'Je Suis IKEA': Trump incendia las redes con un atentado inexistente en Suecia

20.02.2017 – 08:51 H. “Tenemos que mantener seguro nuestro país”. El presidente estadounidense, Donald Trump, pisaba suelo firme: un encuentro con sus ...
publicado por
ElConfidencial Noticias avatar photo
hace karma
0,10

20.02.201708:51 H.

“Tenemos que mantener seguro nuestro país”. El presidente estadounidense, Donald Trump, pisaba suelo firme: un encuentro con sus seguidores en Florida, donde se dio un baño de masas y aprovechó para defender su veto migratorio, hasta ahora la medida estrella de su primer mes en el poder. “Mirad lo que está pasando en Alemania. Mirad lo que pasó anoche en Suecia. Suecia, ¿podéis creerlo?”, dijo Trump, antes de empezar a hablar de “París, Niza, Francia y Bruselas”, lugares donde han tenido lugar importantes atentados terroristas en los últimos dos años.

Por eso, no es de extrañar que la mayoría de los oyentes pensasen lo obvio: que se había producido algún ataque yihadista en Suecia del que, por algún motivo, no se habían enterado. Las búsquedas en Google sobre “atentado Suecia” se dispararon. Sin resultado. Porque nada similar había tenido lugar.

Hoy, la Casa Blanca ha tratado de clarificar las palabras de Trump, asegurando que en realidad se refería al “crimen en aumento” en el país escandinavo, presuntamente ligado a la inmigración. “Estaba hablando sobre el creciente crimen y los incidentes recientes en general, y no se refería a un incidente específico”, explicó Sarah Sanders, vicesecretaria de prensa del presidente. El propio Trump tuiteó: “Mi comentario sobre lo que está pasando en Suecia se refería a una historia emitida en FoxNews sobre inmigrantes y Suecia”. Pero eso no ha impedido que, durante las últimas horas, las palabras de Trump hayan incendiado las redes sociales.

Una de las primeras figuras en reaccionar fue el ex primer ministro sueco Carl Bildt, que tuiteó: “¿Suecia? ¿Atentado? ¿Qué ha estado fumando? Se acumulan las preguntas”. Miles de usuarios postearon fotografías de plácidos paisajes nevados para mostrar “lo que está sucediendo en Suecia”.

Pero la mayoría se lo tomaron con humor, recurriendo a los elementos de Suecia más conocidos en el extranjero. Algunos usuarios hicieron bromas sobre la autoría del atentado, atribuyéndosela a un grupo terrorista llamado “IKEA”, o “Al-IKEA”.

Incluso alguno trató de lanzar una campaña de solidaridad titulada “Je Suis IKEA”.

Otros tomaron como objeto al popular grupo ABBA:

¿Estaba Trump realmente refiriéndose a la supuesta relación entre inmigración y crimen en Suecia, o, vista la reacción, se trata de una explicación cocinada a posteriori por sus asesores? Es posible que, en la mente del presidente, todo esté relacionado, y de ahí la confusión. Pero lo cierto es que es la tercera vez este mes que, al mencionar el veto migratorio contra los ciudadanos de siete países de mayoría musulmana, un alto cargo de la Casa Blanca parece hacer referencia a un atentado inexistente: el pasado 9 de febrero Sean Spicer, secretario de prensa de Trump, habló del “atentado de Atlanta”, aunque horas después se corrigió a sí mismo, asegurando que en realidad quería mencionar el ataque contra un club gay en Orlando.

Menos inocente parecen los comentarios de Kellyanne Conway, una de las principales asesoras de Trump, quien a principios de mes se refirió a la “masacre de Bowling Green” supuestamente cometida por refugiados iraquíes. Dicha masacre jamás tuvo lugar: es cierto que en dicha localidad de Kentucky se detuvo en 2011 a dos refugiados de esa nacionalidad, que fueron posteriormente condenados por delitos de terrorismo. Pero su condena se debió a su anterior participación en acciones contra las tropas estadounidenses en el propio Irak, y las autoridades aseguraron en todo momento que no estaban conspirando para cometer atentados en suelo estadounidense. Al hacérsele notar que nadie ha oído hablar jamás de esa presunta matanza, Conway simplemente respondió que “no fue muy cubierta por los medios”.

Y ahí reside uno de los principales problemas: Conway es uno de los cargos de la Casa Blanca que ha defendido el derecho de la Administración Trump a presentar “hechos alternativos”, que en la práctica el receptor puede decidir si los cree o no. Y al parecer, sin importar que el propio presidente haya intentado clarificar lo sucedido, muchos de sus seguidores han optado por creer que, efectivamente, hubo un atentado en Suecia, y que los medios de comunicación, los mismos a los que su presidente ataca incesantemente por publicar “falsas noticias” (léase: aquellas informaciones que le perjudican), han decidido no informar sobre ello. Es, sin duda, la era dorada de la postverdad.

Fuente: ElConfidencial.com