Ibrahimovic le marca la agenda al United y promete una temporada muy divertida

01.07.2016 – 05:00 H. “Tiempo de hacer saber al mundo”. Zlatan Ibrahimovic juega en otra liga. Y no hablamos ahora de la Premier League, en la ...

01.07.201605:00 H.

“Tiempo de hacer saber al mundo”. Zlatan Ibrahimovic juega en otra liga. Y no hablamos ahora de la Premier League, en la que se estrenará con 35 años. Sino de la liga individual que marca él mismo, en la que sólo importa él y en la que se encuentra por encima de cuaquiera. Es Ibrahimovic el que le hace saber al planeta que va a jugar en el Manchester United, y no al revés, proceso natural en la confirmación de una transferencia. Es el propio jugador el que marca los ritmos, el que decide el cómo y el cuándo, porque está por encima de la grandísima mayoría de futbolistas, quizá no en calidad (que también puede ser), sino en carisma y, por supuesto, en egolatría. 

Ibrahimovic fue moldeando su propio personaje desde muy niño, cuando era ya el mejor de su barrio, de su club y, con el tiempo, de su país. Hablamos de Suecia, el país al que hasta hace no demasiado han defendido Henrik Larsson y Fredrik Ljungberg, las dos mayores leyendas del fútbol escandinavo en décadas de las cuales ya nadie se acuerda allí, porque Ibra los ha borrado de la faz de la tierra en relevancia histórica para el fútbol del país. A esos niveles. Vale, el fútbol sueco no es que haya sido nunca referencia, ni siquiera en Escandinavia (la Eurocopa de Dinamarca del 92 tiene algo que reclamar al respecto), pero Ibra ha alcanzado el estatus de deidad alrededor del globo. 

¿Merecidamente? En parte sí y en parte no. Ibra es, indudablemente, uno de los mejores jugadores del planeta. Sus condiciones físicas y técnicas le hacen único, siendo en algunas cualidades superior a Messi y Cristiano, pero no en su conjunto. No se ha definido posicionalmente, pues fue durante un tiempo delantero referencia goleador pero evidenciando que podía ser mucho más que eso, de ahí que allí donde fuera reclamara el ’10’ que sólo le dejaron vestir en Suecia y en el PSG. Ha ido entendiendo el juego cada vez mejor, asociándose, pensando en los demás de vez en cuando y se ha hecho más completo, pero esa evolución le ha llegado cuando su cuerpo empieza a limitar sus movimientos. Son ya casi 35 años.

Ibra acabó en el banquillo del Barça con Guardiola (Imago).Ibra acabó en el banquillo del Barça con Guardiola (Imago).

Y con esa edad le ha dado para ganar la Ligue 1 prácticamente él solo los cuatro años que ha estado en Francia, haciendo triplete en los dos últimos con las dos competiciones coperas. El mérito de conseguirlo es bastante escaso, puesto que el PSG tiene uno de los mejores equipos de Europa (aunque no lo haya demostrado nunca en la Champions League) y competía en un país donde los clubes apenas invertían en traspasos, por lo que la diferencia era avergonzante. Esta temporada, el PSG ganó la Liga en marzo y acabó a 31 puntos del Lyon, segundo.

Aterriza ahora Zlatan en la Premier League, la gran liga de ligas. A otro grande, al Manchester United. Sólo le quedará la Bundesliga por catar, pero se le está haciendo tarde para ello. La sensación de la llegada del de Malmö a Old Trafford no habría tenido nada que ver si en el banquillo de ese estadio no se sentase a partir de ahora José Mourinho, y adquiere tintes mucho más tragicómicos sabiendo que en el barrio de enfrente estará Pep Guardiola. Fue Mourinho el que permitió salir del Inter a Ibra camino de Barcelona. Fue Pep el que eligió a Ibrahimovic para sacarse de encima a Eto’o, lo que fue su primer gran error de mercado en el Barça. La relación entre ambos desde aquel momento es negativa. El “filósofo” dejó marcado a Ibrahimovic.

Se vuelve a unir ahora, siete años después, al que fuera uno de sus mentores para hundir a su enemigo. Y a falta de saber el tiempo por el que firma con el United (es lo que tiene que sea él quien anuncie el fichaje y no la empresa que lo contrata), sus retos más inmediatos se centran en Inglaterra, puesto que los ‘red devils’ no estarán en la Champions League, sí el City de Guardiola. Pero no pasa nada, pues se ha quedado una Premier muy bonita, espectacular, de hecho. Ibrahimovic y Mourinho, Guardiola, Klopp, Conte, Pochettino… por el trono de Ranieri. 

Fuente: ElConfidencial – Deportes