Jesé recupera el ánimo para mantener en 'stand by' su huida del Real Madrid

23.01.2016 – 05:00 H. Aspirar a la titularidad con el tridente en perfecto estado de revista es imposible porque el propio entrenador dejó claro desde el ...

23.01.201605:00 H.

Aspirar a la titularidad con el tridente en perfecto estado de revista es imposible porque el propio entrenador dejó claro desde el primer momento que Cristiano, Bale y Benzema jugarían siempre que tuvieran el físico a punto. Pero la llegada de Zidane al banquillo del Real Madrid ha activado a varios efectivos que estaban prácticamente postergados con Rafa Benítez. Uno de ellos es Jesé Rodríguez –ha tenido protagonismo ante Deportivo y Sporting de Gijón-, que antes era casi un cero a la izquierda. Este movimiento del nuevo estratega ha servido para que el canario recupere la autoestima y dejar en ‘stand by’ su fuga del club blanco.

Ya con el ritmo adecuado para competir al máximo nivel tras recuperarse de una grave lesión sufrida en una rodilla, en la última etapa de Ancelotti no tuvo el protagonismo deseado. Pese al interés de diferentes clubes, se quedó para tratar de convencer a Rafa Benítez; al principio, en pretemporada, dio la impresión de que lo iba a conseguir, pero no fue así. Ante un panorama tan desolador, hacer las maletas era una opción más que seria para Jesé, viendo cómo pasa el tiempo y no desempeña el papel relevante con el que siempre soñó. Ahora, con Zizou al mando, esa opción queda en suspenso. Al menos por el momento.

Calificó como “muy importante” al delantero el día que fue presentado como nuevo entrenador del Real Madrid. Con hechos está demostrando que así lo considera realmente. En su momento luchó para que no abandonara el Real Madrid porque le considera un futbolista de nivel para ofrecer un gran rendimiento en el primer equipo. Ahora que Bale estará alejado de los terrenos de juego un tiempo, será momento para comprobar si realmente el francés apuesta con firmeza por un futbolista que con Rafa Benítez lejos de Madrid ha recuperado la sonrisa. La idea de emigrar, por ahora, ha quedado aparcada de la mente de Jesé Rodríguez.

Rafa Benítez y Jesé Rodríguez, durante el partido que Real Madrid y Málaga disputaron en el Bernabéu (EFE)Rafa Benítez y Jesé Rodríguez, durante el partido que Real Madrid y Málaga disputaron en el Bernabéu (EFE)

Ganarse al grupo

Jesé siempre ha sido bien visto desde el despacho presidencial del Real Madrid, a donde siempre llegaron buenas ofertas para adquirir los servicios del canario. Siempre fue reacio Florentino Pérez a venderlo. Zidane también valora el enorme talento del delantero y considera que debe jugar un papel relevante en estos últimos meses de temporada, viendo cómo el físico de Bale falla periódicamente y que la rodilla izquierda de Cristiano Ronaldo lleva largo tiempo sin estar en plenitud. El canterano, ahora sí motivado, sabe que se le presenta una buena oportunidad de lucir su clase durante estos próximos meses.

Ha tomado decisiones. Potenciar al propio Jesé y a otros jugadores como Isco y Carvajal. El primero espera que la senda sea la misma durante las próximas semanas. Parece decidido Zidane a ganarse al grupo en pleno para aspirar al éxito. En el caso de Dani, por ejemplo, no ha dudado el entrenador francés en sentar a Danilo -comprado por 31,5 millones de euros- y apostar por el internacional español, en mucho mejor estado de forma que el brasileño. “Hay que estar cerca de los jugadores; es importante tener una buena relación con todos. Soy el responsable y me interesa que todo vaya bien”, dijo Zizou en su día para subrayar que la cercanía será determinante para aspirar a los títulos. Una cercanía que ha cambiado el semblante de Jesé.

La relación entre el atacante canario y Rafa Benítez terminó siendo insostenible. Como sucedió con otros jugadores, Jesé sintió en un momento dado que no valdría para nada cualquier esfuerzo que hiciera a lo largo de la semana, pues cuando llegara la hora del partido jugarían los de siempre. Aunque en pretemporada pensó que tendría cierto peso en el equipo, muy pronto comprendió que no sería así. El paso del tiempo terminó por pudrir la convivencia entre técnico y un futbolista que arrojó la toalla a la vista del panorama. Ahora la ha recogido para volver a la lucha con Zidane.

Fuente: ElConfidencial – Deportes