Isco soluciona el lío en el que se metió Zidane

11.02.2017 – 22:53 H. Había ciertas dudas de cómo iba Zidane a afrontar estas casi dos semanas de parón que ha vivido su equipo. A veces, tener mucho ...

11.02.201722:53 H.

Había ciertas dudas de cómo iba Zidane a afrontar estas casi dos semanas de parón que ha vivido su equipo. A veces, tener mucho tiempo con los jugadores es una fantástica noticia, pues permite probar diferentes opciones que durante el frenesí de la competición no hay momento para aplicar. Pero no siempre es positivo. Tener tiempo significa pensar, y algunos pensamientos llevan a otros, y estos a otros, y la cabeza se comienza a sobrecalentar y finalmente, el teléfono roto del cerebro crea una decisión que no era idónea en un primer momento. Al Madrid le dio tiempo para probar la defensa de tres centrales durante muchos días, pero no ha funcionado ni un poco. Zidane decidió jugar con un sistema poco utilizado y no era el momento, o no era la manera de desarrollarlo.

El Confidencial

No se había cumplido ni un cuarto de hora cuando el jugador de Osasuna sufrió una grave lesión tras un choque con Isco. Se quebró su pierna derecha por encima del tobillo

La defensa de tres centrales, que no de cinco unidades, trata de generar una superioridad numérica en el centro del campo que permita al equipo que la utiliza generar un gran volumen de juego para así crear ocasiones de gol propias y evitar que el contrario encuentre la debilidad que supone defender con uno menos de lo habitual. El Real Madrid en el Sadar hizo exactamente lo contrario a lo que mandan los cánones de esta táctica rediviva. En ningún caso dominó el encuentro a través de la posesión del balón ya que no tenía los elementos para conseguirlo. Casemiro no es un generador de juego, Modric está fuera de forma después de su lesión, Isco se trataba de multiplicar para aparecer siempre, tapando el espacio correspondiente a algún compañero y la característica de Marcelo es aparecer, no estar.

Petar Vasiljević sabe que tiene a su equipo prácticamente descendido a Segunda, y asumir eso es un paso, pero no una razón para contentarse. Los aficionados rojillos dirán aquello que dicen muchos equipos pequeños cuando juegan contra los grandes: si juegan así todos los partidos, no bajarían. Osasuna jugó muy bien contra el Real Madrid, suficientemente bien como para poder decir que los tres puntos que volaron de su estadio se podían haber repartido con uno para cada equipo. Hicieron sufrir a los blancos su sistema con una fantástica disposición en el campo y la explotación de su principal valuarte ofensivo, Sergio León.

El Madrid, como decimos, no generaba juego, por lo tanto, no tenía el balón más que el contrario. ¿Qué sucede entonces con una defensa tan desguarnecida? Que as espaldas están sin protección y prácticamente cualquier ataque del rival se convierte en una ocasión manifiesta de gol. Osasuna tenía una meta en este partido (y debería de tenerla en el resto de la temporada) que era habilitar a su referencia ofensiva. Él ya se crearía por su cuenta las ocasiones de gol. Tuvo infinidad de encuentros nada amistosos con Keylor Navas y solo la fantástica actuación del arquero costarricense hizo que solo acertara con la red en una de ellos. Con Rivière pendiente de Modric en fase defensiva y fijando centrales en ofensiva, León era un incordio incontrolable para los tres centrales merengues desde principio a fin del choque.

Momento en el que Sergio León eleva el balón sobre Navas para marcar el 1-1 (Villar López/EFE).Momento en el que Sergio León eleva el balón sobre Navas para marcar el 1-1 (Villar López/EFE).

Evidentemente, la lesión de Tano, gravísima y sobrecogedora, afectó a la vistosidad del juego. Los futbolistas no solo son seres humanos que se emocionan como cualquier otra persona, sino que son compañeros de profesión de un chico que se ha roto la pierna delante de ellos, por lo que psicológicamente decayeron los ánimos de uno y otro equipo hasta el punto de aparentar un breve armisticio que se rompió por las leves pero brillantísimas apariciones de Karim Benzema. Una de ellas generó el primer gol. Cristiano hizo uno de esos remates al bulto que tanto le están saliendo últimamente, pero Sirigu no comprendió la trayectoria y el balón le pasó por debajo de su propio trasero.

Después de una primera parte que dejaba poco espacio a la alegría en el banquillo madridista, Zidane no entendió lo que debía hacer para solucionar el lío en el que se había metido. La defensa de tres le ha funcionado en otras ocasiones, pero en Pamplona no era el día. Solo la lesión de Danilo, que se marchó cojeando por un pisotón fortuito, hizo al francés reaccionar, volver a la defensa natural de cuatro y ya con James junto a Modric, Isco y Casemiro, dominar el centro del campo, el ‘tempo’ del partido y, de esa manera, controlar los espacios, generar ocasiones y evitarlas en campo propio. Así, el centrocampista malagueño tuvo el apoyo que necesitaba para comandar el partido con su calidad y decisión.

Tuvo la fortuna el Madrid de que el tanto de Isco ocurrió poco después de ese cambio obligado y pudo dedicarse a mover el balón durante una larga fase del encuentro con el objetivo principal de cansar al contrario y hacer que corriese el tiempo. Entró Lucas Vázquez para matar el partido y lo acabó haciendo muy al final después de unos minutos en los que no le salía nada. Mientras, León tuvo tiempo de encontrar otra gran palomita de Keylor Navas. El Madrid jugó en el alambr durante mucho rato, pero no volvió a sufrir todo lo que sufrió en el primer tiempo. Encontró algo más de equilibrio, de sentido organizativo con un 4-5-1. Acumuló hombres en el medio, pero de manera diferente, con mayor sentido y, sobre todo, mayor comprensión del sistema por parte de sus propios miembros. Saber a qué se juega, un detalle importante.

Ficha técnica

1 – Osasuna: Sirigu; Tano (David García, m.15), Oier, Vujadinovic, Fuentes (Clerc, m.53); Jaime, Fausto Tienza (Raoul Loé m.60), Causic, Alex Berenguer; Riviere y Sergio León.

3 – Real Madrid: Keylor Navas; Varane, Sergio Ramos, Nacho; Danilo (James, m.57), Modric, Casemiro, Isco (Kovacic, m.88), Marcelo; Cristiano Ronaldo y Benzema (Lucas Vázquez, m.72).

Goles: 0-1, m.24: Cristiano Ronaldo. 1-1, m.33: Sergio León. 1-2, m.63: Isco. 1-3, m.93: Lucas Vázquez.

Árbitro: Iglesias Villanueva (Comité Gallego). Mostró tarjeta amarilla a Fuentes (m.9), Fausto (m.37) y Causic (m.90), de Osasuna, y a Modric (m.28) y James (m.61), del Real Madrid.

Incidencias: Partido de la vigésima segunda jornada de LaLiga Santander disputado en El Sadar ante 17.770 espectadores.

Fuente: ElConfidencial – Deportes