sabedor de que el Bayern no se estrellará una otra vez contra un muro, sino que buscará alternativas.

Cuando no sabes por qué ganas, es difícil saber por qué pierdes. Esto nunca les pasará a Pep y al Cholo, quienes con caminos completamente opuestos siempre tienen muy claro su destino: la victoria. “Pensamos en ganar. De mi equipo espero que gane; no otra cosa”, dijo el argentino. Quizás pueda pensarse que Simeone utiliza atajos, pero en el fútbol la línea recta no es siempre el camino más corto y no es lo mismo depender del juego que depender del acierto, ya sea éste el propio o el ajeno. Ahí está el debate futbolístico y aquí está esta eliminatoria de Champions tan “chula”, como la calificó Guardiola.     

Fuente: ElConfidencial – Deportes