Iker perdió la paciencia y abrió las puertas al Oporto en cuanto apareció en escena

Su vida deportiva es puro sufrimiento desde hace mucho tiempo. Desde que entrara en conflicto con José Mourinho, la existencia de Iker Casillas no ha sido ...

Su vida deportiva es puro sufrimiento desde hace mucho tiempo. Desde que entrara en conflicto con José Mourinho, la existencia de Iker Casillas no ha sido la que esperaba. Pasó de indiscutible ídolo del Santiago Bernabéu a ser objetivo de críticas y silbidos por buena parte de la afición blanca. Sabe que la única salida es abandonar su casa y por ello no ha dudado en entrar en negociaciones con el Oporto. No es el destino deseado por el guardameta internacional, que esperaba encontrar un club top para cobijarse de la tormenta que asola su vida en Madrid. Pero las cosas, por el momento, no le han rodado como esperaba. No le queda otra que bajar el nivel de exigencia.

Con el arranque de la pretemporada del Real Madrid a la vuelta de la esquina, la impaciencia de Iker Casillas se ha manifestado en todo su esplendor. No aguanta más, por muchas veces que haya dicho que su deseo es permanecer en la capital. No ha querido seguir esperando a que surgiera la oferta deseada y por ello, cuando la opción de jugar en el Oporto se manifestó, el portero accedió a negociar con el club portugués. Sin estar al nivel de otros grandes de Europa, se trata de un club importante, siempre entre los que juegan la Champions League y candidato firme a ganar todos los títulos que se disputan en Portugal.

Casillas soñaba con un club con más relevancia y potencial, tanto deportivo como económico, pero todo apunta a que no podrá salirse con la suya y a día de hoy es el Oporto el que aparece con más claridad en el horizonte de su vida. Movimientos ha habido en las últimas semanas, pero cuando está a escasas horas de ponerse a las órdenes de Rafa Benítez, no tenía una buena oferta en firme sobre la mesa. Por no decir ninguna… Hace poco apareció en escena la Roma, igual que la ‘vía turca’ movió alguna ficha. Pero en la semana en la que el Real Madrid de Benítez se pone en marcha, ningún club de primera línea entró en la puja.

En su tiempo, hace mucho, el Arsenal se convirtió en el club deseado por Iker para dar un nuevo vuelo a su carrera deportiva. Así lo manifestó en diferentes foros, pero el problema es que Arsene Wenger nunca estuvo interesado en el portero madrileño. El entrenador francés lo ha demostrado con hechos en el último año; tras el Mundial de Brasil incorporó a la plantilla del equipo londinense al colombiano David Ospina. Hace unos días, Wenger conseguía los servicios de Petr Cech. Iker nunca le llenó…

Casillas y De Gea, durante un entrenamiento de la Selección española (EFE)Casillas y De Gea, durante un entrenamiento de la Selección española (EFE)

Lopetegui y sus agentes

Cuando acabó la pasada temporada, se filtró una reunión en la que la persona que maneja la imagen y otros asuntos de Casillas había mantenido una reunión con José Ángel Sánchez (director general del Real Madrid) en la que éste último le había comunicado al primero que el club contaba con Casillas para el próximo ejercicio. Un mensaje con trampa, porque entonces De Gea ya tenía todo arreglado con el club madridista, a falta de alcanzar un acuerdo con el Manchester United. Iker lo sabía de sobra y aquel día ya no tuvo dudas de que debía hacer las maletas de inmediato. Durante estas últimas semanas, sin embargo, no apareció el club que esperaba. El Oporto es, en estos momentos, su única salida.

En caso de que esta operación cuaje finalmente, las dos partes respirarán tranquilas. El Real Madrid sueña desde hace mucho con la salida de Iker Casillas, un futbolista que nunca contó con la simpatía de Florentino Pérez. Y, sobre todo, Rafa Benítez respirará tranquilo, sabedor de que la presencia del portero internacional seguirá abriendo debates en diferentes foros, empezando por un Santiago Bernabéu dividido. En este escenario, y dando por hecha la llegada de De Gea y la salida de Iker, Keylor Navas continuará siendo el segundo del plantel blanco, por mucho que el tico afirme una y otra vez que apuesta por su titularidad.

Con un Julen Lopetegui colocado en el Oporto hace un año por un miembro de la ‘factoría Mendes’, el agente portugués maneja una operación que tiene opciones de fructificar. En sus manos queda el futuro de la portería del Real Madrid. Con De Gea en su bolsa de clientes, las próximas horas serán claves para conocer el destino de los dos porteros de la Roja de Del Bosque. Jorge Mendes se comprometió con David a colocarlo en el Real Madrid cuando el joven guardameta dejó en manos del portugués sus asuntos profesionales. Todo apunta a que cumplirá con la palabra dada. Eso sí, con un año de retraso y con Van Gaal, todavía, como peligroso negociador…

Fuente: ElConfidencial – Deportes