'Impeachment' contra Rousseff: ¿un montaje para proteger a los corruptos?  

25.05.2016 – 05:00 H. “¿Ha llegado por fin la hora en que los medios de comunicación pueden comenzar a hablar de golpe en Brasil?”. Quien lanza esta ...

25.05.201605:00 H.

“¿Ha llegado por fin la hora en que los medios de comunicación pueden comenzar a hablar de golpe en Brasil?”. Quien lanza esta pregunta es Glenn Greenwald, premio Pulizter, fundador de la publicación ‘online’ ‘The Intercept’ y gran defensor de esta teoría desde que el ‘impeachment’ contra Dilma Rousseff se ha perfilado como una realidad y no como un simple deseo de algunos sectores de la oposición.

La pregunta no es baladí. A menos de dos semanas de la toma de posesión del presidente interino de Brasil, Michel Temer, ya se ha producido la primera dimisión en el nuevo Ejecutivo. El hombre fuerte de Temer, el ya exministro de Planificación Romero Jucá, ha dejado su recién adquirido cargo después de que el principal diario de Brasil, la ‘Folha de S. Paulo’, filtrase el contenido de una grabación. En ella, el propio Jucá reconoce que el ‘impeachment’ de Dilma Rousseff era necesario para frenar en seco las investigaciones de la operación Lava Coches, el mayor escándalo de corrupción y propinas de la historia de Brasil, relacionado con la estatal Petrobras.

En el audio, Jucá afirma en una conversación con el expresidente de Transpetro, Sergio Machado, que “tiene que cambiar el Gobierno para estancar esta sangría”, en relación a las investigaciones del caso Petrobras que salpican a medio centenar de políticos de diversos partidos. Igualmente, sugiere que si Temer asumiera el poder, sería posible un “pacto” para “delimitar” la acción de la justicia en torno a ese caso.  

En la grabación recién filtrada, Jucá se jacta de contar con el apoyo de las Fuerzas Armadas. “Estoy conversando con los generales y comandantes militares. Está todo tranquilo, los tipos dicen que van a garantizar”Aunque no está claro quién ha filtrado esta grabación de 75 minutos de duración y con qué intención, al ministro de Planificación no le ha quedado más remedio que anunciar su renuncia, en medio de una enorme polémica y de protestas callejeras y en las redes sociales bajo el lema #foratemer. 

“Las transcripciones contienen dos revelaciones extraordinarias que pueden llevar a toda la prensa a considerar seriamente la posibilidad de llamar ‘golpe’ a lo que aconteció en el país: un término que Dilma y sus defensores vienen usando desde hace meses”, señala Greenwald en su texto. El periodista estadounidense destaca que en la grabación recién filtrada, Jucá se jacta de contar con el apoyo de las Fuerzas Armadas. “Estoy conversando con los generales y comandantes militares. Está todo tranquilo, los tipos dicen que van a garantizar”, afirma Jucá en el audio. Según Jucá, los militares “están monitoreando el Movimiento de los Sin Tierra [MST]”, la organización rural de trabajadores que apoya la reforma agraria propuesta por el PT con el fin de reducir la desigualdad, y que lideró las protestas contra el ‘impeachment’ en los días previos a la votación en el Parlamento. 

“Si alguien aún no tenía seguridad de que hay un golpe en curso basado en el desvío de poder y en el fraude, las declaraciones fuertemente incriminatorias sobre los reales objetivos del ‘impeachment’ y sobre quién está detrás del mismo eliminan cualquier tipo de duda”, se ha apresurado a declarar Dilma Rousseff durante un congreso de agricultores, en alusión a la filtración de la ‘Folha de S.Paulo’. De hecho, la teoría del golpe ha sido defendida en varias ocasiones por Rousseff, que incluso viajó a Nueva York después de la votación en la Cámara para hacer campaña a su favor entre los periodistas internacionales, después de su intervención en la ONU.

Miembros del comité en pos del 'impeachment' celebran la destitución de Rousseff, en Brasilia. (Reuters)Miembros del comité en pos del ‘impeachment’ celebran la destitución de Rousseff, en Brasilia. (Reuters)

La inmunidad que ganaron los nuevos ministros

Las sospechas de corrupción envuelven al Gobierno interino desde que Temer anunció su composición, el pasado 12 de mayo. Hasta siete ministros estarían siendo investigados en la operación Lava Coches y en otros casos de desvío de dinero, según han revelado varios periódicos brasileños. El mismo Romero Jucá se enfrenta a tres investigaciones: caso Petrobras, desvío de recursos federales en la obra de una subestación eléctrica en Cantá, en el norte del país, y un crimen contra el patrimonio y por “falsedad idelógica”.  

“Quien es investigado en la operación Lava Coches no puede ser ministro, existe el riesgo de amenazar la posibilidad de que Brasil emprenda nuevos caminos. Destaco que el nombramiento de investigados es contrario a los deseos de la sociedad y no debería ser llevado cabo”, ha declarado públicamente el presidente de la Orden de Abogados de Brasil (OAB), Claudio Lamachia. Varios políticos y periódicos independientes critican el hecho de que estos ministros hayan ganado la inmunidad tras su designación.

Lo más curioso en el enrevesado panorama político de Brasil es que la corrupción es tan extendida que cada cargo que llega al poder tiene algún esqueleto en el armario. Sin ir más lejos, el sustituto de Jucá en el Ministerio de Planificación, Dyogo Oliveira, también está siendo investigado por la Policía Federal en la llamada operación Zelotes, que intenta esclarecer la compraventa de favores a través de ‘lobbies’ durante los gobiernos de Lula y Dilma.

Incluso la elección del nuevo líder del Ejecutivo de Temer en la Cámara de Diputados, André Moura, ha estado rodeada de polémica. Moura es investigado por la Corte Suprema por un intento de homicidio, un oscuro episodio que incluye un tiroteo frente al domicilio del exalcalde de la ciudad de Pirambu (estado de Sergipe) durante la campaña electoral municipal de 2006. Además, Moura estaría implicado en el caso Lava Coches. El periódico británico ‘The Guardian’ ha dedicado un amplio artículo a este controvertido nombramiento. Finalmente, el propio Temer está salpicado por su supuesta implicación en varios casos de corrupción. Existe la posibilidad de que no pueda ser elegido en los próximos ocho años.

Frente a ese panorama, el periodista independiente Greenwald se lanza a valorar la actualidad brasileña en estos términos: “El propósito principal del ‘impeachment’ de Dilma no era acabar con la corrupción o punir a los corruptos, sino justamente lo contrario: proteger a los verdaderos corruptos dándoles poder con la salida de Dilma y, después, permitiendo que terminasen las investigaciones del caso Lava Coches”, afirma Greenwald. “Los defensores del ‘impeachment’ (liderados por la oligarquía mediática nacional) no tienen el menor interés en limpiar el Gobierno, sino que quieren coger el poder que jamás conquistarían democráticamente, para imponer una agenda de derechas y a servicio de las oligarquías, que la población brasileña no aceptaría”, añade.

Una manifestante, durante una protesta por el 'impeachment' contra Rousseff en Porto Alegre. (Reuters)Una manifestante, durante una protesta por el ‘impeachment’ contra Rousseff en Porto Alegre. (Reuters)

Greenwald es abogado, ha sido columnista de la edición estadounidense de ‘The Guardian’ y ha ganado visibilidad mundial tras publicar las revelaciones de Edward Snowden sobre el programa de vigilancia PRISM y otros asuntos relacionados con la Agencia de Seguridad Nacional de EEUU. En octubre de 2013, fundó ‘The Intercept’ con el apoyo financiero de Pierre Omidyar, dueño de eBay. Su principal objetivo es seguir publicando documentos filtrados por Snowden y llevar a cabo investigaciones sobre la vigilancia mundial de Estados Unidos. A largo plazo, asegura que quiere “producir un periodismo valiente, de confrontación, a través de una amplia gama de temas: abuso, corrupción financiera o política, o violación de las libertades civiles”.

Muy sonada fue la detención, en agosto de 2013, de su pareja David Miranda, cuando el Metropolitan Police Service de Londres lo retuvo durante nueve horas dentro del marco de la Ley Antiterrorista de 2000. Miranda estaba volviendo de Berlín, donde se había reunido con Laura Poitras, la directora de documentales con la que Greenwald colaboró en la publicación de las filtraciones de Snowden y que hoy dirige ‘The Intercept’ junto a Greenwald.

¿Quién filtró la grabación?

Queda por saber quién ha filtrado la explosiva grabación de Romero Jucá a la ‘Folha de S. Paulo’. Algunos políticos y periodistas apuntan a la Fiscalía General del Estado. “Quieren quemar a Temer para que el pueblo salga a las calles pidiendo una reforma política y así se puedan justificar elecciones anticipadas, ¡cuando ya tenemos una presidenta elegida! ¿Qué reforma política podría salir hoy en día de esa gente?”, afirma Vanessa, profesora de Segundaria. “La ‘Folha’ apoya a José Serra [actual ministro de Exteriores y excandidato presidencial que perdió contra Lula y contra Dilma]. El beneficiario del golpe según ellos debe ser el partido de Serra [PSDB]. Sin contar con que esta filtración golpea directamente a Aécio Neves [contrincante de Dilma en las últimas elecciones presidenciales], que es el principal desafecto de Serra”, analiza ‘off the record’ un comandante de la Policía Militar. 

Las últimas encuestas muestran que Temer cuenta solo con el 2% de apoyos y que el 60% de la población quiere su ‘impeachment’. Además, el 66% de los brasileños cree que los diputados votaron a favor del alejamiento de Rousseff del cargo en beneficio propio, una idea que la filtración del audio de Jucá ha contribuido a reforzar. Solo el 23% de los encuestados opina que el ‘impeachment’ fue aprobado para mejorar la situación política del país.

A pesar de ello, Temer se está apresurando a implantar a marchas forzadas una agenda de derechas, bajo la supervisión de los empresarios brasileños que apoyaron públicamente el ‘impeachment’ con una campaña en los principales periódicos nacionales. Entre las principales medidas, destacan la intención de suavizar la definición de esclavitud; de abaratar el despido; de revertir la demarcación de las tierras indígenas; de cortar los programas de construcción de casas populares, como el ‘Minha Casa, Minha Vida’, y de vender activos estatales como aeropuertos o Correos para hacer caja.

De momento, las protestas se han concentrado entre los artistas, que desde hace una semana han ocupado varias sedes nacionales del Ministerio de Cultura para oponerse a su supresión. Por lo pronto, Temer ha tenido que ceder y ha anunciado que recuperará esta cartera ministerial. En los próximos días, la respuesta a estos últimos acontecimientos podría venir precisamente de la calle. 

Fuente: ElConfidencial.com