Informe Chilcot: el Reino Unido se basó en información falsa para invadir Irak

06.07.2016 – 13:24 H. La intervención británica en Irak en 2003 se hizo a partir de una información de inteligencia “defectuosa”. Esa es la ...

06.07.201613:24 H.

La intervención británica en Irak en 2003 se hizo a partir de una información de inteligencia “defectuosa”. Esa es la conclusión de la comisión de investigación sobre aquella guerra presidida por Sir John Chilcot, que hoy ha presentado su informe definitivo tras siete años de pesquisas. “Está claro ahora que la política sobre Irak se hizo sobre la base de un inteligencia defectuosa (…) Esta no se cuestionó y debió hacerse“, explicó Chilcot al presentar su documento.

Es solo una de las demoledoras afirmaciones del informe Chilcot, que asegura también que el entonces Primer Ministro británico Tony Blair prometió “apoyo incondicional” al Presidente estadounidense George W. Bush en la invasión de Irak. “Estaré contigo pase lo que pase”, escribió Blair a Bush en julio de 2002. “Pero este es el momento de evaluar directamente las dificultades. La planificación y la estrategia de todo esto son difíciles. Esto no es Kosovo. Esto no es Afganistán. Ni siquiera es la Guerra del Golfo”.

La misiva fue enviada ocho meses antes de que el 20 de marzo de 2003 empezara la guerra contra el país árabe. Aunque Blair ofreció su respaldo en esa fecha, el informe descarta que hubiera “un pacto de sangre” entre Bush y Blair forjado en abril de 2002, cuando el exmandatario británico visitó a su socio por primera vez en su rancho de Crawford, en Texas.

Entre otros documentos, el informe ha difundido las 29 cartas y notas que se intercambiaron entre 2001 y 2007 Bush y Blair, que acabaron formando una coalición militar, junto con España, para atacar Irak y derrocar al entonces presidente de ese país, Sadam Hussein. En el mismo memorando donde le ofrece apoyo incondicional, Blair recomienda al expresidente republicano conseguir una resolución de las Naciones Unidas autorizando la acción armada, que finalmente no logró.

Sir John Chilcot durante la presentación del informe en el Centro Isabel II en Wetsminster, Londres (Reuters) Sir John Chilcot durante la presentación del informe en el Centro Isabel II en Wetsminster, Londres (Reuters)

Dudas ante la opinión pública

En ese documento, Blair, que gobernó entre 1997 y 2007, admite que no está seguro de poder conseguir respaldo en el Reino Unido para el plan de Bush de atacar a Hussein por cualquier medio, ni siquiera en su propio Gobierno. “Si ganamos rápido, todo el mundo será nuestro amigo. Si no ganamos y no se han implicado antes, empezarán las recriminaciones”, alerta el dirigente británico a su colega estadounidense.

“La opinión pública en Estados Unidos está simplemente en otro planeta respecto a la opinión pública en Europa o en el mundo árabe“, prosigue Blair en la carta. “Ahora mismo en el Reino Unido, no puedo estar seguro de contar con el apoyo del Parlamento, del partido, del público o incluso de algunos de mis ministros”, concluye.

La invasión británica en Irak en 2003 fue “mala” y ha tenido “consecuencias” negativas hasta “el día de hoy”, ha declarado Chilcot durante la presentación del informe. También ha dicho que el expresidente iraquí Sadam Husein no suponía una amenaza antes de marzo de 2003, cuando el Reino Unido y EE.UU. iniciaron la intervención armada. El autor del documento recordó la difícil situación en que se encuentra hoy Irak y mencionó el devastador atentado perpetrado el pasado fin de semana, en el que 250 personas perdieron la vida.

La publicación del informe está teniendo importantes repercusiones políticas. Los familiares de los soldados británicos muertos en la guerra de Irak estudiarán medidas legales contra las personas que autorizaron la invasión, anunciaron hoy en una rueda de prensa. 

Fuente: ElConfidencial.com